27-10-2025, 11:36 PM
(Última modificación: 27-10-2025, 11:39 PM por Onizuka Jin.)
Inesperado es la palabra correcta. Tuvo que agarrarse de la punta de la barba cuando su cuerpo descendía por el repentino movimiento del gigante para no caerse. Movimiento brusco, repentino, en el que posiblemente habría sufrido daños. —¡THRYM! — Ni siquiera parecía escucharlo. Su cigarrillo por poco caía hasta el suelo a medida que el hombre solo se sacudía, sujeto con ambas manos desde los pelos del gigante. Mordió su cigarrillo para no perderlo en el aire y, a continuación, se soltó despacio, usando la propia tela del gigante en el descenso para ir sujetándose una y otra vez hasta que sus pies finalmente alcanzaron el suelo. Esperó a que terminara de lloriquear, dando unos pasos hacia atrás buscando evitar ser pisado por accidente. Elevó de nuevo su voz de forma que pudiera captar su atención.
Volteó a ver al resto de los compañeros, quienes se comenzaban a presentar. Retiró el cigarrillo de entre sus labios con los dedos, volviendo sus ojos al resto de las personas. Una de ellas distraída con el Den-Den Mushi. ¿Quizás sí era buena idea tratar de comunicarse con Hyákinthos? —Thrym. Intentaré llamarlos, pero cálmate de una vez. — sus palabras sonaban calmadas, seguras de sí mismo, mientras retiraba el Den-Den Mushi de su bolsillo izquierdo, intentando dar la comunicación y, de paso, calmar al loco gigante que parecía un niño. Pronto arqueó la ceja cuando no parecía haber respuesta, mirando el objeto sin comprender.
Dejó escapar un suspiro, el aire saliendo de su nariz acompañado del propio humo del tabaco, guardando de regreso el objeto cerrando los ojos, ahora centrándose en la situación y el resto de las personas que se habían presentado. Lan, Kelvin y Giyuu. No es que estuviera despreocupado totalmente de sus compañeros, era más bien costumbre, en su propio clan ya había tenido situaciones así, un día perdía gente, otra no, alterarse solo lograría empeorar una situación innecesaria. Lo mejor era mantener al menos la cabeza fría hasta salir de allí y entender qué ocurría. Intentó caminar hacia el resto, siendo frenado por una voz que desconocía completamente. Lo dejó hablar de belleza, algo de lo que realmente no estaba interesado, no al menos en la situación en la que se encontraba en ese instante. Solo pensó en lo sospechoso que parecía que, después de estar en un lugar así, alguien apareciera con tanta naturalidad, sin siquiera verse alterado, lo que le hizo pensar en un par de cosas. O bien él era el causante de aquellas paredes artificiales, o bien estaba acostumbrado a ese tipo de situaciones, lo que significaba un peligro serio.
Su mano se posicionó en la vaina de la katana en el lado izquierdo de su cinturón con la propia mano izquierda. De hecho podía oler el perfume desde la posición en la que se encontraba ese hombre, incluso entre el humo de su propio cigarro. No parecía peligroso, al menos no a la vista y, sin embargo, toda la situación sí lo tenía en alerta. Su experiencia comenzaba a salir a relucir. Sus ojos, afilados, se enfocaron en contemplarlo con firmeza y calma imperturbables.
Una breve pausa, dejando caer el cigarrillo al suelo, usando su zapato para apagarlo de un pisotón. La conversación le parecía estúpida y, sin embargo, quería ver hasta dónde quería llegar, qué hacía allí, sacar un mínimo de información. —La belleza, según comenta, es usted mismo, ¿qué más? Gente considera la muerte como un poema, otros pueden considerar que una sola mirada lo es, o el propio mar como paisaje. Todo el mundo tiene una perspectiva distinta de belleza. — No omitió el estado de alerta en el que el resto había comenzado a entrar, estaba claro que no era el único. A diferencia de Giyuu, él no se puso en posición de ataque, aunque su mano seguía firme en la vaina de su katana, acercándose en línea recta hasta donde se encontraba el que hablaba.
Frenó sus pasos, manteniéndose a una distancia de él, pero atento a cualquier movimiento, preparado en caso de un ataque sorpresa. —¿Y cómo es siquiera que ha podido entrar en unas paredes que está claro que son artificiales? Parece usted buscar algo concreto. Dudo que estos muros se hayan alzado solos, y más cuando parece no haber escapatoria, pero usted ha aparecido hasta aquí. No estaría mal saber qué quiere de nosotros y, si lo que busca es matarnos, no buscar un método tan teatral. — Procura mantenerse alerta, atento en caso de que cualquier sonido aparezca por sorpresa. ¿Y si no está solo? Nunca se sabía y debía estar preparado.
![[Imagen: 8yNtC4w.png]](https://i.imgur.com/8yNtC4w.png)
—Cálmate grandullón. Yo estoy aquí.
Volteó a ver al resto de los compañeros, quienes se comenzaban a presentar. Retiró el cigarrillo de entre sus labios con los dedos, volviendo sus ojos al resto de las personas. Una de ellas distraída con el Den-Den Mushi. ¿Quizás sí era buena idea tratar de comunicarse con Hyákinthos? —Thrym. Intentaré llamarlos, pero cálmate de una vez. — sus palabras sonaban calmadas, seguras de sí mismo, mientras retiraba el Den-Den Mushi de su bolsillo izquierdo, intentando dar la comunicación y, de paso, calmar al loco gigante que parecía un niño. Pronto arqueó la ceja cuando no parecía haber respuesta, mirando el objeto sin comprender.
![[Imagen: O3U4HMz.jpg]](https://i.imgur.com/O3U4HMz.jpg)
—¿No funciona…?
Dejó escapar un suspiro, el aire saliendo de su nariz acompañado del propio humo del tabaco, guardando de regreso el objeto cerrando los ojos, ahora centrándose en la situación y el resto de las personas que se habían presentado. Lan, Kelvin y Giyuu. No es que estuviera despreocupado totalmente de sus compañeros, era más bien costumbre, en su propio clan ya había tenido situaciones así, un día perdía gente, otra no, alterarse solo lograría empeorar una situación innecesaria. Lo mejor era mantener al menos la cabeza fría hasta salir de allí y entender qué ocurría. Intentó caminar hacia el resto, siendo frenado por una voz que desconocía completamente. Lo dejó hablar de belleza, algo de lo que realmente no estaba interesado, no al menos en la situación en la que se encontraba en ese instante. Solo pensó en lo sospechoso que parecía que, después de estar en un lugar así, alguien apareciera con tanta naturalidad, sin siquiera verse alterado, lo que le hizo pensar en un par de cosas. O bien él era el causante de aquellas paredes artificiales, o bien estaba acostumbrado a ese tipo de situaciones, lo que significaba un peligro serio.
Su mano se posicionó en la vaina de la katana en el lado izquierdo de su cinturón con la propia mano izquierda. De hecho podía oler el perfume desde la posición en la que se encontraba ese hombre, incluso entre el humo de su propio cigarro. No parecía peligroso, al menos no a la vista y, sin embargo, toda la situación sí lo tenía en alerta. Su experiencia comenzaba a salir a relucir. Sus ojos, afilados, se enfocaron en contemplarlo con firmeza y calma imperturbables.
![[Imagen: 2GrZuta.png]](https://i.imgur.com/2GrZuta.png)
—Habla de belleza, una que parece intangible pero, ¿a quiénes puede considerar usted bellos?
Una breve pausa, dejando caer el cigarrillo al suelo, usando su zapato para apagarlo de un pisotón. La conversación le parecía estúpida y, sin embargo, quería ver hasta dónde quería llegar, qué hacía allí, sacar un mínimo de información. —La belleza, según comenta, es usted mismo, ¿qué más? Gente considera la muerte como un poema, otros pueden considerar que una sola mirada lo es, o el propio mar como paisaje. Todo el mundo tiene una perspectiva distinta de belleza. — No omitió el estado de alerta en el que el resto había comenzado a entrar, estaba claro que no era el único. A diferencia de Giyuu, él no se puso en posición de ataque, aunque su mano seguía firme en la vaina de su katana, acercándose en línea recta hasta donde se encontraba el que hablaba.
![[Imagen: JlU53k7.png]](https://i.imgur.com/JlU53k7.png)
—Así que dígame, ¿qué le ha traído por aquí?
Frenó sus pasos, manteniéndose a una distancia de él, pero atento a cualquier movimiento, preparado en caso de un ataque sorpresa. —¿Y cómo es siquiera que ha podido entrar en unas paredes que está claro que son artificiales? Parece usted buscar algo concreto. Dudo que estos muros se hayan alzado solos, y más cuando parece no haber escapatoria, pero usted ha aparecido hasta aquí. No estaría mal saber qué quiere de nosotros y, si lo que busca es matarnos, no buscar un método tan teatral. — Procura mantenerse alerta, atento en caso de que cualquier sonido aparezca por sorpresa. ¿Y si no está solo? Nunca se sabía y debía estar preparado.
OFF
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
