[PASADO] Los primeros pasos.
#1
Lightbulb 
Después de la feroz batalla que marcó el final de su relación con su padre, Ariel, se encontró sola en la tranquila penumbra de su guarida submarina. Sus heridas, tanto físicas como emocionales, eran profundas y necesitaban atención inmediata. Aunque había pasado años aprendiendo las técnicas de curación bajo la dirección de su padre, esta sería la primera vez que tendría que aplicar sus conocimientos en solitario.

Con determinación, Ariel buscó los recursos que necesitaba en su entorno. Se sumergió en las corrientes en busca de algas y recolectó algunas plantas marinas con propiedades medicinales conocidas. Sabía que necesitaba limpiar y desinfectar sus heridas antes de coserlas, y eso sería lo primero en su lista de tareas.

La primera herida que atendió fue la que le había dejado su padre en su costado derecho. La cicatrización sería un proceso doloroso y largo, pero Ariel estaba decidida a hacerlo ella misma. Con manos temblorosas, se sumergió en el agua y comenzó a limpiar la herida con cuidado, utilizando una mezcla de agua salada y algas curativas.

El dolor era agudo, y Ariel cerró sus ojos con fuerza mientras se esforzaba por mantener la concentración, apretó tanto la mandíbula que sintió como si sus dientes fueran a explotar por la presión. Recordó las lecciones que su padre le había enseñado sobre la importancia de la precisión y la limpieza en el proceso de curación. Las lágrimas se mezclaban con el agua marina mientras trabajaba en la herida, ese era un buen recuerdo, pero ya no sabía como sentirlo, tras descubrir la verdad sobre su padre.

Una vez que estuvo segura de que la herida estaba limpia, Ariel procedió a coserla. Había aprendido a coser heridas bajo la guía de su padre, pero nunca había tenido que hacerlo en su propia piel, y menos en una zona tan delicada. Con manos diestras, tomó una aguja de hueso que hizo ella misma, afilandola con los dientes, y comenzó a unir los bordes de la herida con hilo a base de algas finas pero resistentes. Cada puntada era un recordatorio del dolor y la lucha que había enfrentado, pero también era un acto de determinación, la determinación de ser libre, la determinación de vivir.

Las horas pasaron lentamente mientras Ariel continuaba tratando sus heridas. Cada golpe, corte y mordisco que había sufrido en la batalla era un recordatorio tangible de la decisión que había tomado de liberarse de su pasado oscuro. La lucha contra esa sensación era intensa, y el dolor era constante, pero Ariel se negó a rendirse.

Al final del día, cuando el último rayo de sol se filtraba por el agua, Ariel se sentó exhausta pero satisfecha. Sus heridas estaban limpias y cosidas, y aunque sabía que el proceso de cicatrización sería largo y difícil, se sentía orgullosa de haberlo logrado por sí misma. Había demostrado que podía ser independiente y fuerte, incluso en las circunstancias más desafiantes.

Se intentó relajar tras un trabajo bien hecho y se tumbó para descansar. Al día siguiente despertó con una sensación de renovada determinación, Ariel se preparó para enfrentar el futuro con valentía, fuera lo que fuera lo que el destino tenía preparado para ella. Había aprendido una valiosa lección en ese día: que su capacidad para sanar y resistir era más fuerte de lo que jamás hubiera imaginado. Ya no era solo la víctima de su pasado, sino la arquitecta de su propio destino, lista para forjar un camino solamente suyo.
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[PASADO] Los primeros pasos. - por Ariel - 20-10-2023, 12:26 PM

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