[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 5]
#10
Las nubes de tormenta estaban desapareciendo del, hasta ahora, tormentoso cielo nocturno y la luz de la luna, oculta todavía por los altos muros de piedra, se empezó a filtrar levemente en el interior del profundo y oscuro foso en el que me encontraba, consiguiendo con ello que mis pensamientos volaran directamente hacia Krysser, preocupado de que la bestia que se escondía en su interior pudiese salir y acabase haciendo algo de lo que se arrepintiese mas tarde.

Ese momento de distracción evito que pudiese hacer caso a Jensen, captando solamente un vago mensaje sobre proteger a la encapuchada y una continuación a los improperios anteriores que explicaban  uno de los motivos de su elevada recompensa. Por lo que, cuando vi como su cuerpo caía abruptamente mientras aun estaba al lado de la encapuchada, lo primero en lo que pensé fue en que el marine se había cansado de ese trato vejatorio y había seguido sus impulsos… o simplemente había acabado por reconocer al pirata y había decidido atacarle por sorpresa.

Pero mi mirada no se dirigió hacia el marine, pues una nueva figura de brillo dorado apareció como de la nada, precediendo a un irónico aplauso y a una característica voz que se burlo del pirata de más de 50 millones antes de soltar una desagradable y sonora carcajada que envolvió todo el área de forma siniestra.

-¿De donde cojones ha salido este tipo? – Pensé mientras orientaba mi cuerpo hacia él y le apuntaba con Sekator, guardando de nuevo mi den den mushi con mi mano izquierda para, acto seguido, agarrar con esa misma mano mi rifle más reciente, descolgándome del hombro y apuntando también con él al hostil desconocido que, en esos momentos, estaba presentándose ante todos nosotros, revelando un nombre que no me sonaba en absoluto… Uoyon-sama. -¿Verdugo?¿Juegos? -Podía ser que hubiese sido una simple forma de hablar, pero esa segunda palabra podía explicar el espejo que se encontraba en la cima y que habíamos sido elegidos para formar parte de un espectáculo en aquel extraño escenario. Un cazarrecompensas, un marine, 2 piratas de recompensas elevadas y 1 desconocida que parecía conocer a uno de ellos… Todo era demasiado raro y había demasiadas piezas que podían encajar con la hipótesis de que eso era un juego orquestado por alguien más y no una simple forma de hablar.

Mientras todo eso pasaba mis compañeros tampoco parecían reaccionar. El mink de más de 100 millones, a casi 40 metros y pegado en la pared contraria, casi a mi misma altura, parecía extremadamente nervioso y asustado, con la aparente intención de acercarse a nuestros improvisados compañeros mientras seguía pegado a la pared y con una actitud que contrastaba con su gran recompensa, aunque quizá fuese porque se había dado cuenta del cielo y temía transformarse si la luna se dejaba ver desde el interior del foso; la encapuchada, de pie y a unos 30 metros de distancia, tapaba  casi por completo mi visión del pirata de pelo largo, por lo que no podía ver como se encontraba; por ultimo y siendo el más alejado a unos 40 metros de distancia, el marine pelirrojo parecía preparado para actuar, pero mantenía su arco esperando una oportunidad. Todos se encontraban entre mi 1:00 y mis 2:00, pasando de derecha a izquierda por el mink, Jensen y la desconocida y siendo el mas cercano a Uoyon-sama el arquero marine.

Pese a que quería dispararle, algo dentro de mi me impedía hacerlo. Era como si mi propio cuerpo se negase a interrumpir el discurso del dorado y desnudo ente que había aparecido ante nosotros y que nos estudiaba cual depredador acechando a su presa, analizando las posiciones de cada uno de nosotros en busca de su siguiente objetivo, algo que yo había hecho múltiples veces y que, en ese momento, me tocaba experimentar desde el otro lado, sabiendo que esa era una batalla en la que lucharíamos por nuestra vida y en la que las negociaciones no serían posibles.

Aunque ese hechizo acabo poco después, cuando el gyojin giro su cuello hacía mi posición, manteniendo sus manos cruzadas a la altura de su pecho y con todos sus dedos entrelazados perfectamente entre si de forma alterna en una pose que denotaba elegancia y superioridad, dando a entender con ello que, pese a la desventaja numérica, tenia la confianza suficiente como para burlarse de nosotros de esa manera.

-Veamos quien juega con quien. – Pensé en voz alta el mismo instante en que nuestras miradas se cruzaron, con mis característicos ojos rojos mirando a través de mi calavérica mascara directamente a los también rojizos ojos de nuestro dorado y brillante verdugo, mientras una sonrisa surcaba mi deformado rostro. Su intento de amedrentarme o provocarme era inútil por su parte. La infancia que había tenido me había otorgado una coraza psicológica capaz de soportar ese tipo de provocaciones y, pese a que sabía que físicamente era bastante débil, confiaba en mi capacidad analítica, mi velocidad y mi puntería lo suficiente como para aceptar esa amenaza de muerte sin que me temblasen las piernas, por muy fuerte que pareciese aquel sujeto.

Ese breve instante pareció durar una eternidad, pero fui yo el que rompió esa falsa tregua con un rápido movimiento de mis negras y grandes alas, que me impulsaron de forma silenciosa en dirección casi perpendicular al muro que tenía a mi izquierda, acortando la distancia con Uoyon-sama para poder tenerle a rango de mis disparos.

-¡Roza! -Alcé mi grave y tenebrosa voz tras recorrer volando a ras de suelo los 8 metros en apenas un instante, situándome a 20 metros del dorado gyojin y apretando el gatillo justo cuando aquella simple palabra que significaba tanto para mi abandonaba mis labios, igual que la bala perforante que había encadenado un rato antes abandonaba a Sekator, directa al costado derecho de nuestro verdugo.

Pero no me detuve ahí. Sabia que mi punto fuerte era la velocidad y no podía permitirme parar un solo segundo, por lo que, justo tras disparar y antes de que la bala llegase a mi objetivo, me impulse hacía el estrellado cielo en un ascenso diagonal, a unos 45º, cambiando la dirección de mi vuelo de forma drástica gracias a la potencia de mis alas, las cuales me elevaron en en apenas un instante casi 3 metros de altura tras haber recorrido 4 metros en los que me seguía acercando a la pared, apuntando tanto con Sekator como con mi nuevo rifle a Uoyon-sama, preparado para continuar mi asedio

Todo ese movimiento buscaba también hacer elegir al gyojin entre sus presas. Por un lado estaba solamente yo y, en el lado opuesto, mis otros 4 improvisados compañeros de aquel juego. Si nuestro dorado verdugo trataba de buscarme con la mirada implicaría que el resto de mis compañeros podrían atacarle desde un punto ciego y viceversa, si se centraba en el grupo me daría vía libre.


Pienso -- Hablo

Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 932 + 0 = 932
Energia: 1095 - 201 = 894
Espiritu: 222 + 0 = 222


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 5] - por Fyodor - 28-10-2025, 11:50 AM

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