[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 6]
#12
¿Cómo había estado tan ciego? De tanto fijarse en aquellas personas y de haberse obsesionado con los carteles de recompensa y el peligro que representaban, no había reparado en la verdadera amenaza. Por supuesto lo había olido, pero había relacionado aquel fuerte olor a sal con el del océano cercano, un error que no se volvería a repetir.

Krysser alzó la vista justo cuando la figura que había olido se plantó en el centro de la plataforma. Un olor salado, intenso, como de mar profundo y pescado fresco, le atravesó las fosas nasales. 

-Así que es ese. -Pensó en un latido, refiriéndose al olor que había captado erróneamente, quien se dibujaba ahora ante sus ojos como un monstruoso individuo del doble de su tamaño, ya de por si descomunal. Aquello era malo, todo en aquel sujeto parecía indicar que era poderoso. ¿Qué clase de bestia usaría el gobierno para capturar 480 millones de problemas? Bueno, aparte de cierto tigre y cierto lunarian perdido, solo se le ocurrían monstruos equiparables. Y, si realmente era equiparable a ellos dos, no podía perder un instante dudando.

No esperó a más, activó el electro en su cuerpo y una chispa tensa recorrió sus garras y brazos, con un zumbido bajo como el de un enjambre encerrado, sintiendo cómo la energía se acondicionaba para el combate.

El gyojin de pie frente a ellos, Uoroku Sakana como se presentó, sonrió con desdén y, con una palmada que pareció condensar y expulsar la humedad de alrededor, liberó su técnica.

— ¡FRESH! — Pronunció el extraño sujeto, y una nube densa de vapor y gotas heladas barrió la plataforma.

El agua lo empapó por completo. El frío del mar le mordió el pelaje, pero estaba más que acostumbrado a sufrir la adversidad climática y aquello no enfrió sus músculos, de hecho, no hizo nada. Sin embargo, aquello fue lo verdaderamente preocupante. Krysser notó algo raro, pues estaba seguro de que aquello no era un saludo, era preparación. Si Uoroku mojaba así el terreno, algo haría más efectivo con el agua. Había peligro en aquella técnica, algo debía estar preparando, había algo que se le escapaba. No podía quedarse a esperar.

A su lado Zhang, el mink de porte burro, gruñó y habló con voz grave.

—Es una protección —  Comentó sobre la habilidad que usaría, y antes de que nadie pudiera o pretendiera reaccionar más, Zhang invocó una masa ligera de nieve y la arrojó sobre aquel improvisado grupo, como quien se enfunda una coraza. En segundos una armadura blanquecina cubrió su lomo y brazos, una protección que crujió como hielo recién formado. Aquella armadura cubrió a todos los presentes opuestos a Uoroku, como un apoyo útil para lo que se venía.

Krysser confió en la veteranía del viejo burro. Zhang no hablaba por hablar, como mínimo, tenía un poder extraño y sabía leer el campo de batalla. Por un instante, el tigre pensó que tal vez aquel gyojin conocía las habilidades de los piratas. ¿Por eso había liberado agua? ¿Frenaría de algún modo esos poderes? En aquel pensamiento instantáneo, Zhang se plantó firme delante del grupo, con su figura convertida en un muñón blanco que brillaba entre la niebla. Le recordó a la habilidad que le había mostrado Cao en el pasado, aunque algo más pura dada la diferente naturaleza de sus elementos. 

Esperó a que Zhang iniciase la distracción que parecía dispuesto a generar, aunque esta fue mucho más allá de lo que el tigre había imaginado. El viejo burro se fundió con la nieve y, como si las nubes respondieran, una cortina de neblina helada empezó a elevarse y girar entre ellos y Uoroku, cegando las formas y haciendo que el aire oliera a un frío helado.

La niebla funcionó exactamente como quería, fragmentó la visión del enemigo, pero también alteró la percepción espacial de todos los presentes. Zhang había creado una defensa, pero su propósito no era solo proteger, sino abrir la puerta para el que viniera detrás.

Krysser no dudó. Antes de lanzarse esperó el instante justo, el segundo de compromiso del burro al frente, y entonces saltó. Con un impulso poderoso, sus patas se enroscaban en el aire y sus garras cargadas de electro relucieron como relámpagos contenidos. Se impulsó y cayó dentro de la neblina como un proyectil silencioso.

La cortina de nieve era densa, pero Krysser no se fiaba solo de la vista, la cual de por sí era más capaz que la de la mayoría de discernir siluetas en entornos de baja visibilidad, sino que también dejó que el olfato tomara la delantera. Su nariz, experta en rastrear, leyó diferencias en la humedad y en el aroma a sal que marcaba la presencia de Uoroku. En la nevada la percepción visual era borrosa, pero su olfato y su instinto le daban precisión quirúrgica, y conociendo la ubicación del inmenso oponente, no fue difícil dar con él.

Avanzó por la bruma dando un ligero rodeo con una velocidad endiablada. Cada zancada era medida, sus músculos acumulaban y liberaban fuerza con una cadencia que parecía un motor bien engrasado. La figura de Uoroku, grande y robusta, apareció difusa ante él, como un contorno oscuro a través del blanco espeso. El tamaño del enemigo se imponía, medía como seis metros de altura, pero su cadera quedaba a una altura accesible si uno alcanzaba impulso suficiente.

Krysser tomó esa distancia y la convirtió en ventaja. Respiró hondo, mientras la chispa en sus armas cobraba intensidad. En un movimiento calculado, elevó sus dos brazos en sincronía, las garras Mika y Gege, que respondieron vibrando con electricidad contenida. Apuntó al punto que había calculado, la espalda baja del gyojin, a unos tres metros del suelo, la zona que podía hacer tambalear a un gigante.

-Koken. -Murmuró en voz alta al tiempo que la lanzaba, como invocando la técnica, aquel violento doble puñetazo.

El sonido del impacto fue sordo y metálico, amplificado por la neblina. Mika y Gege se hundieron en la carne y el tejido de Uoroku con un rango ascendente, uno cruzando la carne hacia el costado opuesto y el otro con un ángulo complementario, formando un golpe dual que buscaba no solo daño, sino la fractura de la estabilidad. La electricidad se soltó en pequeñas chispas, arañando piel y escama, y una onda de choque recorrió la roca bajo sus pies con el impacto.

El tigre se mantuvo listo, en tensión, olfateando la sangre del Gyojin y el agua que ahora mezclaban su aroma por todas partes. La nieve caía lentamente en motas densas, como si el tiempo se hubiera ralentizado en torno al impacto. Saber que había conectado le dio un pulso de satisfacción fría, pero la batalla no había acabado. Uoroku respiraba aún, y sus ojos, húmedos y llenos de ira y frío, probablemente le buscarían ahora. Por eso, antes de alejarse, al tiempo que sacaba las armas del cuerpo enemigo, un último golpe en forma de corte con su garra derecha a modo de dolorosa despedida fue lanzado. Un tajo descendente, desde el punto que había impactado con el primer doble puñetazo, hasta lo más bajo que sus brazos permitieron antes de separarse del gyojin, apuntando a la pierna derecha del mismo.

Krysser, aún cubierto por la neblina y la protección de Zhang, retrocedió un paso, dejando la distancia que alcanzó a recorrer ni más ni menos. Observó a su alrededor con la calma de quien se prepara para la réplica. Sus garras goteaban una mezcla de agua y sangre, y la chispa del electro latía como un aviso.

-Mírame, pececito. -Pensó, y su silueta se mantuvo firme en la blanca cortina, esperando el siguiente movimiento del gyojin. Si le prestaba atención a él, los cuatro del frente lo acabarían al instante. 


Off
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Vitalidad: 2178 + 0 = 2178
Energia: 1699 - 445 = 1254
Espiritu: 183 + 0 = 183


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 6] - por Krysser - 28-10-2025, 11:38 PM

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