Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto]
#6
estadisticas


Por una vez en la isla Karate no se trata de darse de puños, sacarse los dientes, hincharse los ojos. Me encanta, ojala fueras así todo el tiempo Isla Karate. Lastima que estos festivales para Heras no fueran tan seguido. Lo bueno es que ahora tenía una buena oportunidad para compartir. Lo único es que no tenía mucho dinero para gastar ciertamente Shalliter en situaciones como estas se botaba y gastaba mucho dinero pero esta ocasión no estaba aquí. Desde que se había ido de Baterilla no se habían encontrado. 


Ver la danza, la comida, fue un recordatorio de que la vida está para disfrutarse. No todo es malo, no todo es deudas. Por un breve y corto momento disfruto de la ocasión. Ya esperaba compartirla con las personas adecuadas, solo que no había tenido la valentía de tomar cada tren que se me cruzaba. En mi cabeza estaban las oportunidades grandiosas que no había elegido. Ahora mismo la de Uker. Ese hombre había tenido un plan mucho más grande que no había alcanzado a ver jamás. La voz arrepentida me dice cada ciertos días que debí haber surcado el mar con ese hombre y las demás sombras que son su tripulación. 


Sacudo mi cabeza otra vez en negación. No me va pensar esas cosas tristes, si eso no se dió no era para mi, aferrarme a eso no va conmigo, además de que me arruina el estilo. Camino, no llamo la atención pero no me siento igual que ellos, aunque soy uno más, ellos son tan pálidos, ven la vida de otra manera, són como granos de arroz. Unos son arroz sencillo, cocinado al vapor, otros son arroz frito, tienen más sabor. ¿Pero qué soy yo? —Arroz quemado.— Me doy una risa a carcajadas de mis pensamientos. 


No soy invisible, pronto siento las miradas en mi tersa piel. Quiza ellos piensan que no los puedo ver pero soy más agudo de lo que parece, más durante la noche. Aun cuando hay una que otra pareja noto sus miradas, no a todos les encanta verme, si hubieran visto a mi prima, ella si que les daría razones para asombrarse, pero bueno, lo importante es hacerse notar. Esta noche llevo conmigo un disfraz. Realmente no es un disfraz es solo una máscara que alguien más había extraviado y tuve la buena fortuna de encontrar. La llevo cómo un sombrero, pues mi fabuloso rostro no tiene que ser ocultado, tienes que mirar a que no te encantan mis ojos café. La máscara era sobre un cuento de un perro de los dioses y era muy interesante, aunque no pille muy bien la historia. Solo la llevo conmigo por lo bien que está pintada y por que en la historia el perro no es un perro si no un hombre con alas. 


—Una noche como esta esperaría tener una buena compañía.— Solo puedo relamer los labios antes de escuchar los gritos, rugidos, nada de eso está bien. No son los gritos que pega una chica cuando alguien la toca sin permiso, son gritos de miedo y terror, bien que sé conocer la diferencia. Me estresa, el exceso de ruido me pone en alerta como a muchos y mis alas se pliegan un poco, cómo al mismo mis rodillas flexionadas, como si me preparara para huir. 


Entre las voces que hablan pero no se entienden se escucha mucho “oso”. Una mirada atenta entre las personas, personas que midan máximo 1.70 metros pude ver todo a detalle.


 Mi vista es aguda se percata de que el oso está acabando con un negocio, ha causado un incendio impresionante que a más de uno ha dejado en shock. Desde donde estoy, puedo ver a los tres habilidosos que han decidido darle cara a la bestia, pues estoy detras de casi todos. Aunque conservo mis dudas, no parecen el grupo más coordinado aunque ahí están Tezca y Runin. Mi pecho late fuerte en ese momento ya que verlos meterse de cara al peligro me hizo sentir que algo crece en la boca del estomago. No debería tener miedo Tezca acabó con un tritón él solo, pero Runin saltando al peligro con arco y flecha. Sin saberlo desde que soy libre es la primera vez que siento miedo por lo que pueda pasarle a alguien.


— Todos son idiotas. — Claro todos vieron el peligro y saltaron hacia él, pero se olvidaron por completo que aún quedan personas que no pueden huir del fuego. Entonces avancé, puesto que la vi con detalle. Era Liora pero ¿qué hace ella tan cerca del fuego? Sus alas en un despliegue, un impulso de sus piernas. Un impulso en un vuelo bajo pues de ella estaba a unos, no hacemos nada todos peleando contra el oso si no podemos alcanzamos a ponernos a salvo.


Cumpli el sueño de un hombre extraño ya que pude llevar en mis brazos a alguien mientras voy en vuelo, moviendome mas o menos unos seis metros así alejar damisela en apuros esa misma distancia del fuego. El vuelo es todo lo que puedo y que me permita maniobrar pues una cosa es volar en línea recta y otra cargando a alguien fuera de las llamas. Mi aterrizaje no es suave, mis sandalias derrapan con el suelo y no te suelto, pero tampoco te poso cual princesa en suelo. Solo reaccioné, no me pidas perfección.—No vuelvas a exponerte así al ponerte cerca del fuego. Es peligroso, tienes que cubrirte Liora. Resguardate con todos. —  Mis palabras son de preocupación, parece que algo ha pasado con ella. 


Soy consciente de que todos están en peligro pero es a la que ví petrificada y debía ponerla a salvo, aún más conociéndola. Mis alas la cubrieron un instante y luego se desplegaron otra vez para alejar el humo de nosotros así podríamos ver bien. Lo siento pero ahora debo darte la espalda y vuelvo a dar por completo mi atención a la brigada anti-osos. Quería entrar a la pelea pero es una bestia, a los diez metros que estoy de ellos puedo llegar. Me ajusté bien los guantes, seguro tendría que darle unas buenas manos a este peluche.

Muchas cosas.


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RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - por Heras - 28-10-2025, 11:48 PM

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