[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 3]
#16
Música de ambientación
Tras inicialmente alejarse del monstruo, del tal Uoni Sakana, Stroud permaneció en posición de combate, en guardia, recuperando la compostura tras su ataque y contemplando la reacción de la criatura. Esta, sin embargo, más allá de aparentar molestia y frustración, no pareció inmutarse, y, para sorpresa de Stroud, devolvió su atención a lo que parecía acapararla con mayor facilidad: la oni del grupo. El joven Marine respiró hondo, y, mientras, los demás fueron coordinando sus ataques uno a uno. La estrategia, por burda que fuese, parecía estar surtiendo, al menos, cierto efecto, y daba la impresión de que, con algo más de coordinación, y contra todo pronóstico, podrían tener una oportunidad de abrumar a aquella abominación. Se preguntó qué diantres era aquella criatura. ¿Qué pensarían los mismísimos Tenryuubito si supiesen que algo como aquello caminaba libremente por el mundo? Su mente, que parecía estar ya engrasada y funcionando con su velocidad habitual, empezaba a contemplar nuevas vías de acción, examinando el espacio y la distribución de los combatientes, intentando pergeñar una nueva táctica que lo pillase por sorpresa o, al menos, se acercase. Se volvió a ceñir los guantes, apretándoselos firmemente contra los nudillos.

Fue entonces, para sorpresa de Stroud, cuando unas extrañas flechas pasaron zumbando por encima de su cabeza, dejando un silbido tras de sí. Las reconoció al instante. Si Moja no hubiese atinado, o si la trayectoria de los proyectiles hubiese variado en tan solo unos pocos centímetros, se hubieran incrustado en su cabeza sin demasiadas dificultades. En su interior, sin embargo, aprobó el arrojo del mink, quien, lejos de dejarse avasallar, aportaba una ofensiva a distancia. "Bien hecho, Moja," pensó. Volviendo a ceñirse el abrigo, y preparándose para volver al ataque, Stroud esbozó una sonrisa para sí. El optimismo empezaba a abrirse camino. Sí, ganarían. Saldrían de allí viv...

"¡T-Argh!," masculló repentinamente el Marine, dejando escapar un bramido, llevándose la mano instintivamente a su hombro derecho. Todo se volvió borroso, todo pareció ir más lento. Por un segundo, se hizo patente el instinto, defensivo y primario, de caer al suelo para ponerse fuera de tiro, pero lo reprimió. La Justicia no entendía de instintos. La criatura dijo alguna gilipollez con aquella vocecilla, pero Stroud la ignoró, si es que la oyó en primer lugar. En su camisa, de un blanco casi brillante, empezaba a crecer rápidamente una mancha roja, como si una hermosa flor carmesí hubiera empezado a abrirse sobre su hombro. Jadeando, y haciendo un esfuerzo por no entrar en pánico o en shock, retiró la mano por un instante, también cubierta de rojo, y volvió a colocarla sobre la herida inmediatamente, intentando que la hemorragia no se saliese de control. Sudores fríos. Tragó saliva, percibiendo cómo había empezado a temblar, y sus fosas nasales se ensancharon mientras exhalaba con fuerza. Apretó la musculatura de su torso, conteniendo el dolor, reduciendo los instintos de temblar, echarse al suelo o huir. La Justicia no entraba en pánico, y él tampoco. La Justicia no dudaba, y él tampoco. La Justicia no temía, y él tampoco.

Música de ambientación

En su lugar, apenas unos segundos después de haber recibido el disparo, apuntaló su postura, irguiéndose aún más que antes y adoptando una pose formal, militar, con la firmeza propia de un soldado que se cuadra al ver a un superior. De no ser por la sangre que chorreaba ya por toda su camisa, cualquiera hubiera pensado que acababa de ver a un oficial. Sobre su rostro, algo pálido y salpicado por pequeños goterones rojos, volvió a esbozarse una sonrisa. El optimismo volvía a abrirse camino. Sí, ganarían.

Confió en que los demás sabrían aprovechar aquel hueco. En la penumbra, el Marine, ataviado de blanco y manchado de un rojo brillante, refulgía como un faro de esperanza. Aprovechando que la criatura volvía a mirar en la misma dirección que anteriormente, y que, en lugar de vigilar a Stroud, había optado por centrar su atención en el grueso del grupo frente a él, el Marine se lanzó contra la criatura y, sin dudar, cargó un potentísimo uppercut izquierdo contra su mandíbula, volviendo a castigar el lado derecho de su cráneo. "¡Jawbreaker!," exclamó, su voz retumbando entre las paredes de piedra.

Encadenándolo con el golpe que acababa de propinar, Stroud volvió a saltar hacia atrás, volviendo a situarse en su posición inicial, a apenas un par de metros de Uoni, y lo observó con queda firmeza, sus ojos llenos de ira silenciosa, su rostro impertérrito, su postura firme, erguida, orgullosa. Tenía aquella actitud de sigo aquí, no he terminado contigo. "¡En nombre de la Marina y del Gobierno Mundial!," exclamó finalmente, con formalidad, alzando ligeramente la cabeza. Su voz sonaba tan fría, monótona y llena de autoridad como de costumbre, pero también más alta que antes, "Te he preguntado qué eres, criatura. No pareces el tipo de cosa que merezca caminar sobre el mismo mundo que los mismos dioses, ni que deba respirar el mismo aire que los meros humanos."

Off
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1536 - 365 = 1171
Energia: 1240 - 65 = 1175
Espiritu: 204 + 0 = 204


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 3] - por Stroud Nanashi - 29-10-2025, 10:26 PM

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