Tras inicialmente alejarse del monstruo, del tal Uoni Sakana, Stroud permaneció en posición de combate, en guardia, recuperando la compostura tras su ataque y contemplando la reacción de la criatura. Esta, sin embargo, más allá de aparentar molestia y frustración, no pareció inmutarse, y, para sorpresa de Stroud, devolvió su atención a lo que parecía acapararla con mayor facilidad: la oni del grupo. El joven Marine respiró hondo, y, mientras, los demás fueron coordinando sus ataques uno a uno. La estrategia, por burda que fuese, parecía estar surtiendo, al menos, cierto efecto, y daba la impresión de que, con algo más de coordinación, y contra todo pronóstico, podrían tener una oportunidad de abrumar a aquella abominación. Se preguntó qué diantres era aquella criatura. ¿Qué pensarían los mismísimos Tenryuubito si supiesen que algo como aquello caminaba libremente por el mundo? Su mente, que parecía estar ya engrasada y funcionando con su velocidad habitual, empezaba a contemplar nuevas vías de acción, examinando el espacio y la distribución de los combatientes, intentando pergeñar una nueva táctica que lo pillase por sorpresa o, al menos, se acercase. Se volvió a ceñir los guantes, apretándoselos firmemente contra los nudillos.
Fue entonces, para sorpresa de Stroud, cuando unas extrañas flechas pasaron zumbando por encima de su cabeza, dejando un silbido tras de sí. Las reconoció al instante. Si Moja no hubiese atinado, o si la trayectoria de los proyectiles hubiese variado en tan solo unos pocos centímetros, se hubieran incrustado en su cabeza sin demasiadas dificultades. En su interior, sin embargo, aprobó el arrojo del mink, quien, lejos de dejarse avasallar, aportaba una ofensiva a distancia. "Bien hecho, Moja," pensó. Volviendo a ceñirse el abrigo, y preparándose para volver al ataque, Stroud esbozó una sonrisa para sí. El optimismo empezaba a abrirse camino. Sí, ganarían. Saldrían de allí viv...
"¡T-Argh!," masculló repentinamente el Marine, dejando escapar un bramido, llevándose la mano instintivamente a su hombro derecho. Todo se volvió borroso, todo pareció ir más lento. Por un segundo, se hizo patente el instinto, defensivo y primario, de caer al suelo para ponerse fuera de tiro, pero lo reprimió. La Justicia no entendía de instintos. La criatura dijo alguna gilipollez con aquella vocecilla, pero Stroud la ignoró, si es que la oyó en primer lugar. En su camisa, de un blanco casi brillante, empezaba a crecer rápidamente una mancha roja, como si una hermosa flor carmesí hubiera empezado a abrirse sobre su hombro. Jadeando, y haciendo un esfuerzo por no entrar en pánico o en shock, retiró la mano por un instante, también cubierta de rojo, y volvió a colocarla sobre la herida inmediatamente, intentando que la hemorragia no se saliese de control. Sudores fríos. Tragó saliva, percibiendo cómo había empezado a temblar, y sus fosas nasales se ensancharon mientras exhalaba con fuerza. Apretó la musculatura de su torso, conteniendo el dolor, reduciendo los instintos de temblar, echarse al suelo o huir. La Justicia no entraba en pánico, y él tampoco. La Justicia no dudaba, y él tampoco. La Justicia no temía, y él tampoco.
Música de ambientación
En su lugar, apenas unos segundos después de haber recibido el disparo, apuntaló su postura, irguiéndose aún más que antes y adoptando una pose formal, militar, con la firmeza propia de un soldado que se cuadra al ver a un superior. De no ser por la sangre que chorreaba ya por toda su camisa, cualquiera hubiera pensado que acababa de ver a un oficial. Sobre su rostro, algo pálido y salpicado por pequeños goterones rojos, volvió a esbozarse una sonrisa. El optimismo volvía a abrirse camino. Sí, ganarían.
Confió en que los demás sabrían aprovechar aquel hueco. En la penumbra, el Marine, ataviado de blanco y manchado de un rojo brillante, refulgía como un faro de esperanza. Aprovechando que la criatura volvía a mirar en la misma dirección que anteriormente, y que, en lugar de vigilar a Stroud, había optado por centrar su atención en el grueso del grupo frente a él, el Marine se lanzó contra la criatura y, sin dudar, cargó un potentísimo uppercut izquierdo contra su mandíbula, volviendo a castigar el lado derecho de su cráneo. "¡Jawbreaker!," exclamó, su voz retumbando entre las paredes de piedra.
Encadenándolo con el golpe que acababa de propinar, Stroud volvió a saltar hacia atrás, volviendo a situarse en su posición inicial, a apenas un par de metros de Uoni, y lo observó con queda firmeza, sus ojos llenos de ira silenciosa, su rostro impertérrito, su postura firme, erguida, orgullosa. Tenía aquella actitud de sigo aquí,no he terminado contigo. "¡En nombre de la Marina y del Gobierno Mundial!," exclamó finalmente, con formalidad, alzando ligeramente la cabeza. Su voz sonaba tan fría, monótona y llena de autoridad como de costumbre, pero también más alta que antes, "Te he preguntado qué eres, criatura. No pareces el tipo de cosa que merezca caminar sobre el mismo mundo que los mismos dioses, ni que deba respirar el mismo aire que los meros humanos."
Off
Resumen
Tras atacar, Stroud reflexiona sobre la naturaleza de Uoni, preguntándose qué pensarían los Tenryuubito de aquella cosa. Tras ver cómo los demás atacan a Uoni, recibe de pleno el Uchimizu de este en su hombro, tras lo cual logra recuperar la compostura y, envalentonándose, lanza su técnica Jawbreaker contra el monstruo.
Bélico
En primer lugar, Stroud recorre 2 metros de desplazamiento para aproximarse a Uoni. Uoni, has declarado que permaneces en la misma posición, pero no has aclarado hacia dónde miras, por lo que doy por hecho que miras en la misma dirección que anteriormente, y que no te has quedado mirando hacia Stroud. Su distancia de movimiento total, como detallábamos anteriormente, es de 7, y su salto, de 8. En segundo lugar, Stroud emplea su técnica Jawbreaker, aquí detallada:
Un fuerte uppercut, directo habitualmente a la mandíbula del oponente. A juego con el estilo de combate de Stroud, directo y potente.
Código: jawbreaker001
El daño es simplemente de 40 + 2*FUE. Dado el debufo del -5%, su actual Fuerza es de 100. De esta forma, el daño de la técnica se calcula como 40 + 2 * 100 = 40 + 200 = 240. A esto hay que sumar, como anteriormente, el daño que añaden los Guantes T1:
Guantes
Objetos bélicos
1
Especificaciones
Requisitos: 7 FUE / 10 RES
Resistencia: 500
Daño: 20
Escalado: 0,2 FUE
Alcance: -
Unidades de peso: 1
Berries: 5000
Descripción: Un tipo de arma que se coloca en los nudillos de las manos para aumentar la potencia de los golpes. Hechos de metal, cuero u otros materiales resistentes.
guantes001
Que en este caso, siendo el stat Fuerza 100, añaden un total de 140 puntos de daño (20 + 1,2 * FUE = 20 + 1,2 * 100 = 20 + 120 = 140).
De esta forma, el daño total provocado por el ataque de Stroud queda en 380 puntos. Este daño, sin embargo, es mitigado por la resistencia pasiva de Uoni, 100, por lo que queda en un total de 280 de daño, si no me equivoco.
Tras su ataque, Stroud emplea un salto de 2 m (de los 8 m disponibles que tiene en total) para volver a posicionarse donde empezó el turno, mirando en dirección a Uoni, al que increpa directamente.
Gastos, regeneraciones, daño infligido y recibido
Stroud gasta 72 de energía al emplear su Jawbreaker, quedándose con un total de 1168. Stroud recupera 7 de energía por su nivel, quedándose con un total de 1175. Daño infligido: 280 a Uoni (contando con su resistencia pasiva). Daño recibido: 365, quedándose con un total de 1171 P.V.
Akuma
Mochi Mochi No Mi
Paramecia
2
La Mochi Mochi No Mi es una fruta del diablo tipo paramecia que permite al consumidor convertir su cuerpo de manera parcial o total en mochi.
Especificaciones
La fruta Mochi Mochi No Mi otorga al usuario la habilidad de transformar su cuerpo, o parte de él, en mochi, mejorando así sus capacidades defensivas y ofensivas, tratándose de una fruta muy versátil. No se podrán utilizar los poderes hasta alcanzar el mínimo de 20 puntos de Control de Akuma, que te dará acceso a transformar una extremidad a tu elección cada vez, por un coste de 8 de energía por turno.
Con 60 puntos en Control de Akuma el usuario alcanzará el dominio completo de su fruta, pudiendo transformarte por completo y de forma inmediata por un coste de 14 de energía por turno.
La elasticidad y viscosidad del mochi permite al usuario reducir el daño de los impactos contundentes, amortiguar caídas y tener capacidad de adherencia al contacto con cosas; para agarrar a seres vivos se ha de ser muy superior a ellos o utilizar una técnica con esta función.
Control de Akuma: · 20 CA:: Puedes transformar una extremidad por 8 de energía por turno
· 60 CA: Puedes transformarte por completo por 14 de energía por turno
Ventajas:
La fruta otorga de manera natural una resistencia a las caídas y a los golpes contundentes no imbuidos en haki de 350 PV.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi. El contacto con cualquier líquido hace que el mochi pierda su capacidad adhesiva.