Estoy sorprendido cuando me hablan un poco de su historia. Yo lo que menos me imaginaba era que ella tiene un recorrido tan largo. —Es impresionante.—En eso ella dijo algo que me dejó impresionado. Una isla en Calm Belt. Por un instante no la miré directamente, estoy atrapado en la sorpresa. Entonces ella tampoco es como el resto. Vi el fuego que se mantiene pero si no lo alimentamos poco a poco se apagará.
¿Cómo una mujer tan hermosa va a dormir aquí afuera? Lo pensé, lo pensé demasiado, ellas no me lo perdonarían. No puedes quedarte así, no puedes dejarla así. No me gustó para nada que ella quisiera pasar la noche afuera, aquí es tranquilo y se puede acampar, pero no va a dejar que alguien que le ha tratado tan bien simplemente pueda quedarse a la intemperie y pueda enfermar. La debería hacer pasar por el filtro pero ella de buenas a primeras le recibió y le dio su comida, no todos se van a quitar la cucharada de la boca para alimentar al prójimo. Ya pensaré en algo.
Hice un buffido, casi me ahogo en el proceso. ¿A quien le podría interesar la historia de un negro? Nadie nunca se lo ha preguntado jamás y mira que mucha gente le ha dirigido la palabra, compartido con él, aprovechado la oportunidad, pero nadie nunca le ha preguntado sobre quién realmente es. —Jah ¿Que dices?, yo soy un hombre como cualquier otro. No es la gran historia tampoco. No diferente al resto. Yo solo recuerdo un circo, ahí estuve mis primeros años, con otros tipos raros, si, las burlas y las risas para entretener a otros, después me cambiaron de dueño. The red, the queen bed, Okamis, lugares a los que no quiero regresar. — No me gusta cuando la cosa se pone personal y yo realmente estoy muy tranquilo junto a ella. Miro al otro lado, al océano. También es necesario saber que yo no sé a qué se refiere ella con que soy un Lunarian, solo soy un poquito diferente a los otros hombres.
No todos los saben pero cualquier pirata hombre, heterosexual y mujeriego, sabe que esos son nombres de prostibulos. Un par de ellos famosos por hacer de todo lo necesario para que el cliente afloje el dinero. Me sentí expuesto, desnudo, y no de la manera que me acostumbre a disfrutar. —Si bueno, al final me escapé y me vine aquí. A inventarme.— Claro que no le contaré de qué hacía yo en esos lugares, seguro sentirá asco de tenerme cerca. Dar más detalles sería como abrir mi alma y esa exposición me hace un nudo en el cuello. Hablé, si, pero, ella merece que le diga una historia también, me contó sobre su vida también, parley.
—No soy muy parecido a los otros hombres, digo, mira este tono y estas alas, pero no conozco otra cosa. Aunque conocí a una gigante muy parecida a mi. Ya sería el colmo no solo verse diferente si no ser realmente el adefesio del circo. — No deseaba ser llamado de nuevo de esa manera, se sentía extraño, no es como que te dijeran habitante de sorbet o baquello. Es como si te dijeran, perro, gato, insecto. No se, no me ha caido muy bien esa palabra Lunarian.
—Igual lo importante no son las desgracias. Menos mal que me fui, así pude cruzarme contigo.— Mis alas se extendieron moviendo la arena. Se siente un poco como si fuese la primera vez que alguien me hace hablar de lo pasado, me hacen tener que abrir el pecho. Una primera vez siempre duele, lo sé por mucha experiencia. Ya no tengo que seguir siendo ese.
—Tu no eres más esa mujer del océano del norte, yo no soy más ese Heras. Ahora somos esto nuevo. Y este nuevo yo no quiere que duermas afuera. se va a meter la arena en ese bello culo. Mejor pasa la noche conmigo. yo nos conseguiré un lugar donde por lo menos podamos sacarnos la sal y duermes en una cama de paja.— Me puse de pie y limpié la arena que se pegó de mi ropa y de mis piernas.
Le extendí la mano. —Concédame esta pieza y bailemos en la playa.— La invité dispuesto a seguir improvisando junto a ella que me permita seguir disfrutando de su cercanía.
¿Cómo una mujer tan hermosa va a dormir aquí afuera? Lo pensé, lo pensé demasiado, ellas no me lo perdonarían. No puedes quedarte así, no puedes dejarla así. No me gustó para nada que ella quisiera pasar la noche afuera, aquí es tranquilo y se puede acampar, pero no va a dejar que alguien que le ha tratado tan bien simplemente pueda quedarse a la intemperie y pueda enfermar. La debería hacer pasar por el filtro pero ella de buenas a primeras le recibió y le dio su comida, no todos se van a quitar la cucharada de la boca para alimentar al prójimo. Ya pensaré en algo.
Hice un buffido, casi me ahogo en el proceso. ¿A quien le podría interesar la historia de un negro? Nadie nunca se lo ha preguntado jamás y mira que mucha gente le ha dirigido la palabra, compartido con él, aprovechado la oportunidad, pero nadie nunca le ha preguntado sobre quién realmente es. —Jah ¿Que dices?, yo soy un hombre como cualquier otro. No es la gran historia tampoco. No diferente al resto. Yo solo recuerdo un circo, ahí estuve mis primeros años, con otros tipos raros, si, las burlas y las risas para entretener a otros, después me cambiaron de dueño. The red, the queen bed, Okamis, lugares a los que no quiero regresar. — No me gusta cuando la cosa se pone personal y yo realmente estoy muy tranquilo junto a ella. Miro al otro lado, al océano. También es necesario saber que yo no sé a qué se refiere ella con que soy un Lunarian, solo soy un poquito diferente a los otros hombres.
No todos los saben pero cualquier pirata hombre, heterosexual y mujeriego, sabe que esos son nombres de prostibulos. Un par de ellos famosos por hacer de todo lo necesario para que el cliente afloje el dinero. Me sentí expuesto, desnudo, y no de la manera que me acostumbre a disfrutar. —Si bueno, al final me escapé y me vine aquí. A inventarme.— Claro que no le contaré de qué hacía yo en esos lugares, seguro sentirá asco de tenerme cerca. Dar más detalles sería como abrir mi alma y esa exposición me hace un nudo en el cuello. Hablé, si, pero, ella merece que le diga una historia también, me contó sobre su vida también, parley.
—No soy muy parecido a los otros hombres, digo, mira este tono y estas alas, pero no conozco otra cosa. Aunque conocí a una gigante muy parecida a mi. Ya sería el colmo no solo verse diferente si no ser realmente el adefesio del circo. — No deseaba ser llamado de nuevo de esa manera, se sentía extraño, no es como que te dijeran habitante de sorbet o baquello. Es como si te dijeran, perro, gato, insecto. No se, no me ha caido muy bien esa palabra Lunarian.
—Igual lo importante no son las desgracias. Menos mal que me fui, así pude cruzarme contigo.— Mis alas se extendieron moviendo la arena. Se siente un poco como si fuese la primera vez que alguien me hace hablar de lo pasado, me hacen tener que abrir el pecho. Una primera vez siempre duele, lo sé por mucha experiencia. Ya no tengo que seguir siendo ese.
—Tu no eres más esa mujer del océano del norte, yo no soy más ese Heras. Ahora somos esto nuevo. Y este nuevo yo no quiere que duermas afuera. se va a meter la arena en ese bello culo. Mejor pasa la noche conmigo. yo nos conseguiré un lugar donde por lo menos podamos sacarnos la sal y duermes en una cama de paja.— Me puse de pie y limpié la arena que se pegó de mi ropa y de mis piernas.
Le extendí la mano. —Concédame esta pieza y bailemos en la playa.— La invité dispuesto a seguir improvisando junto a ella que me permita seguir disfrutando de su cercanía.
