03-11-2025, 03:05 AM
Lenguas de fuego ascendían por el percudido pelaje de la bestia. El iracundo sollozo desgarró el ambiente cual trueno premeditando un diluvio. La superficie tembló y la madera crujió hasta que las ígneas chispas le recordaron a Runin que las fuerzas de la naturaleza siguen su curso guiadas bajo el pretexto de la libertad, no del control.
El cuerpo de la fémina tiembla ante lo inevitable. ¿Atacar sin consecuencias? Imposible. ¿Mantenerse ocultos a través del caos? Inviable. El equilibrio se pierde cuando la mirada caoba se esconde tras su brazo y el arco, la arena entre la madera se levanta al igual que el oso cubierto en llamas. Está cerca, demasiado cerca, y el primer pensamiento de la fémina es alejarse del peligro, porque aunque no le está atacando a ella, el escenario se ha pintado en tintes dantescos. La madera y los faroles han terminado de ceder.
![[Imagen: qO91nRW.png]](https://i.imgur.com/qO91nRW.png)
Con apremio intenta levantarse sin despegar la mirada del animal. ¿Quién se encuentra en esa dirección? ¿Dónde está Ryota? ¿Qué sucedió con Heras? Los busca en medio del caos intentando asegurarse de no haberlos perdido hasta que el cerebro de la fémina une cabos: Está sola. No tiene sentido buscarlos y tampoco los necesita. La expresión se torna desconcertada. Lo único que parece importar es el objetivo del enfurecido mamífero: Ha ido por el joven de rubias hebras, el que le ha ayudado a encontrar una abertura en el ataque.
La garganta arde debido al humo, aún así, relame los acolchonados labios en un acto tan inconsciente como repleto de dudas. Menea la cabeza hasta volver en sí. Se voltea en su mismo sitio, utilizando un pedazo más de tela que envuelve en la punta de una de sus flechas, la enciende en el incendio.
![[Imagen: fvOQJ5V.png]](https://i.imgur.com/fvOQJ5V.png)
—¡RESISTE, CARIÑO!
Emite al final. No pide que se cubra, no pide que corra, no pide que huya, porque no logra ver a través de la bestia. Pide que resista porque en ese punto siente que es lo único que se puede hacer. Contiene el aire cuando se impulsa en un salto largo para alejarse del inminente calor y el peligro, está sudando y ella odia sudar. ¿Qué hará después de ello? Darse una larga y merecida ducha, usar perfumes y utilizar una cantidad de tiempo desproporcional en consentir su cabello.
Gira sobre sí misma volviendo a enderezarse del todo. Levanta el arco y sin más dilatación dispara la flecha llameante en dirección al cráneo del oso. El tiempo parece titilar en segundos que parecen horas y al mismo tiempo son tan efímeros que roban su aliento. No puede detenerse, no quiere detenerse, y ver al rubio herido luchando por su vida le hace entender que él tampoco dará su brazo a torcer.
—Maldito oso, hace mucho tiempo que nada ni nadie logra que sude tanto. Fufufufu —Masculla en una sonrisa impetuosa. Puede que su egocentrismo, delicadeza y constante contorneo den la impresión de alguien frágil, mas una vez encendido el brío en su interior, poco puede detenerla hasta verse destrozada. —¡No te detengas, cariño! —Incentiva al ajeno.
Otra flecha es cargada en el arco porque si debe atacar toda la noche, seguirá haciéndolo hasta quedar sin munición, hasta aprender a golpear con todo lo que el entorno les ofrece, hasta que caiga exhausta en medio de la lumbre.
Resumen + Bélico
Karmas Activos

![[Imagen: 5548Hp7.jpeg]](https://i.imgur.com/5548Hp7.jpeg)