03-11-2025, 08:38 PM
(Última modificación: 03-11-2025, 08:42 PM por Uogo Sakana.)
La ley de la gravedad reclamó su poder y atrajo a los cuerpos hacia él suelo. Durante la caída el médico de pelos rosados saltó sobre el gyojin, pero este lo ignoró completamente, pues durante los segundos que caía se enfocó completamente el la lagarta que gritaba como una verbenera en el oficio.
- KIKIKIKIKI - se rió Uogo mientras caía - ¡A VER SI TU LENGUA SIRVE TAMBIÉN PARA LAMERME LAS PELOTAS ZORRITA ESCAMOSA-! - respondió a la mujer mientras ponía sus brazos en cruz enfocándose completamente hacia ella para recibir su ataque de lleno.
El golpe sonó apagado, al igual que se apagó la llama del amor de Uogo por aquella mujer, dado que no le había dado ni una pizca de placer, la fuerza de aquella usuaria de zoan se había apagado completamente ante la dureza de las escamas del pez manta raya. Quien la miro con cara de asco desde detrás de su golpeo. No le dedico ni palabras, ni tiempo, se giró como un tornado a una velocidad inentendible para los presentes. Y entonces lo encontró.
Encontró a su morenito, el cual se había lanzado para recoger su arma, el chico cayó a cuatro metros de Uogo y su arma a tres de él. Como si la química hablase y el amor fuera la fuerza más poderosa del mundo, Uogo se lanzó hacía Dong.
Los pasos del rinoceronte marino reventaron el terreno debido a su peso y fuerza, y con su cabeza por delante, el gyojin empaló por el estómago al lunarian a una velocidad destructiva, elevando su cuerpo del suelo y empapándose con la sangre del boquete que le había producido esa cornada.
- UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO -
Gritó lleno del placer que le generó penetrar a su enemigo mientras se giraba hacia el peli rosa y la largata, con el cuerpo del alado ser incrustado en su cuerno.
- Ahora si que estas mojadito moreno, ahora si que te he dado placer-uo - dijo mientras lamía la sangre del pirata con su lengua, disfrutando del sabor a hierro que esta traía consigo. Y entonces con el cuerpo del que se había convertido en el compañero temporal de los otros cuatro, incrustado en su enorme cuerno, el cual no le imposibilitaba ver a los demás, con una macabra imagen observó a los enemigos restantes, enfocándose en ellos - Cuidado - uo. ¿No querréis matarlo por accidente - uo? Noto su respiración - uo - dijo mientras señalaba con el dedo el cuerpo de Dong a 7 metros de maki.
- KIKIKIKIKI - se rió Uogo mientras caía - ¡A VER SI TU LENGUA SIRVE TAMBIÉN PARA LAMERME LAS PELOTAS ZORRITA ESCAMOSA-! - respondió a la mujer mientras ponía sus brazos en cruz enfocándose completamente hacia ella para recibir su ataque de lleno.
El golpe sonó apagado, al igual que se apagó la llama del amor de Uogo por aquella mujer, dado que no le había dado ni una pizca de placer, la fuerza de aquella usuaria de zoan se había apagado completamente ante la dureza de las escamas del pez manta raya. Quien la miro con cara de asco desde detrás de su golpeo. No le dedico ni palabras, ni tiempo, se giró como un tornado a una velocidad inentendible para los presentes. Y entonces lo encontró.
Encontró a su morenito, el cual se había lanzado para recoger su arma, el chico cayó a cuatro metros de Uogo y su arma a tres de él. Como si la química hablase y el amor fuera la fuerza más poderosa del mundo, Uogo se lanzó hacía Dong.
Los pasos del rinoceronte marino reventaron el terreno debido a su peso y fuerza, y con su cabeza por delante, el gyojin empaló por el estómago al lunarian a una velocidad destructiva, elevando su cuerpo del suelo y empapándose con la sangre del boquete que le había producido esa cornada.
- UOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO -
Gritó lleno del placer que le generó penetrar a su enemigo mientras se giraba hacia el peli rosa y la largata, con el cuerpo del alado ser incrustado en su cuerno.
- Ahora si que estas mojadito moreno, ahora si que te he dado placer-uo - dijo mientras lamía la sangre del pirata con su lengua, disfrutando del sabor a hierro que esta traía consigo. Y entonces con el cuerpo del que se había convertido en el compañero temporal de los otros cuatro, incrustado en su enorme cuerno, el cual no le imposibilitaba ver a los demás, con una macabra imagen observó a los enemigos restantes, enfocándose en ellos - Cuidado - uo. ¿No querréis matarlo por accidente - uo? Noto su respiración - uo - dijo mientras señalaba con el dedo el cuerpo de Dong a 7 metros de maki.
IMPORTANTE
