Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto]
#18
[personajeinvalido=2329]

¿Por qué todo sucedía tan rápido? ¿Por qué no eran capaces de darle un mísero segundo para adaptarse a los acontecimientos? A duras penas se estaba recuperando del alarde de poder de Ryota, de la carne que había lanzado con tal precisión, cuando una flecha cubierta de fuego silbó en el aire y alcanzó al temible oso.

La llama lamió la piel del animal con un siseo insoportable. En cuestión de un parpadeo, el oso se vio envuelto en llamas. El rugido que soltó le heló la sangre, una nota tan primitiva y profunda que hizo vibrar sus propios huesos. Ella se quedó paralizada, observando los movimientos erráticos del furioso animal, como si el tiempo se hubiera convertido en una sucesión de fotogramas rápidos e implacables. En un acto reflejo cubrió su cabeza con ambos brazos, intentando en vano protegerse de las brasas que saltaban cada vez que el oso azotaba el suelo enloquecido. Entrecerró el ojo para ver mejor, el humo se colaba como una neblina ardiente en sus pulmones y le dejaba un sabor a ceniza tan espeso que casi podía darle forma con la lengua. Pensó en sus caramelos, en esos pequeños dulces que siempre llevaba para calmar su estómago. Necesitaría uno ahora, o diez, solo para alejar ese regusto a carbón que la invadía.

Todo se había convertido en breves destellos, pequeñas imágenes que se habían grabado con violencia en su retina: la morena tensando el arco con los labios apretados, la flecha encendida partiendo como una luciérnaga hacia su destino, el ser -ahora una bola de fuego-, saltando hacia el joven de cabellos rubios, regocijándose en su furia mientras le propinaba un ataque.


[Imagen: Melancol-a.png]

Quiso moverse -saltar, correr, lanzar su daga, hacer algo-, cualquier cosa que no fuese quedarse ahí mirando. No soportaba la idea de ser un lastre. Se recordó a sí misma las horas de entrenamiento, las noches sin dormir, la insistencia por mantenerse en pie. No por nada había sobrevivido tanto tiempo sola. No se había esforzado tanto para bloquearse ahora, justo en la hora de la verdad. Ella nunca fue así... siempre peleaba, incluso a costa de su propia integridad. Pero el fuego... tan caliente, tan abrasador... era como si el infierno hubiera decidido hacerse carne y aterrizar frente a ella.

No le daba ni un mísero segundo de paz.


[Imagen: Molesta-2.png]

—Mierda... —chasqueó la lengua, refunfuñando con impotencia mientras intentaba ponerse en pie. Sus piernas flaqueaban, se sentían débiles, como si estuviera intentando sostenerse sobre dos montañas de endeble gelatina... Fue precisamente por ello que volvió a caer. Moría por avanzar, desplazarse unos metros, dejar de tener que depender de los demás...

Escuchó las indicaciones de Ryota en la lejanía, pero como si llegaran desde el fondo de una caverna, su voz estaba amortiguada por el ruido del combate y por la niebla que eran sus pensamientos. No lo atendió del todo hasta que él estuvo junto a ella, haciéndola alzar el rostro y asentir levemente, aún brevemente aturdida. ¿Qué le había dicho? Sin siquiera ser aún consciente de sus palabras y sin cuestionar sus indicaciones hizo una especie de cuenco con uno de sus brazos, ayudándose de su propio abdomen para que la comida no cayera. El gesto, torpe por la prisa, era también un acto de resistencia. Mantener la comida intacta significaba conservar una herramienta, un cebo o una distracción—. E-está bien... —su voz sonaba ligera, incluso débil. Intentaba acallar sus demonios, alejarlos y centrarse en la razón por la que no había abandonado el terreno. El oso, los niños... Si lo derrotaban no iría a por ellos, ¿cierto? Eso era más importante que sus propias pesadillas.

Volvió a ponerse en pie, esta vez apoyando la mano libre en la espalda ajena para no caer de nuevo. El sentimiento de inestabilidad persistía con ligeras náuseas que se esforzaba en retener. Sus piernas temblaban, como si no reconocieran su propósito. Finalmente se acomodó, colocando ambas piernas alrededor de las caderas ajenas y le estrechó suavemente un hombro para indicarle que ya estaba preparada. Entre sus cuerpos quedó la comida, protegida por dos corazas humanas mientras el castaño la levantaba. Una risa sarcástica escapó de entre sus labios, forzada y amarga, volviendo al instante a una expresión seria.


[Imagen: OK.jpg]

—Sí claro... —su mirada se mantenía fija en la peluda bola de fuego, quien había sido golpeado por Heras y el rubio del cual aún no sabía el nombre— y si quieres me rebozo en la carne para ofrecerme como parte del menú —su ironía era una máscara, por dentro, cada palabra era un hilo que cosía su orgullo para que no se descosiera por completo. Estaba claro que no entraba en sus planes acercarse a alimentar al oso de la mano, ni que fuese Ryota con sus ideas locas.

Por un instante, sintiendo los ingredientes entre ambos, tuvo el pensamiento intrusivo de lanzar la comida a la cabeza del oso para despistar su atención del resto. Quizás de esa manera conseguía abrirles un abanico más amplio a seguir peleando contra él pero, ¿y si eso le enfurecía más? ¿Y si bombardearle con comida solo hacía que se convirtieran en su presa? Ya había estado cerca de él antes, y no quería volver a ese lugar, suficiente temible era de lejos como para hacerle acercarse con el infierno en su cuerpo.


[Imagen: Ara-araaa.jpg]

Arrugó el puente de la nariz y, con la mano que hacía un segundo reposaba sobre el hombro ajeno, apresó una de sus mejillas entre el índice y el pulgar. Tiró con cierta firmeza, estirando así la piel como quien intenta despertar a alguien—. Dime eso a la cara después de alejarnos de este maldito infierno y te haré tragar tus palabras, querido —replicó. Era su burdo intento de mantener su orgullo intacto, de no dejar que el miedo siguiera dominando en sus entrañas y de seguirle -de alguna manera- el juego a su amigo. Pese a todo conseguía arrancarle una sonrisa. Y esa sonrisa breve fue un refugio, descubriéndole entonces que no estaba sola, no ahora.

—Bien... estoy lista —dijo mientras se aferraba a la comida, esperando el momento oportuno para tomar cartas en el asunto mientras sentía como los dedos se le iban humedeciendo por el sudor.

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RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - por Liora - 03-11-2025, 11:35 PM

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