04-11-2025, 06:47 PM
El mundo seguía dando vueltas a su alrededor como si se tratase de un carrusel de la muerte, aciaga más bienvenida para aquel topo. Sus aliados seguían dándolo todo, el leopardo avanzó frente a él en dirección a la criatura a la vez que pudo percibir el aroma de la aterrada muchacha dirigiéndose hacia el monstruo que iba a su encuentro ¿Por qué lo hacía? No era momento de ponerse a indagar en la psique de esa mujer, solo esperaba poder salvarla. Antes de volverse nuevamente la victima de un ataque, Eros en su escasa inteligencia decidió que era momento para reponerse en donde mas seguro se sintiese. Así tendría tiempo para pensar, replegarse era una estrategia táctica y él debía hacer uso de todo a su disposición.
Inhaló por ultima vez el aroma del veneno, la sangre y la piel de la criatura antes de meterse bajo tierra nuevamente. Escarbó un túnel de aproximadamente un metro de profundo y usó el resto de su movimiento con su pequeño cuerpo entumecido para posicionarse tan cerca como pudo por debajo de donde sintió el retumbar de la caída del oponente.
Si bien Odeth estaba a seis metros de distancia, pudo percibir que el temblor en la tierra sucedió aproximadamente un metro por detrás cuando el oponente aterrizó. Quedó a dos metros de distancia de poder llegar a él, con un metro de profundidad entre ambos. Esos tres metros diagonales podrían ser un peligro, o una ventaja si Eros lograba respirar para reponerse. El enemigo despues de todo no sabía la posición de Eros, siquiera le estaba prestando atención y ello era una ventaja.
Era momento de tomar decisiones, pasase lo que pasase, en su siguiente momento lo daría todo. Sabía que no podía aguantar un golpe más de esa manera, debía ser duro y buscar el momento justo para golpear. Claramente el enemigo estaba preparando un ataque, quizás esa misma rotación total con la que lo había golpeado previamente, éste vez el topo sería precavido.
"Respira Eros, respira. Escucha, huele, siente."
El topo ciego confío en sus sentidos aumentados para buscar la apertura perfecta mientras su cuerpo entumecido poco a poco se recuperaba, la desorientación no obstante seguía ahí, pero ese era su secreto: El siempre estaba desorientado.
Inhaló por ultima vez el aroma del veneno, la sangre y la piel de la criatura antes de meterse bajo tierra nuevamente. Escarbó un túnel de aproximadamente un metro de profundo y usó el resto de su movimiento con su pequeño cuerpo entumecido para posicionarse tan cerca como pudo por debajo de donde sintió el retumbar de la caída del oponente.
Si bien Odeth estaba a seis metros de distancia, pudo percibir que el temblor en la tierra sucedió aproximadamente un metro por detrás cuando el oponente aterrizó. Quedó a dos metros de distancia de poder llegar a él, con un metro de profundidad entre ambos. Esos tres metros diagonales podrían ser un peligro, o una ventaja si Eros lograba respirar para reponerse. El enemigo despues de todo no sabía la posición de Eros, siquiera le estaba prestando atención y ello era una ventaja.
Era momento de tomar decisiones, pasase lo que pasase, en su siguiente momento lo daría todo. Sabía que no podía aguantar un golpe más de esa manera, debía ser duro y buscar el momento justo para golpear. Claramente el enemigo estaba preparando un ataque, quizás esa misma rotación total con la que lo había golpeado previamente, éste vez el topo sería precavido.
"Respira Eros, respira. Escucha, huele, siente."
El topo ciego confío en sus sentidos aumentados para buscar la apertura perfecta mientras su cuerpo entumecido poco a poco se recuperaba, la desorientación no obstante seguía ahí, pero ese era su secreto: El siempre estaba desorientado.
OFF ROL
