Dos. En cuanto escuché esa cifra salir de la boca del hombre comencé a saltar y vociferar como si hubiese ganado la lotería en ese momento. -¡VAMONOSSSSS QUE HOY BEBO GRATIS JODEROS TODOS! -Debido a las fuertes sacudidas Travis voló desde mi cabeza hacia el cielo y se quedó dando vueltas cerca de la zona. Sacaba mi dedo de en medio a cada hombre mujer y niño que pasaba por la calle, hasta que terminó de hablar alegando que no tenía ni un puto duro.
Me giré con una sonrisa y los ojos como platos estático en el mismo sitio. -Como que no tienes ni un… -Iba a hablar justo cuando un hombre bien peinado y traje de chaqueta chocó conmigo, de porte elegante y mirada fría, el cual solo se fijó en mí con desprecio y pasó de largo. -!MIRA POR DÓNDE ANDAS CABRÓN DE MIERDA! -Le grité con rabia y luego me volví a centrar en la conversación con el inválido. Miré a Trece el cual se había acercado también, con todo el show que estaba montando no me había dado cuenta de él o de si había dicho algo, pero ya que estaba estaría bien presentarles, ¿Y qué coño? Presentarme a mi también que creo que aún no le había dicho mi nombre.
-Bueno, no pasa nada, yo me llamo Iggy y el es Trece, somos estrellas del rock que venimos de tocar en el palacio real de la Isla, una movida la verdad. Nuestro grupo se llama Motherfuckers a lo mejor has escuchado hablar de nosotros… -Según voy hablando le rodeo y me apoyo en el hombro del transeúnte anónimo el cual seguramente ya estaría hasta los huevos de mi. -Si buscas el puerto está a unas calles de aquí. Pero claro… -Saqué de golpe una bolsa llena de berries de mi bolsillo y comencé a agitarla para que ambos escucharan que tiene monedas dentro. -¿Te apetece ir a beber con nosotros? Invita ese gilipollas, mal follado, repeinado, repelente, cara albóndiga que se ha chocado conmigo antes.
Me separé un poco dándole espacio. Miré al cielo y grité de golpe. -¡TRAVIS BAJA AHORA MISMO, VAMOS A BUSCAR UN SITIO FINOLIS EN EL QUE TE PUEDA COMPRAR UNA MARISCADA! -Tras ello di una palmada a ambos en la espalda algo fuerte. -Caballeros, vamos a por unas cervezas y algo de comer. -Mi pajarraco bajó desde las alturas para apoyarse de nuevo sobre mi cabeza. Miré a ambos lados de la calle, la cual seguramente sería una de las principales debido a su anchura y su afluencia de gente. Tan solo tardé uno segundos en ver un bar. En el letrero de la fachada una gran langosta tallada en madera llamaba la atención de cualquier transeúnte. "Cómo no lo había visto antes ni que fuera ciego al igual que estos dos.”
Tenía pinta de caro pero confiado con la bolsa de dinero en la mano lanzándola arriba y abajo sonreí y se lo propuse. -No podéis verlo pero a unos cien metros tenemos un bar o restaurante… No lo sé muy bien, parece caro pero elegante. ¿Os hace entrar y enseñarles a esos pijos de mierda un poco de rock n roll? -Esperé sus respuestas con una sonrisa pícara en mi rostro, sabiendo que si entraba en aquel local me iban a prohibir la volver de por vida en unos minutos.
Me giré con una sonrisa y los ojos como platos estático en el mismo sitio. -Como que no tienes ni un… -Iba a hablar justo cuando un hombre bien peinado y traje de chaqueta chocó conmigo, de porte elegante y mirada fría, el cual solo se fijó en mí con desprecio y pasó de largo. -!MIRA POR DÓNDE ANDAS CABRÓN DE MIERDA! -Le grité con rabia y luego me volví a centrar en la conversación con el inválido. Miré a Trece el cual se había acercado también, con todo el show que estaba montando no me había dado cuenta de él o de si había dicho algo, pero ya que estaba estaría bien presentarles, ¿Y qué coño? Presentarme a mi también que creo que aún no le había dicho mi nombre.
-Bueno, no pasa nada, yo me llamo Iggy y el es Trece, somos estrellas del rock que venimos de tocar en el palacio real de la Isla, una movida la verdad. Nuestro grupo se llama Motherfuckers a lo mejor has escuchado hablar de nosotros… -Según voy hablando le rodeo y me apoyo en el hombro del transeúnte anónimo el cual seguramente ya estaría hasta los huevos de mi. -Si buscas el puerto está a unas calles de aquí. Pero claro… -Saqué de golpe una bolsa llena de berries de mi bolsillo y comencé a agitarla para que ambos escucharan que tiene monedas dentro. -¿Te apetece ir a beber con nosotros? Invita ese gilipollas, mal follado, repeinado, repelente, cara albóndiga que se ha chocado conmigo antes.
Me separé un poco dándole espacio. Miré al cielo y grité de golpe. -¡TRAVIS BAJA AHORA MISMO, VAMOS A BUSCAR UN SITIO FINOLIS EN EL QUE TE PUEDA COMPRAR UNA MARISCADA! -Tras ello di una palmada a ambos en la espalda algo fuerte. -Caballeros, vamos a por unas cervezas y algo de comer. -Mi pajarraco bajó desde las alturas para apoyarse de nuevo sobre mi cabeza. Miré a ambos lados de la calle, la cual seguramente sería una de las principales debido a su anchura y su afluencia de gente. Tan solo tardé uno segundos en ver un bar. En el letrero de la fachada una gran langosta tallada en madera llamaba la atención de cualquier transeúnte. "Cómo no lo había visto antes ni que fuera ciego al igual que estos dos.”
Tenía pinta de caro pero confiado con la bolsa de dinero en la mano lanzándola arriba y abajo sonreí y se lo propuse. -No podéis verlo pero a unos cien metros tenemos un bar o restaurante… No lo sé muy bien, parece caro pero elegante. ¿Os hace entrar y enseñarles a esos pijos de mierda un poco de rock n roll? -Esperé sus respuestas con una sonrisa pícara en mi rostro, sabiendo que si entraba en aquel local me iban a prohibir la volver de por vida en unos minutos.
Aclaracioncillas
