05-11-2025, 04:39 AM
(Última modificación: 05-11-2025, 04:41 AM por Maria Merlot.)
Narrador / María Merlot
BANDA SONORA :: CLICK
………………………………………….
¿Qué estaba pasando?
Ella no lo vio.
Pero su mirada encontró a Jensen.
¡Todo estaba bien!
BANDA SONORA :: CLICK
………………………………………….
¿Qué estaba pasando?
Ella no lo vio.
Pero su mirada encontró a Jensen.
¡Todo estaba bien!
A lo lejos, vio a su hermano juramentado. Estaba de pie, estaba vivo, con eso ella podía respirar tranquila. También estaba otra figura sobre el suelo, el ser al que había bautizado provisionalmente como “Antorcha Humana”. Aunque lo más llamativo, fue ver… sobre una de sus rodillas, al borde de un aparente colapso a la lagartija dorada. ¿Qué había pasado mientras ella no prestaba atención? No lo sabía, y solo pudo recordar las veces que su hermano le había mostrado lo diestro que era con su arma. Definitivamente, la frase que escondía su camisa se conjugaba mejor que nunca con toda esa bizarra situación pero cómo aprendió antes, no podía perder de vista al enemigo, enemigo que cada vez que prestaba atención a Jensen, los terminaba hiriendo.
¿Quería la atención de su hermano sin miedo a heridas?
Yeah.
Entonces, esa lagartija tenía que ser fumigada.
Yeah.
Entonces, esa lagartija tenía que ser fumigada.
María se encontraba a 21 metros del objetivo de su molestia bélica, la miró mientras apretaba y cerraba los puños. Ese reluciente engendro daño a su hermano, chamusco al peluche, hirió al pelirrojo y, aparentemente, aniquiló a la antorcha humana. Él había comenzado todo, él fue quien inició el encuentro bélico y rompió la paz en el grupo, por su culpa ella no pudo explicar la importancia y complejidad del agua en el proceso de fotosíntesis que todos debían desarrollar.
¿Estaba molesta con el bicho?
Si.
¿Se iba a vengar?
No, porque la venganza mata el alma y la envenena.
¿Lo iba a golpear?
Eso sí, porque merecía ser golpeado… y mucho.
“¿Estás bien MM? Vamos, aún tenemos trabajo por hacer.”
Si.
¿Se iba a vengar?
No, porque la venganza mata el alma y la envenena.
¿Lo iba a golpear?
Eso sí, porque merecía ser golpeado… y mucho.
“¿Estás bien MM? Vamos, aún tenemos trabajo por hacer.”
La voz de su hermano fue el catalizador de su emoción de batalla momentánea, porque le recordó que por culpa de ese dorado él fue herido. Sabía a qué se refería, sabía lo que quería de ella porque su hermandad iba más allá de palabras, había sido un entendimiento mutuo que sucedió por primera vez en una oscura noche, bajo un cielo estrellado y una luna resplandeciente. Así que cuando lo vio correr hacia el monstruo, ella lo imitó. Corrió 8m hacia el espécimen gyojin arrodillado, luego saltó con toda sus fuerzas otros 13m mientras veía como su hermano se posiciona a un lado del gyojin. Antes de caer, cerró su puño derecho llenándolo de toda la rabia contenida, también escucho un sonido de bala pero su voz lo ahogó cuando gritó — Hyakumaigawara seiken — estampó su puño derecho contra la espantosa nariz del oponente. Todo lo que conformaba esa parte del cuerpo cedió bajo el golpe de la dama, ¿hundiendole esa área del rostro? Luego por inercia del golpe lo derribó *(1)* hacia atrás — ¡Tu! ¡Reptil Horripilante! — grito con la adrenalina a millón aprovechando el derribo para quedar sobre él a horcajadas; llevando sus manos a su cuello en un momento de locura total, subiendolo y zarandeandolo — ¡COMO TE ATREVES A ATACAR A MI HERMANO! DESALMADO SER BRILLANTE SIN CORAZÓN. TAMBIÉN ATACASTE A UN PELUCHE INDEFENSO, A UN PELIRROJO QUE SOLO BUSCABA A SUS COMPAÑEROS Y A UNA ANTORCHA HUMANA QUE NOS DABA LUCECITA EN ESTA OSCURIDAD… — continuó gritándole al tiempo que soltaba el cuello y empezaba a abofetearlo, izquierda y derecha *(2)*, cuatro veces en total, haciendo que la sangre producto de los golpes la salpique, y aunque la mayoría queda en su capa negra, algunas saltan a su cara — … TAMPOCO NOS DEJASTE HACER LA FOTOSÍNTESIS. PUDIMOS HABER SIDO AMIGOS Y HACERNOS EL SKINCARE JUNTOS, que tu piel si está increíblemente brillante y tersa, PERO PREFERISTE ATACARNOS… — continuaba gritando, y dandole dos cachetadones más.
La mujer celeste estaba llena de adrenalina descontrolada, y en su inconsciencia, no se daba cuenta que el masculino oponente ya estaba KO.
La mujer celeste estaba llena de adrenalina descontrolada, y en su inconsciencia, no se daba cuenta que el masculino oponente ya estaba KO.
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Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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