07-11-2025, 07:22 PM
Mi mentira acerca del gato negro que se cruzó en mi vuelo resultó estar ligada a algo existente. Fuguwu empezó a hablarme del propio folclore de su isla natal, mientras yo le escuchaba y sacudía con mis manos el polvo de mis pantalones y mi capa. — Más o menos podríamos decir que estamos en el amanecer... así que eso nos traerá buenas corrientes — levanté mi mochila con mis bártulos del suelo de una forma ágil, empezando a hacerla desaparecer dentro de mi pecho, como aquel que se atrapa y se hunde dentro de una duna de arena en el desierto — o eso espero, no me apetecería volver a encontrarme a aquel dragón de buena mañana ¡kakahaha!
Mientras mi compañero gyojin recogía sus cosas, empezó a explicarme de qué trataba el entrenamiento. Parecía ser que la mística y legendaria técnica que Karl nos había enseñado hace años, el waki, era sólo el comienzo. Ahora me esperaba el aprender a su versión mejorada, el haki, algo que haría que no sólo pudiese percibir el aura de la gente, sus intenciones o sentimientos, sino que ahora podría incluso poder percibir si algo se encontraba próximo a atacarme. Parecía una técnica dirigida a entrenar la mente, haciendo sólo necesario un cuerpo entrenado que reaccionase a su par ya que por sola no servía de nada... por suerte mi cuerpo estaba más lúcido que mi cabeza, sobre todo después del fogonazo recibido por el cobarde viejo borracho que hacía llamarse emperador. Me eché el pelo hacia atrás con mi diestra, pensativo mientras oía las explicaciones de mi nuevo maestro — ¿Entonces el haki es la versión mejorada del waki? — Los conceptos había que tenerlos claros desde un inicio — Y lo más importante... si percibo algo con este nuevo haki creo que mi cuerpo estaría preparado... podría hacer ésto — Comencé a deformar mi cuerpo de una forma rápida y asalvajada formando agujeros en él, como si fuese una masa de arena emulando un queso emmental — O quizás ésto — Mi cuerpo paró de revolverse para dividirme de arriba a abajo en dos mitades independientes — Las posibilidades son infinitas — Volví a juntar mi cuerpo para dejar caer mi cabeza a mis pies — ¡Ahí va! Este haki me habría venido bien para Sabaody, si hubiese notado la bala venir, con este truco aún seguiría manteniendo mis dos ojos y mis dos orejas — Mi cabeza se deshizo en arena que voló hasta mi cuello para volver a su sitio, poniéndole fin a mi improvisado show — ¡Kakahaha!
Expandí mi waki de observación a cien metros a mi alrededor, al mismo tiempo que observaba el camino que teníamos pensado recorrer. Pese a haber encendido el faro con aquellas piedras tan extrañas, esta isla seguía siendo demasiado salvaje y nunca podíamos mantener la guardia baja — Estoy listo para empezar, te sigo, hoy el navegante eres tú — Me preparé para empezar a trotar hacia el lugar de las bestias manteniendo mi concentración, cuanto antes entendiese esta nueva habilidad, antes podríamos volver para relajarnos
Mientras mi compañero gyojin recogía sus cosas, empezó a explicarme de qué trataba el entrenamiento. Parecía ser que la mística y legendaria técnica que Karl nos había enseñado hace años, el waki, era sólo el comienzo. Ahora me esperaba el aprender a su versión mejorada, el haki, algo que haría que no sólo pudiese percibir el aura de la gente, sus intenciones o sentimientos, sino que ahora podría incluso poder percibir si algo se encontraba próximo a atacarme. Parecía una técnica dirigida a entrenar la mente, haciendo sólo necesario un cuerpo entrenado que reaccionase a su par ya que por sola no servía de nada... por suerte mi cuerpo estaba más lúcido que mi cabeza, sobre todo después del fogonazo recibido por el cobarde viejo borracho que hacía llamarse emperador. Me eché el pelo hacia atrás con mi diestra, pensativo mientras oía las explicaciones de mi nuevo maestro — ¿Entonces el haki es la versión mejorada del waki? — Los conceptos había que tenerlos claros desde un inicio — Y lo más importante... si percibo algo con este nuevo haki creo que mi cuerpo estaría preparado... podría hacer ésto — Comencé a deformar mi cuerpo de una forma rápida y asalvajada formando agujeros en él, como si fuese una masa de arena emulando un queso emmental — O quizás ésto — Mi cuerpo paró de revolverse para dividirme de arriba a abajo en dos mitades independientes — Las posibilidades son infinitas — Volví a juntar mi cuerpo para dejar caer mi cabeza a mis pies — ¡Ahí va! Este haki me habría venido bien para Sabaody, si hubiese notado la bala venir, con este truco aún seguiría manteniendo mis dos ojos y mis dos orejas — Mi cabeza se deshizo en arena que voló hasta mi cuello para volver a su sitio, poniéndole fin a mi improvisado show — ¡Kakahaha!
Expandí mi waki de observación a cien metros a mi alrededor, al mismo tiempo que observaba el camino que teníamos pensado recorrer. Pese a haber encendido el faro con aquellas piedras tan extrañas, esta isla seguía siendo demasiado salvaje y nunca podíamos mantener la guardia baja — Estoy listo para empezar, te sigo, hoy el navegante eres tú — Me preparé para empezar a trotar hacia el lugar de las bestias manteniendo mi concentración, cuanto antes entendiese esta nueva habilidad, antes podríamos volver para relajarnos
Haki
Karmas aplicados
