08-11-2025, 02:05 AM
Al ver que Develio había logrado convencer al anciano, una sonrisa se había dibujado en su rostro, era un alivio que ahora el hombre estuviera mas comunicativo a hablar con ellos, así mismo, no pudo evitar admirar un poco a estos marines, si fuera ella, le dificultaría hablar con la gente, sus habilidades sociales no eran lo mejor, algo que sin duda iba a tener que practicar de alguna forma, seria complicado si un cliente se negara a trabajar con ella solo porque había utilizado las palabras equivocadas o algo de ese estilo.
Soltó un suspiro de alivio al saber que los pescadores realmente no estaban causando el caos en el pueblo, por lo que podía ver, eran gente muy tranquila, así que era difícil verlos como una turba enloquecida, pero, si ellos no eran los culpables, entonces, ¿Eran aquellos piratas o revolucionarios? Observo como el rostro de Juan cambiaba al escuchar eso, estaba escrito en su cara de crustáceo lo disgustado que estaba, o sea, tenia sentido que a los marines no les gustaran los piratas, pero, al parecer en el caso del gyojin rojizo era mucho peor, al menos ni Akira ni Develio respondieron con tanta fuerza.
Le dio una palmadita en el hombro a Juan, realmente no sabia como consolar a la gente o tranquilizarla, pero, al menos podía mostrar un poco de su apoyo. Observo como los llamados maleantes se acercaron hacia donde estaban, cadenas arrastrándose y una risa algo insoportable, le daban ganas de patearle la cara y romperle algunos dientes.
Escucho las palabras de Develio, el marine había tomado el cargo de la situación y realmente estaba bien con eso, supuso que al menos tenían mas experiencia en tácticas y combate en grupo, se estiro ligeramente y se posiciono en la parte trasera, mientras que Akira estaba con Develio, ella estaba atrás de Juan. Dio una patada explosiva al suelo, corriendo, saltando y pegándole con los dos pies a uno que le había estado mirando con lascivia.
Miro a los posibles piratas o revolucionarios con enojo y determinación, no estaba dispuesta a parar incluso si suplicaban por sus vidas, ellos al verla ya parecían querer huir, pero, ¿Cómo podía dejarlos después de lo que habían hecho? Se levanto con un salto, y cargo hacia sus cuatro restantes, a uno le agarro con los brazos y gracias a su pequeño tamaño pudo darle un cabezazo en la cara y luego aprovecho su aturdimiento para patearle la entrepierna. Los dos últimos parecían querer acorralarla, cargando hacia ella, se aparto en el momento en que estaban cerca de colisionar, hacinado que se juntaran, solo basto con una patada hacia la cabeza para noquearlos a ambos.
Luego le mostro a el pulgar a los demás, para indicar que ya se había encargado de los suyos.
Soltó un suspiro de alivio al saber que los pescadores realmente no estaban causando el caos en el pueblo, por lo que podía ver, eran gente muy tranquila, así que era difícil verlos como una turba enloquecida, pero, si ellos no eran los culpables, entonces, ¿Eran aquellos piratas o revolucionarios? Observo como el rostro de Juan cambiaba al escuchar eso, estaba escrito en su cara de crustáceo lo disgustado que estaba, o sea, tenia sentido que a los marines no les gustaran los piratas, pero, al parecer en el caso del gyojin rojizo era mucho peor, al menos ni Akira ni Develio respondieron con tanta fuerza.
Le dio una palmadita en el hombro a Juan, realmente no sabia como consolar a la gente o tranquilizarla, pero, al menos podía mostrar un poco de su apoyo. Observo como los llamados maleantes se acercaron hacia donde estaban, cadenas arrastrándose y una risa algo insoportable, le daban ganas de patearle la cara y romperle algunos dientes.
Escucho las palabras de Develio, el marine había tomado el cargo de la situación y realmente estaba bien con eso, supuso que al menos tenían mas experiencia en tácticas y combate en grupo, se estiro ligeramente y se posiciono en la parte trasera, mientras que Akira estaba con Develio, ella estaba atrás de Juan. Dio una patada explosiva al suelo, corriendo, saltando y pegándole con los dos pies a uno que le había estado mirando con lascivia.
Miro a los posibles piratas o revolucionarios con enojo y determinación, no estaba dispuesta a parar incluso si suplicaban por sus vidas, ellos al verla ya parecían querer huir, pero, ¿Cómo podía dejarlos después de lo que habían hecho? Se levanto con un salto, y cargo hacia sus cuatro restantes, a uno le agarro con los brazos y gracias a su pequeño tamaño pudo darle un cabezazo en la cara y luego aprovecho su aturdimiento para patearle la entrepierna. Los dos últimos parecían querer acorralarla, cargando hacia ella, se aparto en el momento en que estaban cerca de colisionar, hacinado que se juntaran, solo basto con una patada hacia la cabeza para noquearlos a ambos.
Luego le mostro a el pulgar a los demás, para indicar que ya se había encargado de los suyos.
resumen
karma
Belico
