Committal Service (Pasado — Alana)
#2
La enfermería olía a alcohol y a madera pulida, ese aroma entre limpio y cálido que tanto me gustaba. El barco se mecía con suavidad, y yo aprovechaba la calma de la mañana para ordenar las vendas y revisar los frascos del botiquín grande. ¿Cuánto tiempo quedaría para hacer nuestro primer gran viaje? No lo sabía a ciencia cierta pero sí sabía que teníamos que estar preparados para todo, y como médico oficial del barco, tener una enfermería acondicionada para cualquier tipo de incidente era primordial, pues atracar en medio de la travesía no siempre sería factible. En mis ratos libres me dedicaba a hacer de mi pequeño gran espacio, un lugar en el que poder sanar a mis compañeros y aliados.

Tenía la bata desabrochada, el cabello recogido a medias y una taza de té frío olvidada junto a la camilla. El sonido de los martillazos me llegaba a ratos desde cubierta, un ritmo que se mezclaba con el vaivén del mar. No me molestaba; de hecho, le resultaba casi reconfortante cuando se mezclaba con la brisa del mar. Hasta que el golpe cambió de tono. Primero fue un ruido seco, distinto, y luego un silencio breve. Me detuve un instante, con una venda entre los dedos, escuchando. La dejé sobre la mesa. Tuve una intuición, femenina o médica, llamadlo como queráis. Después llegaron los pasos, la respiración contenida… y la voz de Eros llamándome. Me resultó imposible no sonreír ante su tono, o quizás era por el hecho de saber que vendría incluso antes de que él mismo lo supiese, aunque lo cierto era que no sabía que se trataba de Eros concretamente. Tan solo esperaba a alguien.

Apenas alcancé a escuchar el resto antes de abrir la puerta con gesto preocupado—. ¿“Inoportune”? ¿Y con esa cara me hablas de inoportunidad, cariño? —dije enseguida, tomando el bajo de su pantalón sana con firmeza para obligarle a acompañarme dentro, en su caso hasta la camilla. Subí la mirada a la palma atravesada y solté un suave suspiro, mezcla de sorpresa y algo de horror. ¿Con cuánto ahínco estaría golpeando aquel clavo?—. Ay, cielo bendito… , ¿en qué clase de madera estabas intentando clavarlo para hacer semejante estropicio con tanta fuerza?


— Ah, y no me tutees, no hay tanta diferencia de edad entre tú y yo, querido —sin darle espacio para protestar pero tampoco sin darle mayor importancia a que se centre demasiado en su mano, me subí a la silla de un brinco y le hice un gesto para que se sentase, o si lo prefería, tenía espacio suficiente para tumbarse. La sangre goteaba, pero mi tono era tranquilo, cálido, como si estuviera acostumbrada a recomponer desastres peores; sabía que alarmarme no ayudaría en nada a aquel gigante. Y que entre mis compañeros no haya nadie de mi estatura… Disipé aquel pensamiento para centrarme en mi labor—. Siéntate. Ah, y pon la cabeza sobre la camilla mejor, y la almohada bajo los pies para elevarlos, queremos que fluya la sangre —le dije, mientras acomodaba antiséptico y vendas en un primer momento—. Respira conmigo, ¿vale? Porque esto te va a doler —me lavé las manos, me puse guantes, preparé una bandeja metálica con objetos perfectos para poder suturar aquel desastre.
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RE: Committal Service (Pasado — Alana) - por Alana Sahiba - 08-11-2025, 11:29 AM

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