[Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum)
#2
Día 76 de Otoño del año 16 
Outfit ---- Sigurd de Drum

El Casino Pegaso. Que obra de carpintería y arquitectura tan magnífica. Una verdadera ciudad flotante construida para el placer y el juego. Un coliseo donde mandan el dinero y el azar. Donde las trampas están condenadas con pena de muerte pero se encuentran en cada mesa de juego. Donde las mayores depravaciones y los más lujosos privilegios están al alcance de todo aquel que pueda costearlos. Un auténtico paraíso en la tierra. Bueno, en el mar para ser justos. Porque la mayor virtud de este lugar es que no es estático, sino un enorme navío móvil que junta en una misma mesa a ricos y pobres, a piratas y gobernantes. Las malas lenguas dicen que su propietario es un magnate hijo de dragones celestiales. Otros creen que tan solo es un afortunado que encontró un tesoro pirata. Los más crédulos dicen que le vendió su alma a un demonio. Sea cual sea la razón, lo que ha construido es una auténtica fantasía.
Que esté tipo de atracciones  pasen por tu isla, son cosas que pasan una vez en la vida. Toda la gente del Reino Sakura lo ha dejado todo para poder verlo, aunque sea desde lejos. Las familias más adineradas se atreven a atravesar sus puertas para jugarse las fortunas. Los más jóvenes observan fascinados desde los muelles y las cordilleras, alucinando con lo majestuoso de la embarcación. Los pobres envidian e insultan la pomposidad de la nobleza que se junta a los alrededores del casino y se dejan millonadas y propiedades a una simple tirada de dados o escogiendo un número o un color. Nosotros, Ubbe y yo, afortunados por estar en esta isla al mismo tiempo que el Casino Pegaso atraca en el puerto, no podemos perder la ocasión de amasar una fortuna... O liarla parda si lo perdemos todo ¡¡¡JARUL JUL JUL JUL...!!!

Nos encontramos a varios metros de distancia de la inmensa fila que se ha formado para entrar. Todos los ojos están puestos en la entrada de acceso, pero no queremos llamar la atención en exceso. Y nosotros siempre destacamos allá donde vamos. Desde una posición elevada y alejada de todo el jolgorio, observamos. Estamos atentos a cada movimiento y detalle que sea de interés mientras "fingimos" tomar unas cervezas sentados en grandes barricas de madera. A simple vista, somos un par de marinos más. Colosales, sí, pero ajenos a todo el festival que hay montado en el puerto. También ayuda haber dejado a Yggdrasil en el barco antes de tomar este puesto de vigilancia improvisado. Andar con un hacha de tres metros y medio solo nos delataría más. Esta vez me toca ir menos armado a la aventura. -Lo que te digo... Hay que colarse ahí. Pero con tantos millones encima, hasta que no estemos dentro, no vamos a poder descansar...- hablamos mi compañero y yo. Ambos estamos de acuerdo en que hay que entrar como sea, pero si queremos disfrutar aunque sea un ratito, hemos de esquivar a los guardias de la entrada sin montar escándalo.
Observamos lo imponente del barco a detalle. Sus velas tejidas con sedas doradas que brillan incluso en la noche, el perfecto tallado de cada lámina de madera que refuerza la estructura del navío, cada balcón forjado con artesanía profesional y como se dibujan las sombras de los interiores. Todo es perfecto. Aunque en su grandilocuencia, han dejado muchas "aperturas". Ventanas superiores abiertas de par en par, escalinatas laterales con vigilancia mínima, puertas con accesos al interior sin seguridad. Ubbe, perspicaz, observa la cola de entrada. Ve la plataforma de acceso y se da cuenta de lo frágil y estrecha que resulta la pasarela. Podría ser una dificultad tener que andar por ahí. Yo le comento la imposibilidad de colarse por algún acceso adyacente. -Fijate macho, tanto allí como allá como ahí detrás.- y voy señalado con el dedo. -Si fuéramos pequeños como ratones podríamos pasar sin pagar. Pero con nuestras montañas de músculos, olvídate. Hay que encontrar una manera de cruzar por la puerta principal.-
Con la entrada identificada, ahora tenemos que buscar la forma de eludir la seguridad y que nos reconozcan tan temprano. Valoramos varias opciones por minutos, mirando de aquí para allá a ver si un milagro nos hace conectar el par de neuronas que nos quedan. Mi hermano de otra madre parece ensimismado con algo que sucede alejado del casino, metros más allá. Yo miro atento a los vigilantes. Los puedo matar sin dificultad, pero ese no es el camino, no esta vez. Me fijo en el movimiento del guardia más chaparro. Como mira el reloj constantemente. Se le nota con prisa. Parece no querer estar ahí e irse. Yo lo suelto. -Manin, el gordo quiere pirarse. No sé qué hora es, pero algo le corre prisa.- Entonces lo veo. Ubbe gira lentamente el rostro y parece más feliz que nunca. Creo que se le ha encendido la bombilla. -¿Qué?- pregunto con tono estúpido, sin pillar nada. Él me ordena que me levante y me dé prisa, que me lo cuentas por el camino.

Corremos a toda pastilla en la dirección que estaba observando él. Va más adelantado que yo, es mucho más rápido. A su lado parece que esté pisando huevos. Dando mi Do de pecho y sudando la gota gorda, le sigo el ritmo a duras penas. Por el camino me cuenta su plan. Habla de un cargamento alejado, pero que fijo es de mercancías que van al casino, pues no hay nada tan lujoso en esta isla. Habla de eliminar a los trabajadores y fingir ser ellos con sus ropas, y que una vez dentro, ya nos cambiaríamos. Su plan es más detallado, con lo que ha de cargar cada uno, con guardar la ropa dentro de la mercancía original... A mí solo me interesa matar a los currelas y después pasar para dentro. Solo hay algo que me escama. -Grandullón, me mola tu plan, pero...- cojo aire. Correr me cansa. -¿acaso eso no es mentir? Las mentiras son para los débiles. Yo soy honesto.- Él esclarece mis dudas. No pretende mentir. Él odia mentir tanto como yo. Lo que vamos es a robar el trabajo de los obreros y cumplir con su labor. Y una vez terminada, ya estaremos dentro. -Coño... No veo fallas en tu lógica.- Puede que sea el cansancio, la idiotez heredada o las ganas de entrar. Pero yo veo crimen y robo, no falsedad.
Y eso hacemos. Cuando llegamos, el suelo tiembla ante nuestras pisadas. Ubbe, como buena máquina de matar, se abalanza contra los trabajadores a la velocidad del rayo. Es formidable como una mole de puro músculo se puede mover a esa velocidad. Yo no pierdo el tiempo y encaro el carruaje de caballos como un toro bravo, de frente y al choque. Con ambos brazos, freno la embestida de los equinos asustados y rodeando los cuellos con mis brazos, los empiezo a estrangular mientras permanecen inmovilizados. No hay gritos épicos y hazañas de fuerza descomunales. Sino muertes rápidas y trabajo profesional. Cuando está todo despejado y no hay testigos que puedan delatarlos, Ubbe guarda los cadáveres en un cajón, a pedazos, y carga la más grande de las cajas de mercancía con nuestras ropas y varias cantidades del producto original por encima. Para disimular y cumplir. Yo desato a los caballos muertos y los cargo a horcajadas sobre mis hombros, como si fueran sacos de patatas. -¡Vamos!- digo en tono imperativo , metiendo prisa. -No perdamos tiempo, hemos de alcanzar al guardia con prisa antes de que se marche.- Una vez vestidos con los uniformes de la empresa y con la carga lista, marchamos a la puerta.
Sigurd, amazon de caballos

Es ahora o nunca, el momento de la verdad. Ambos disfrazados pero cumpliendo con la labor real que deberíamos desempeñar al vestir estos atuendos. Acercándonos por el lateral de la cola. Yo voy por detrás, dejando que Ubbe tome el control, pues el plan es suyo y será más elocuente. Todos se giran al vernos llegar. No es que seamos muy guapos, pero el ser tan enormes y cargar tanto peso llama la atención de todo el mundo. -¡Con permiso, abran paso!- voy gritando mientras la gente se aparta asustada. La dignidad queda de lado cuando siete metros de Buccaneer pasan por tu lado levantando a peso dos caballos de carga. Es apartarse o ser atropellado. Los guardas paran a Ubbe, pero este les cuenta, breve y escueto que tan solo queremos dejar esto dentro, y que no podemos acceder por otra zona. Dice la verdad. Parece que los guardias no confían mucho, pero antes de que puedan decir nada, los interrumpo con mi oratoria imperturbable. -Chicos, tenemos prisa. Queremos dejar esto y seguir con nuestras movidas.- y ataco al punto débil del segurata. -Mirad que horas son. No me apetece trabajar más. Aparcamos esto y se acabó.-
No hay que darle más vueltas y no podemos perder tiempo en la plataforma o caeremos. Hemos sido sinceros en todo momento. Si logramos hacer empatizar al guardia y eludimos los registros, estaremos dentro. No pararemos hasta dejar la mercancía y nos gozaremos la noche. Si el mamón nos empieza a interrogar o nos impide la entrada, no nos quedará más remedio que darle matarile. Y arderán. Ya te digo yo que quien me prohíbe el juego y el alcohol, arde para siempre en el puto infierno de mis puños en su boca.

En efecto, cajita feliz


Mensajes en este tema
[Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Fuguwu - 07-11-2025, 11:46 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Sigurd Haakon - 09-11-2025, 04:14 AM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 12-11-2025, 01:05 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 15-11-2025, 09:39 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 20-11-2025, 11:33 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 25-11-2025, 07:13 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 01-12-2025, 12:22 AM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 07-12-2025, 10:40 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 14-12-2025, 01:49 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 16-12-2025, 11:49 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 24-12-2025, 12:02 AM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por Ubbe - 27-12-2025, 02:39 PM
RE: [Av T4 - Pr Rel] Casino Pegaso (Drum) - por PX-2 - 29-12-2025, 04:14 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)