Terapia familiar. [Pasado - Social - Kiyoshi]
#14
¿Qué sucede en el exterior? No lo sabe.
¿Quién fue el culpable? Es una incógnita.
¿A qué huele? A alcohol.
¿Quién lo ayuda? Ojalá alguien que no sea tan tonto.
¿Quién es el más tonto? Owen.

Kiyoshi solo duerme y sufre a la vez. No muestra señales de despertar, de estar consiente, pero continuamente su rostro enseña gestos de dolor, de sufrimiento. Lo está pasando mal. Su cuerpo débil, enfermizo, ha sido azotado con mucha violencia, algo a lo que no está acostumbrado debido a lo mucho que ha sido cuidado desde que nació. Podríamos decir que es la primera vez que sufre tanto físicamente por culpa de otra persona. Sí, Owen ha sido su primer verdugo. Hay que darle puntos por eso, aunque sean negativos.

Durante el trayecto en que es cargado por su supuesto compañero hacia la zona seguridad, que vendría a ser el Last Whisper, abre cada tanto los ojos. No ve nada, no entiende nada. Su cerebro sigue apagado. Es el movimiento constante el que provoca que, una ínfima parte de él, quiera despertar y entender todo lo que ocurre en el mundo. Porque por mucho que para Kiyoshi parezca que el universo se detuvo, la realidad es que la vida sigue fluyendo. Las páginas del libro siguen escribiéndose aun cuando nuestro protagonista parece haberse quedado sin tinta para utilizar la pluma. Y es que así funcionan los equipos, o mejor dicho en este mundo, las tripulaciones.

Cuando tú no puedes seguir, alguien te ayudará y lo hará por ti.

Normalmente ocurre que en las historias no se tiende a recordar a aquellos personajes que cayeron y mas nunca se levantaron. Los que sucumben al dolor y duermen eternamente, a no ser que hayan protagonizado una escena épica, desaparecen del recuerdo colectivo. Por lo tanto, este pobre médico debe despertar, y sin querer queriendo, Owen lo consigue al arrojarlo al barco. El impacto y el hecho de rodar pone en activación su cerebro, como si de casualidad le diera al botón de encendido.

De buenas a primeras, sus ojos no se abren, pero su mente ya funciona. Lento, pero lo hace. Pareciera un computador que necesita ser reiniciado para volver a dar un nivel óptimo para lo que nos tiene acostumbrados. Cada palabra que menciona el pelirrojo es ese reinicio que su cerebro necesita, y la mala suerte para el enamorado es que justo su mente alcanza ese rendimiento mínimo con una palabra en particular. — ¿Gané…? Ya veo. — Sí, Owen. Kiyoshi es consiente de que acabas de admitir tu derrota, así que el marcador se encuentra 1-0 en tu contra. Podemos decir que te acabas de hacer un autogol. Era esperable, si somos sinceros.

Intenta moverse, pero el intenso dolor que recorre cada fibra de su cuerpo se lo impide. Enseña una mueca de molestia, pues le enfada verse limitado de esta forma. — Sé que solo no podrás, eres un tonto. — Utiliza un tono de voz bajo ya que no le da para más, pero la cercanía que estableció Owen hace que baste y sobre para escucharlo.

Afortunadamente, en este momento se encuentran solos en el barco, así que no habrá la necesidad de dar explicaciones desafortunadas e incómodas. Al menos para el que se apellida Yang. A Kiyoshi le da exactamente igual decirlo. Nunca se ha sentido mal por admitir que ha perdido un enfrentamiento directo. Es muy sincero tanto consigo mismo como con el resto debido a su condición.

— ¿Q-qué pasó…? — Estas seguramente son las palabras que Owen más quería escuchar. Aquí presenciamos la otra consecuencia que la bebida le trae a Kiyoshi. Una vez el efecto desaparece, su memoria lo hace también. Siempre es consiente de que alguna estupidez hizo o dijo, ya que siempre se lo cuentan. Por ese motivo es que se obliga a no ingerir alcohol, pues hacer el ridículo es algo que no se permite. Lamentablemente hoy, la insistencia de su compañerito pirata fue más fuerte que su autoconvencimiento.

Se gira hasta quedar de lado, y apoyándose con la mano diestra es que busca impulsarse con todas sus fuerzas hasta quedar sentado. Por supuesto que esto le dolió, pero no quedó de otra. No se le olvida que está en un piso que no ha limpiado en varias horas y probablemente esté manchando su ropa. Claro, no es consiente de que toda su teñida ya está llena de arena, una que otra astilla que la chica aquella no alcanzó a quitarle, y también sangre. Cuando se percate de esto, volverá a explotar, lo voy avisando.

— Te veo muy sensible. ¿Otra vez sufriendo por esa chica? Tráela a este barco y obliga a la lagarto a que la cuide. — Espera, esa no es una buena idea. — Mejor no. Que se concentre en protegerme a mí. — En verdad decía que era mala idea por otro motivo, pero dejémoslo en que lo que dijo Kiyoshi es más importante.

Y más relevante aún es saber qué diablos sucedió luego de que el primer trago entre en su organismo. Literalmente, desde ahí que todo se volvió difuso para él. No recuerda los insultos ni los vasos que rompió en la cabeza ajena. De hecho, tiene cierta curiosidad por saber el motivo de que Owen esté sangrando tanto, pero por ahora, lo considera en un segundo tier de interés por debajo de lo que le pasó a él mismo. Es obvio, para Kiyoshi, Kiyoshi siempre es lo más importante. Quizás cambie en el futuro, quién sabe, pero así es ahora.

— ¿Qué pasó? ¿Gané la competencia? — De beber. — No creo. — Por algo no recuerda nada. — Solo dime que no me uní a ti en lo que a hacer el ridículo respecta. — Porque da por hecho que Owen hizo una estupidez. O varias. — ¿Y por qué estamos tan heridos? ¿Nos atacaron?

¿Qué hará el enamorado y tonto Owen? ¿Dirá la verdad? ¿Inventará una mentira? ¿Su nivel de tonto hará que diga algo que no se lo crea Gwen ni en su momento de mayor adoración a Dios?
[Imagen: u2oxCl9.png]

Hablo | Pienso
  Responder


Mensajes en este tema
RE: Terapia familiar. [Pasado - Social - Kiyoshi] - por Kiyoshi Maeda - 10-11-2025, 03:53 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)