13-11-2025, 04:33 AM
La isla Baterilla, un lugar tan tranquilo como aburrido, podría decirse que estar de visita eran casi unas vacaciones, pero este hombre ya había tenido diversas situaciones en este pequeño pero tan peculiar lugar, desde gente que intentara matarlo, hasta marines despistados. Dharma era una persona realmente enfocada en cuanto su día. Sin embargo esta vez se mantenía en un estado relajado, en una especie de banco que servía para descanso de los visitantes de la zona de la playa. El clima ahí era agradable, había poca brisa y el sol no estaba tan intenso, la hora del día era adecuada para mantenerse a la intemperie, también ayudado por varias palmeras alrededor que hacían una sombra agradable. Por su parte este espadachín, portaba su espada a un costado derecho así como otra más al costado izquierdo, las cuales parecían descansar de la misma manera que el. Su vestimenta era cómoda y casual, un pantalón deportivo gris y una camiseta negra los cuales le permitían mantenerse fresco y con la movilidad necesaria para cualquier inconveniente.
|Te escuche a la primera. | Dijo en un tono ecuánime, frio como si fuese a matarlo solo con las palabras, al mismo tiempo que en un movimiento imperceptible para el ser que estaba ahí, la espada izquierda del espadachín había sido desenvainada, apuntando a la axila derecha del peculiar ser, pronto los ojos esmeralda de este hombre pelinegro se abrieron por completo, se mantenía tranquilo, pero no le gusto la forma en que este le había hablado, así con dicho movimiento apenas y esa figura roja había alcanzado a siquiera tocarlo. | Bro... no es de buena educación molestar a alguien que esta descansando... te ha salvado tu uniforme, pensé que eras un ladronzuelo. | La verdad era una, Dharma vio el uniforme de este hombre y noto su peculiar figura, era un Gyojin, ya había visto unos cuantos a lo largo de los años, pero nunca había tenido la experiencia de toparse uno tan de cerca.
Si bien escucho algunos pasos sobre la arena, gracias a sus buenos sentidos como el oído, no se imagino que alguien podría intentar sorprenderlo, pero la realidad era que los grandes reflejos que poseía este hombre pelinegro siempre le habían funcionado para protegerse. Tras lo dicho y sentándose con calma, volvió a envainar su espada con la misma mano que la había sacado o sea la izquierda. | Agradezco lo de buen hombre, tenia años que nadie me decía tal cosa jahjahjah | Sus palabras eran sinceras, su tono de voz era igual que siempre, inalterable, sus gestos sin tanta expresión aun después de mostrar su risa, la cual tenia esa peculiaridad de sonar un poco "ahogada", como si se riera para sus adentros. Estirándose un poco y notando que no había tanto peligro, espero la respuesta de aquel ser tan peculiar, mientras estiraba un poco los músculos de su espalda, de manera sutil, como si realmente se hubiera despertado de un letargo y un buen descanso.
|Te escuche a la primera. | Dijo en un tono ecuánime, frio como si fuese a matarlo solo con las palabras, al mismo tiempo que en un movimiento imperceptible para el ser que estaba ahí, la espada izquierda del espadachín había sido desenvainada, apuntando a la axila derecha del peculiar ser, pronto los ojos esmeralda de este hombre pelinegro se abrieron por completo, se mantenía tranquilo, pero no le gusto la forma en que este le había hablado, así con dicho movimiento apenas y esa figura roja había alcanzado a siquiera tocarlo. | Bro... no es de buena educación molestar a alguien que esta descansando... te ha salvado tu uniforme, pensé que eras un ladronzuelo. | La verdad era una, Dharma vio el uniforme de este hombre y noto su peculiar figura, era un Gyojin, ya había visto unos cuantos a lo largo de los años, pero nunca había tenido la experiencia de toparse uno tan de cerca.
Si bien escucho algunos pasos sobre la arena, gracias a sus buenos sentidos como el oído, no se imagino que alguien podría intentar sorprenderlo, pero la realidad era que los grandes reflejos que poseía este hombre pelinegro siempre le habían funcionado para protegerse. Tras lo dicho y sentándose con calma, volvió a envainar su espada con la misma mano que la había sacado o sea la izquierda. | Agradezco lo de buen hombre, tenia años que nadie me decía tal cosa jahjahjah | Sus palabras eran sinceras, su tono de voz era igual que siempre, inalterable, sus gestos sin tanta expresión aun después de mostrar su risa, la cual tenia esa peculiaridad de sonar un poco "ahogada", como si se riera para sus adentros. Estirándose un poco y notando que no había tanto peligro, espero la respuesta de aquel ser tan peculiar, mientras estiraba un poco los músculos de su espalda, de manera sutil, como si realmente se hubiera despertado de un letargo y un buen descanso.
| D e v i l s | N e v e r | C r y |
