[T5 - Presente Absoluto] Cerezos manchados
#9
Outfit ---- Sigurd de Drum


Ya hay que ser imbécil para interrumpir la juerga de un Bucanero. Imagina que tan tonto llegas a ser para joder la de dos. Es cierto, allá por donde vamos, causamos caos y destrucción. Pero cuando estamos del chill tomando, riendo y ligando... Hay que ser más precavido o tener el instinto de supervivencia más desarrollado.
Quién me iba a decir a mí que fuera tan sencillo sacar de quicio a mi hermano de otra madre, haciéndole creer que no lleva una dieta estricta o que toma bebidas azucaradas. No era consciente de que tenía tanto cuidado de su físico, cuando siendo de la tribu más poderosa del mundo, ya posee una definición y genética perfecta. Yo acostumbro a comer y beber veneno y me mantengo en forma. Aunque no seré yo quien juzgue las razones de empezar una buena pelea, JARUL JUL JUL JUL...

Las ostias van y vienen. Lo que parecía una charla amable de bar ahora es una batalla campal como pocas. Los piratas que se burlaron de nosotros empiezan a sentir el peso de las consecuencias. Cada golpe fractura huesos y termina con la vida de más de uno. Las mesas se rompen y las sillas vuelan. Están en riesgo hasta los propios cimientos y la estructura del local. Mientras el mesero se esconde tras la barra, a la batalla se suman los propios clientes, tan ruines y con ganas de sangre como nosotros. Ahí ya no hay amigos o enemigos. Solo un tifón de violencia y puñetazos. Y risas, muchas risas por mi parte. 
La diversión no termina. La cosa se ha descontrolado tanto que los vecinos no tardan en reaccionar. Asustados, llaman a las autoridades locales y estas se encargan de llamar a la Marina y a los refuerzos. Estos se presentan en mitad de la contienda, sin pedir permiso. Casi un centenar de soldados entrando a piñón por cada rincón del garito, rompiendo ventanas y puertas en el proceso. Ubbe y yo estamos completamente rodeados entre ratas de mar que huyen y perros del gobierno que muerden. La sorpresa es grata, pero no deja de ser una emboscada. Los disparos y las balas llueven y aunque no frenan la masacre, se sienten en la carne. Nuevas marcas de guerra que lucir después. 
Nuestra respuesta es directa y concisa. Nosotros no vamos a huir, al contrario. Si nos pretenden arrestar, van a tener que jugarse la vida. Ataco con brutalidad contra la horda de marines. Sin usar a Yggdrasil, alzo los dos puños sobre mi cabeza para terminar golpeando el suelo con fuerza. Todo tiembla. Los soldados a mí alrededor sales despedidos de la fuerza de impacto y los más alejados se desestabilizan y caen al suelo. Sin perder tiempo, cargo contra aquellos más alejados y, como si fueran hormigas, empiezo a pisarlos. Uno por uno, machacados los más pequeños contra la suela de mis botas y los más grandes con un puñetazo clavados al suelo, abusando de la diferencia absurda de tamaños. -Humanos, pequeños y frágiles...- me digo a mi mismo con sorna. Por el rabillo del ojo puedo ver cómo mi pana Buccaner está también haciendo de la suyas, con un Spin to Win demoledor.
La lucha no dura mucho más. Pasados unos minutos, ya no hay quien se oponga a nuestro dominio. La superioridad de nuestra raza se impone ante todo y ante todos. Los Bucaneros hemos ganado. A nuestro alrededor no hay más que muerte y escombros. Ya no queda nada de lo que antes era una taberna amable, solo cadáveres de piratas y soldados de la Marina. Mi compañero es el que se adelanta a hablarme. Se descojona de lo sencillo y divertido que ha sido acabar con estas cucarachas. Yo le sigo el juego. -Ha sido un buen calentamiento, JARUL JUL JUL JUL...- reímos juntos. Pero entonces, quizás por ser más veterano en el mar o por tener más experiencia, conduzco la situación con más seriedad. -Aún así, no bajes la guardia. Estos mierdecillas nunca vienen solos y jamás dejan de llegar. Recoge tus cosas y saquea lo que puedas. Hay que moverse.- 

Meto mano en la caja registradora, sacando los berrys que tuviera recaudados hasta antes de llegar. No tardo ni dos segundos en enganchar a Yggdrasil y cargarla conmigo de vuelta. No la he usado en la batalla, aunque tiene salpicones de sangre. -Vamos- le meto prisa a Ubbe. -Estamos a tiempo de enganchar a otro pelotón o algún superior antes del anochecer.- sugiero con ansia y más ganas de bronca. Ya estoy encendido. Y cuando me enciendo, he de descargar todo lo que llevo dentro. Sí, ganarle a la Marina como tal es imposible. Parecen una fábrica infinita de generar enemigos. Pero eso es lo que tienen de divertido, que puedes ir matando a varios hasta cansarte y luego te da tiempo a moverte a otro lugar. Nunca van a dejar de perseguirte, aunque esa es la vida vikinga que deseamos todos, ¿no? Saqueo, sangre y fuego, con un final glorioso en la más épica de las batallas.
Salimos fuera, con aire desenfadado pero atentos a cualquier movimiento enemigo. Tengo el oído alerta a cualquier posible segundo intento de emboscarnos, pero sin dejar de buscar un posible buen enfrentamiento o motivo para liarla 
de nuevo.

En efecto, cajita feliz
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4188 - 250 = 3938
Energia: 2569 - 350 = 2219
Espiritu: 855 + 0 = 855


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RE: [T5 - Presente Absoluto] Cerezos manchados - por Sigurd Haakon - 14-11-2025, 01:49 PM

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