Día 17 Otoño/ Año 16
Isla Karate
Cuanto más tiempo pasaba en esta isla más me aburría, la gente parecía estar más comprometida con la lucha y la disciplina que con terminarse las copas a trago y pese a tener un saque muy bueno este lugar no me podía ofrecer más que eso. Por lo que tras haber convencido a mi hermano comencé los preparativos, y uno de los más importantes era la comida. Por eso estaba sentado en una roca a la orilla de un embalse no muy lejos de la población. Tenia un camino cerca pero no pasaba demasiada gente.
Tenia una botellita de saque de la cual iba da di pequeños sorbos mientras contemplaba el paisaje de bonsáis y calma pues adentro de poco partiría de aquel lugar para siempre. -Oye Travis, ¿A quién coño le puede gustar la piña? Me refiero exprimida esta buena como en un piña colada. ¿Pero la fruta en sí? Vamos no me jodas si es como comerte hebras de fibra. Te apuesto un cangrejo a que un alga sabe mejor.
Según hablaba mi águila volaba en círculos por encima de la superficie del agua para en cualquier momento lanzarse en picado a por algún pescado desprevenido. Tenía ya tres carpas Koi a mi derecha pero iba a necesitar muchas más para no morir de hambre durante la travesía. Me aburría, pese a tener saque y estar tomando el sol de medio día quería algo mas de acción. Probablemente si mi águila fuese una persona estaría diciendo: “Si tanto de aburres ponte a trabajar subnormal.” Pero como es un pájaro no podía decirme nada de eso.
Quería terminar esto cuanto antes e irme de aquí. Y por golpe de suerte ahí estaba un tipo aleatorio del cual podría aprovecharme de su amabilidad. Me levanté de golpe y fui dando pequeños saltitos hasta llegar a su lado. -Perdona… tipo que parece no haberse duchado en una semana. -No pude evitar hacer el comentario al ver sus pintas, pero a pesar del insulto continué hablando con el tono más dulce que pude. -¿Te podría pedir un favor? Como habrás notado por mis pintas no soy de aquí soy un turista, pero mi hermano es muy fan de las artes marciales y le había traído a este lugar por su cumpleaños. La cosa es que mientras él se ha ido a ver como entrena la gente, me han pedido que ayude a vaciar esta charca de carpas. Resulta que son una especie invasora y me han insistido en que acabe con ellas. -Justo cuando comenté esto Travis se zambulló en la charca sacando otro pez. -Ese águila de ahí es mi mascota me está ayudando a terminar antes el trabajo.
Le puse la mano en el hombro y con la otra le ofrecí de mi botella de sake. -Si me ayudas te dejo probar de esta maravilla. -Concluí tratando de convencerle para que se una a mi “noble” causa de “ayudar a la gente.”
Off
