El calor del momento ya no puede aplacarse con nada y ninguno de nosotros hará nada para controlarlo. Este dúo con el que me ha tocado compartir son una tormenta, quisiera poder vivir junto a ellos y tener algo como esto más seguido. Todo son primeras impresiones pero no puedo negar que ahora mismo lo estoy pasando muy bien. Ver a Maki con la boca llena usando su lengua para darle una mamada con mucha énfasis en la punta del moreno. Tezca por un momento se veía devorado pues ella le estaba dando con todo, al punto que se escuchaban los sentones contra el rubio. Eso, no le tengas ninguna contemplación, no le tengas piedad, y tú aguanta, resiste que me encanta verla sudar.
Mi debilidad me tenía demasiado predispuesto ya había olvidado lo que se sentía estar así. Ese hambre, ese ferviente deseo que se apodera de mi. Llegó Tez pidiendo un poco de calma. Quizás estábamos ardiendo muy intensamente y él como un cuerpo moldeable solo se estaba derritiendo junto a nosotros y no lo estaba disfrutando del todo. Yo la verdad es que estaba disfrutando demasiado de cómo Maki me estaba comiendo y la interrupción me hizo cortar un poco el vuelo. Lo miré con una sonrisa y una vez lo llevó con la música, un relevo, lo necesitabas. Me presenté ante ella, me puse en medio de sus piernas. Todo impregnado de los fluidos entre ella pero no estaba cubierta del todo.
—Claro querido, te apoyaré. Pero me lo debes.— Lo tomé del cuello y lo atraje a mi para besarlo. Si me ves con esa sonrisa no me puedo negar a querer agarrarme de esa manera antes de marcar mi mano en tus nalgas. Para irte preparando, más adelante será tu turno. Cierro los mulos de Maki para caderear oscilante entre sus muslos con cicatrices. Lás mantuve abrazadas un instante y claro las besé también. Todo el trayecto ida y vuelta era para estimular mi mente un poco ya que estaba seguro de que ella no iba a poder recibirme por completo ahora que estoy completamente erecto.
Tras ello me presente con el glande. —Me dijiste lento, lento, suave, suave.— Repito cómo un corrillo para marcar un ritmo sin necesidad de hacer una penetración mis manos buscan estimular tus partes más erógenas entre tus exquisitos muslos. Un masaje circular usando mis dedos y solo froto aquella buena polla contra ti hasta que siento mis testículos en mi contoneo de lo mucho que te has venido mojando. —Vaya que tu eres insaciable.— Agregué poco a poco metiéndome en ella, resbalosa, pero no por ello tengo que enterrar todo el miembro voy de apoco y bueno por un instante tengo que poner toda mi concentración en no partirla y es tan difícil, la frente me suda y la paciencia se me acaba solo con escucharte y ver tus expresiones.
Claro que voy a nalguear tu culo también, me encanta que este rosadito de las marcas de mis manos. Que ellas recorran tu piel y masajea tus pechos que están un poco pegajosos, apretar de sus pezones y todos por completo. Poco a poco ir entrando más pero tu interior siempre me recuerda que de a poquito. Mis músculos se tensan y esto es mucho trabajo para contenerse, esto es demasiada voluntad, demasiado trabajo. —Aprietas demasiado bien. Yo. No. Puedo. — Contenerme. Mi mano sobre su cuello, no apreté y pasé casi subiéndome en la mesa para entrar en un mejor ángulo y poder moverme con una mejor soltura hacia atrás. Yo no pude contenerme más. Ahora que tengo sus pies sobre mis hombros no puedo detenerme por un momento, solo puedo pensar en ponerme como un animal. No solo por el acto sexual, es que mi manera de respirar, el como me aferro de ella, mi piel arde al ir sobre ella sentir el frotarse y me exita el rozarnos, no tienes ni idea de cuanto me enciende.
No pude reservarme cuando llegamos a este punto y follar a ese nivel mi cuerpo solo quiere arder en el sexo. —Maki eres unas desgraciada por prenderme así.— Sentir los fluidos de ella escurrirse por mi verga apretar en esos espasmos son una delicia que no me quieras dejar ir de tu interior, yo tampoco quiero parar pero no paramos hasta que conseguiste que de mi verga saliera el lote que desde hace un rato quería llegar a ti. Aferrado a ti siento que se me tensa la verga una y otra vez cada que sale de mi aquella carga seminal. Me costaba y solo ahora es que llega un poquito de claridad.
Sobre tio no paro de besarte y a tu cuerpo también. Tezca que se había unido a nosotros No se quedaría por fuera. Llevó sus marcadas piernas alrededor de mi cintura para cargarla y darme vuelta. Tezca, después cambiamos. —Queridito~~ No te quedarás por fuera vamos a darle una doble ración. Que está lejos de estar satisfechal.— Mi lengua por sobre su mejilla, me fascina y ahora que está sudando está desprendiendo más de ese olor a almendras, como vela aromática que conforme arde suelta su esencia. Tras un par de buenas nalgadas mis manos marcadas sobre ese trasero con excelente forma. Lo agarré con dominancia y abrí ese culo para que Tezca entendiera sin equivocación donde quiero que participe.
—Hay que dilatarlo bien así que come bien ese culo. — Las manos de Maki sobre mi cuerpo me dejaban en claro cuando me apretaban que esto pasaba que ella así lo quería, aunque yo fuese más grande, seguimos encerrados con ella y no creo que eso cambie. obviamente desde ese ángulo se podía ver todos los fluidos que escurren de ella hacia mi. No quiero que se mueva pero es una potra salvaje, mi erección no se baja, ella es mi fetiche, pero si es cierto que ya no está tan palpitante y marcada de venas, es que, realmente deseo seguir. Esto es una adicción muy peligrosa.
