Red Jasper [Priv. Thrym] [Presente Relativo]
#3
Cuan increíbles seres son los gigantes, pero esto no lo descubriría el médico enseguida.
 
Aun jadeando hizo un esfuerzo para ponerse en pie y alcanzar la mano que el pelirrojo colosal le extendía con amabilidad, pero sus piernas fallaron por el cansancio de la carrera que había pegado antes. A sus ojos, el gigante se movía en cámara lenta y fue por eso que su única reacción fue taparse la boca con ambas manos para ahogar un grito en el momento justo que escuchó el ruido seco de un pedazo de carne que golpea una pared.
 
El oleaje marino apenas disfrazó el chillido desesperado del animal que, para sorpresa del pelirosa, ahora que se obligaba a si mismo a mirar hacia arriba, el salvaje jabalí que antes lo perseguía ahora lucía como un pequeño ratón en manos del enorme pelirrojo…ya no se veía tan fiero ni siquiera podía llamarle peligroso o agresivo.
 
Perspectiva. Todo es cuestión de perspectiva.
 
—Increíble —. Sus palabras salieron entrecortadas, a fin de cuentas, aún luchaba por regular su respiración; sin embargo, a pesar del cansancio, la adrenalina empezó a bajar y su mente empezó a despejarse de la neblina que cubrió su cabeza durante la carrera por su vida. Fue consciente del sitio en donde estaba, del sudor de su frente y de la suciedad de su ropa, un detalle que lo hizo arrugar la nariz del asco, pero nada de tiempo tuvo para quejarse, pues cuando menos lo esperó, tenía al jabalí nuevamente frente a él.
 
—¡No, no, no! Aleja esa cosa de mi —. Retrocedió por inercia, aun sentado en la arena, pero al mirar hacia arriba y ver la bonachona sonrisa del gigante, su cuerpo se relajó, no del todo, pero lo suficiente para dar a entender que ya no se sentía en peligro.
 
—No, no…No te equivoques, no es que tuviera ganas de ir a hacer las compras…le dije al capitán que soy malo en estas cosas, pero fue una orden y eso no puedo rechazarlo…tsk —. Chasqueó la lengua al pensar en que cualquier otro miembro de la tripulación estaría más capacitado para este tipo de tareas, pero no…tenía que ser él el elegido.
 
—Créeme que tampoco siento entusiasmo alguno al ser perseguido por un jabalí…estoy muy viejo para estas cosas ¿Crees que exista un ser superior que en este momento se esté riendo de mi desgracia? —Cuando se levantó por fin de la arena, tal como el gigante le sugirió, se pudo notar su ceño fruncido y como su boca se movía soltando insultos inentendibles hasta para él mismo mientras que con sus manos intentaba quitarse la mayor cantidad de arena posible de encima. —¿Cómo es que un simple día de compras termina así? ¡Qué molestia! —Insistía mientras se limpiaba la arena.
 
Solo debía comprar carne ¿Sabes? Pero… ¿Puedes creer que no hay una sola carnicería en este pueblo? —Por supuesto que cualquiera que lo escuchara podría asumir que eso debía ser una gran mentira, pero para el médico sus palabras eran la verdad y nada más que la verdad, después de todo, en ningún momento vio alguna en las calles que recorrió. —Y… ¿De verdad puedo subir?
Desde su punto de vista, la mano que el gigante le ofrecía era como una gran plataforma… ¿Estaría seguro en las alturas? Bueno, ciertamente, era mejor que quedarse a un lado del jabalí medio moribundo que estaba recostado sobre la arena…Sí, al final la visión de aquella criatura que lo hizo poner a prueba su resistencia fue lo que terminó de convencer al médico de subir a la mano de Thrym.
 
—Espero que no te moleste la arena porque parezco un reloj de arena roto —dijo al mismo tiempo que subía a la palma del gigante a la vez que dejaba rastros de arena en la piel contraria. Suspiró, intentando ignorar la incomodidad que aquello suponía y, prefirió enfocarse en encontrar el equilibrio ideal para no resbalar desde lo alto, algo que le supuso menos tiempo del esperado.
 
Lo que no se esperó para nada, claro, fueron las “palmaditas” en su espalda, un gesto tan inesperado que lo hizo sostenerse bien de uno de los dedos del gigante para no perder ese equilibrio encontrado y no caer; sin embargo, luego de eso, por fin pudo tener una mejor visión de todo desde lo alto: la cubierta del barco desde afuera, el jabalí tirado en la arena y unos cuantos papeles regados sobre las piernas del gigante… ¿Qué eran? Desde su lugar apenas y podía distinguir algunas formas y dibujos que parecían darle señales de que eran mapas, pero no podía estar seguro de ello.
 
—¿Estudiabas? —Preguntó a la vez que señaló los papeles, aunque tal vez su voz fue opacada por el gran estruendo que escuchó desde el estómago del gigante y que lo hizo mirar hacia arriba…que extraño se sentía tener que ver siempre hacia el cielo para poder hablarle.
 
—¡Hey, Tomato! —No sabía su nombre, más bien no podía recordarlo, así que tuvo que improvisarle rápido un apodo que fue posible gracias a que el cabello y barbas rojizos le recordaron a los tomates de la cocina. —Si tienes hambre te puedo decir desde donde me persiguió ese puerco —. La misma mano que antes apuntó hacia los papeles ahora señalaba el lugar en donde estaba el jabalí.
 
—Solo déjame bajar para buscar una cuerda y atar al que ya tenemos —. Aunque parecía una petición, el hombre no esperó a que le respondieran. Caminó por la mano del gigante y dio un salto para llegar al barandal del barco. Tuvo que valerse, una vez más, de su equilibrio, para no caer y luego dio un salto más pequeño para llegar a cubierta.
 
A su alrededor había unas cuantas cajas y barriles. Nada que le fuera útil en ese momento, así que tuvo que caminar un poco más para dar con una soga que no era ni muy gruesa ni muy delgada, más bien era ideal para el tipo de tarea que tenía en mente…aunque ciertamente preferiría que el amarrar al animal tuviera que hacerlo otro, no por compasión, claro que no, si no porque no quería ganarse una patada de aquel ser o, peor aún, una cornada.
 
Casi estuvo tentado a llamar a alguien más de la tripulación, pero con un suspiro de cansancio se resignó a terminar la “cacería” que él mismo había empezado. Se echó la soga al hombro y volvió a saltar sobre la barandilla del barco para aterrizar después en la mano de Thrym y después, bajar a la arena…era increíble como el cuerpo del gigante parecía un circuito de obstáculos para él.
 
—¿Puedes sostenerlo? No quiero que se escape…no quiero ser perseguido de nuevo —. Esperó que el gigante lo ayudara para amarrar las patas del animal con un nudo que miró con satisfacción. De algo le había servido estar tanto tiempo en una tripulación cuando era más joven, al menos recordaba como atar un buen nudo.
 
—Bien… ¿Por qué no dejas al jabalí en la cubierta? Seguro la cocinera entenderá que será parte de la cena y ahora… ¿En qué estábamos? ¡Ah sí! Dijiste que la próxima vez trajera a toda la piara y pues, si tengo que ser sincero, este cerdo me persiguió por su cuenta, pero si él estaba ahí quiere decir que tal vez haya más como él —. Al menos en su mente eso tenía sentido si consideraba que el jabalí no parecía natural de la zona, quizá alguien tuviera una granja con más de esos. —Así que vamos hacia…
 
Meditó la dirección por unos segundos… ¿Por dónde se abrió camino para llegar al barco? Le parecía que de había llegado por la derecha, justo el lugar en donde estaban ahora, así que con confianza señaló hacia la misma dirección por la que vino —…Allá —. Era bastante raro que esta vez no se equivocara.
 
—El jabalí me empezó a perseguir cuando entré a los arrozales, tal vez puedas verlos mejor desde allá arriba, incluso...tal vez puedas ver si hay una granja con más jabalíes…podríamos robar cuantos sean necesarios para la cena —. Con más entusiasmo, porque la idea de cenar tan bien sirvió también para abrirle el apetito, volvió a subir a la mano de Thrym… ¿Por qué? Ya se había cansado lo suficiente, esta vez era mejor dejar que otro caminara por él.


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RE: Red Jasper [Priv. Thrym] [Presente Relativo] - por Hyákinthos - 17-11-2025, 07:43 AM

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