[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 5]
#43
Narrador / María Merlot.

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Le habían dicho una vez…
El tiempo es relativo…
Y ciertamente, lo era.

En el duro suelo acostada y con su cabeza apoyada en el brazo del Mink Hurón, la mujer de cabellera celeste se quedo viendo a la nada. Sin agua no había mucho que hacer, todas sus soluciones partían del vital líquido, bueno, no todas, aunque la mayoría sí. Si bailar tweking haría caer aquellas paredes, ella sin duda menearía sus caderas al son de la música en su cabeza pero visto que la danza de la lluvia de Tze Tze no funciono, entonces quizás ir por ideas artísticas no era la respuesta… en esta oportunidad.

— Hmph — suspiro resignada a que pasarían la noche ahí, quizás con la luz del sol podrían encontrar una salida. Tal vez para ese momento su tripulación, o la del Cocinero, ya los hubieran rescatado — No sé qué pasara peluche pero te prometo que Algodón de Azúcar te hará despertar, o si no, intentare despertarte con un beso de amor verdadero… pero cuando mi esposo no este viendo — le susurro en secreto de confesión recordando que ahora era una dama casada, con un marine, pero casada. Sonrió bajo su capucha y se arrimo mas cerca del peludo individuo. No lo sabía pero tal vez, mantenerlo en calor podría ayudar a su cuerpo a hacer cosas de ¿“recuperación”? Tendría que empezar a estudiar con Hyakinthos, no quería volver a ver a sus amigos o aliados tan… mal, aunque… el mink no era amigo ni aliado, realmente en ese momento solo era su peluche pero cuando despertará, ella tenía la esperanza de qué granjearan una bonita amistad porque le recordaba a sus amigos Helana y Paavo, versión más adorable.

“Perdona”

La voz de Brownie la hizo rodar hasta quedar casi encima del mink, prácticamente quedo con la mitad de su cuerpo sobre este — Te perdono todo lo que tu quieras, Brownie... ¿Aunque, por qué te disculpas?  — le respondió con su habitual alegría viéndolo a un metro de distancia de ella y el mink. Luego siguió su petición, lo que hizo que la semi sirena se levantara, terminando de pasar su pierna por encima del mink, para quedar sentada a horcajadas sobre él — Lamento que no funcionará, de verdad que lo di todo… — llevo sus manos unidas al centro de su pecho, su voz sonó realmente dolida porque sabía que había fallado en ayudarlos a escapar de ahí — ¿También tienes un amigo? ¡Como mi esposo! — dijo mirando de reojo al marine, hombre que había autoproclamado su marido, su historia la conmovió porque ella sentía su perdida, al igual que la del pelirrojo, y sabia que su hermano también estaba en la búsqueda de su tripulación  — Lo sé… te entiendo…  yo… te entiendo de verdad — su voz sonó diferente a todas las otras veces, porque su corazón empatizaba con su historia, como había empatizado con la del pelirrojo y por esa razón fue que decidió “casarse con él”.

— Brownie… yo…  — intento decir algo, pero su voz se cortó. Por un momento pensó en Algodón de Azúcar, en Fantasma, Bonita, Thrym, su Unnie y el Cocinero, y su corazón se achicopalo, por suerte su hermano estaba bien, estaba con ella, porque sino sería otro dardo mas a su preocupación — Brownie… yo espero que logres encontrar a tu amigo…  — dijo rebuscando en su bolso marrón, cuyo cierre se había abierto por error y encontrando algo — … Déjame ver que tengo por aquí… ¿Sabes? Jamás había conocido a un enmascarado con alas que oliera a hollín… Atesorare tu pluma con mucho cariño... ¡Esto también! — comento cuando encontro el aperitivo vegano que Bonita le había hecho — Se que te gusto el anterior, comete este también —  le lanzo la comida mientras seguía rebuscando en su bolso — ¡Aquí! — toco el botiquín, mirándolo mientras aquel “comía” la comida ¿O no? — ¡Ta Dan! — le mostro la caja color blanca con una cruz roja, caja que había robado del mink hurón antes…, al sacar el objeto deseado cerro su bolso de medio lado con el cierre correspondiente, dejando todo lo más bien oculto de miradas extrañas y se lo coloco dentro bien oculto dentro de su capa.

Cuando iba a lanzárselo, las rocas crujieron y todo empezó a ceder. ¡Las paredes falsas se estaban derrumbando! — ¡Hermano! — musito sin entender que pasaba, y que él le explicara, pero las pequeñas rocas solo pudieron hacerla reaccionar en miras de proteger al bello durmiente peluchezco, así que, aprovechando que ya estaba sobre él, simplemente envolvió su cabeza de hurón con sus manos y protegió el resto del cuerpo con su propio cuerpo evitando que cualquier roquita le hiciera daño; y entre ambos quedo el dichoso botiquín — ¡Auhg! — su gemido de dolor fue audible, tan audible como armonioso y hermoso. Su cuerpo dolía pero no era momento de quejarse, alzando su cabeza, sin dejar de proteger con sus manos y contra su pecho la cabeza del mink, busco a su hermano — ¿Rojo? — grito esperando su respuesta, al verlo bien suspiro aliviada, luego miro en dirección a su esposo, también parecía bien y por ultimo al hombre alado frente a ella, que parecía estar peor que antes.

Se levanto con rapidez sacudiéndose los restos de rocas pequeñas que habían caído sobre ella. Tomo con una mano el botiquín, y con la otra al mink. De pronto el olor al mar invadió sus fosas nasales, al girarse miro los barcos, el alma le vino al cuerpo — ¡Agua! Hermano, aguaaaaaaaa. Vámonos de aquí… — al fin, el maravillo mar se presentaba ante sus ojos, aunque habían más cosas pasando, ella simplemente las ignoro — ¡Brownie encuentra a tu amigo! Nos besaremos después ¡Jamás te olvidaré! — le lanzo el botiquín — ESPOSO TE ESCRIBIRE, LO PROMETO. POR FAVOR, VIVE Y SE FELIZ — le grito al pelirrojo, luego sujeto al Mink por las piernas y cabeza (como había hecho anteriormente) y empezó a correr hacia dónde veía los barcos, hacia dónde había agua… en el camino esquivaba las rocas, saltaba los desniveles…pero sobre todo evitaba que algo golpeara a su peluche en el proceso.

De pronto, por el rabillo del ojo vio un cabello rosado moverse a gran velocidad, un cuerpo largo y precioso, un hombre que podría reconocer con los ojos cerrados, por el cual daría la vida, por el cual mataría, por el cual se alejaría del mismísimo océano: HYAKINTHOS.

— ¡ALGODÓN DE AZÚCAR! — grito a todo pulmón reajustando su dirección hacia dónde corría el hombre, quien salto y se metió en uno de los barcos, y ella hizo lo mismo yendo tras él… en la carrera su capucha se cayó, dejando ver un hermoso y distintivo cabello azul celeste y un rostro de belleza única, como la semi sirena que era.

README
Karma Fanático: Hyakinthos. 
[Imagen: mmocheja.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1511 - 157 = 1354
Energia: 1296 + 10 = 1306
Espiritu: 315 + 0 = 315


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 5] - por Maria Merlot - 18-11-2025, 02:51 AM

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