18-11-2025, 01:02 PM
Día 1 de Invierno, Año 16
<< Quién tiene derechos, tiene deberes. Y solo los hombres justos son capaces de dar derechos y de hacer cumplir los deberes de manera racional, me pregunto ¿tú lo eres? - Yassin El tuerto, mendigo de Mogaro. >>
El invierno había aparecido en Mystoria como un halo especial de frialdad, aunque el volcán funcionaba como una estufa natural para la isla, la muerte de su regente dragón había hecho que las temperaturas bajaran considerablemente. El cielo traía nubes blancas como la nieve y su azul era de un color celeste precioso. El viento susurraba las noticias que traía el mundo inentendibles para aquellos que no sabían escucharle, los cuales éramos todos.
La división marine había llevado a cabo su misión con los riesgos que se le atribuía, era por eso mismo que desde las cumbres de su institución se les había mandado civilizar aquella tierra salvaje que hasta hace unas estaciones era Mystoria. Ahora, el avance de aquel natural lugar solo dependía de los marines que habían encontrado en esa isla su nuevo hogar.
Aunque el peñasco en el que se encontraban era pequeño, todavía había mucha fauna y vegetación de peligrosas capacidad que debían doblegar a su voluntad o conocer para habituar a su estadía en aquella pequeña atmosfera que poco a poco iba trayendo el paso de los días.
Como las tareas de colonización atribuían a los marines regentes, era su deber y menester cerrar el ciclo de libertad que la naturaleza imponía, como corriente natural del planeta.
Hoy con la llegada del invierno, el marine Fuguwu, aquel que había levantado el ánimo de su raza para aumentar el número de hombres pez en la institución, se veía encarnado como el hombre del futuro y del progreso en aquel inhóspito lugar. El desconocía este hecho más allá de su intuición, pero en el South blue, su influencia había sido tal que hasta se conocían varios nombres de marines gyojin que le habían tomado como referencia, siendo ugubugu, el gyojin caballito de mar, quien encontró su muerte a manos del ahora muerto Cao, su final.
El sendero de la vida y del destino había traído a Fuguwu a los faldones del volcán Tanazos, el cual rimaba con Zanators, aunque no tenga nada que ver con lo que esta historia trae entre sus misterios. Fuguwu quería comprobar que animales y misterios traía consigo el volcán y como su curiosidad era incluso más fuerte que su dominio del haki, se vio sumido en la caminata que le llevó hasta un claro.
En aquel claro, había marcas todavía del incendio que casi consumió la isla, desde él, el volcán se veía como imponente promesa de aventuras, y como si algo pronosticara los sucesos venideros, Fuguwu pudo escuchar un rugido terrible, un sonido rasgado que pudo recordar, el sonido de la bestia que enfrentó con sus compañeros, pero era un poco más agudo, más rasgado, aquel rugido parecía tener trazas de... ¿Pena?
En el claro había caminos posibles, volver por dónde había venido para buscar a sus compañeros, adentrarse hacia otros lugares de la isla... O ascender.
Ascender por la escarpada montaña de rocas marrones y negras de procedencia volcánica, avanzar hacia las cumbres del volcán y buscar aquel rugido que había reconocido en el viento, el mismo que el viento que le había llevado como una noticia de luto.
Ahora todo dependía del gran marine, que en mayor o menor medida había forjado con sus puños de pez globo un mundo mejor, o por lo menos, eso es lo que estaba intentando.
INFORMACIÓN DE LA AVENTURA
![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)
