18-11-2025, 09:54 PM
— De acuerdo, tonto, solo espero que seas consiente de que en mi mundo está prohibido romper los tratos. Cuando te necesite, deberás estar ahí, al igual que lo estaré cuando tú o esa muchacha necesiten un médico. —
Y la sangre seguía a borbotones en su cabeza, incluso, empezando a tornar esa piel ligeramente bronceada en algo más pálido. Todavía anestesiado un poco por el etanol circulando por su cuerpo, ciertamente, el diálogo entre ambos, ahora sí, parecía mucho más ligado a la confianza y al apego entre ellos, sabiendo que estaban juntos en una travesía que, a todas luces, podía complicarse infinitamente más del o que podrían solamente imaginarse. Sin embargo, lo que sí vio complicarse Owen fue la expresión del médico que, atónito, se aterró de solamente imaginarse la marabunta de personas que vendrían a aquel posible casamiento; El chico era alguien de contactos, simpático, alegrón y muy explosivo, pero, ¿Sumados a todos los que podría traer Gwen de su propio camino? Eso sería una fiesta tan loca que hasta los bardos harían epopeyas con ella -Vas a venir y te va a molar, no me seas blandito.- fue todo lo que contestó el pelirrojo, el cual se mostraba tan desafiante como provocador.
Aunque...la conversación de ellos dos, automáticamente, capturó por completo la atención del pelirrojo que cada vez sufría de un déficit de sangre; A su alrededor, una pequeña marca carmesí empezaba a dibujarse y él, todavía ligeramente anestesiado (Y ahora completamente pendiente de Kiyoshi) más ignoró su imparable hemorragia. Su rostro, completamente fijo en él, mantenía un ceño fruncido que hasta hacía cuestionar las propias palabras del profesional no muy lejos de su posición: "Cuando las personas nacen ciegas, hay formas de lograr que puedan ver" -...tengo mis dudas con respecto a eso.- fue algo que balbuceó, con sus ojos desviados hacia un costado; Un recuerdo, fuerte, latente, apareció en su cabeza como un flechazo a toda velocidad:
Seguía terrible, muy terriblemente pensativo. Era como si todas las piezas apuntasen directamente a un culpable: La propia iglesia en la que ella tanto se aferró y confió desde que tiene uso de razón, ¿La misma que la privó de conocimiento o de ver por algo en particular? -Estoy bien, porque ella es infinitamente más fuerte que yo, tío.- le resultó inevitable contestar aquello, usando su palma para descansar el mentón con el codo apoyado sobre una de sus piernas. Estaba muy, demasiado interesado en todo lo posterior que el médico había espetado, ya que pese a que Owen pueda parecer muy efusivo, gritón y bastante pendenciero, era un joven exageradamente reflexivo (A su manera), y más en las cosas que le interesaban en demasía -Ella tiene un poder especial, hermano.- Le miró fija y fuertemente a los ojos, clavando esos orbes celeste brillante en él -No es algo tangible. Bueno, parte de su poder sí lo es. Ella se comió una de las frutas raras de esas en un templo en el que estuvimos.- En la mano del pelirrojo, ahora, empezaba a marcarse el carmesí de la sangre que no se detenía y hacía la situación hasta incluso más bizarra, mezclando seriedad con aquel charcadero sanguíneo -Ellos decían que era una diosa del hielo de no sé qué historias, pero, luego de darle UN- hizo énfasis en el número, apuntando hacia el cielo con el índice -mordiscón, se empezó a sentir rara. Era una fruta celeste, muy grande, llena de espirales por todos lados. Ella dijo que sabía horrendo y empezó a brotar un frío tan fuerte que- y, empezando a desabotonarse su chaqueta roja desde el centro conjunto con el ¡uuuuuuuuIK! del cierre, mostró cómo toda la parte central de su pecho (pectorales, parte de los deltoides y el inicio de los abdominales) estaban mucho más oscuros, todavía, sanando, de algo que había acontecido hace varios meses, producto de su gigantesca sensibilidad a las temperaturas frías; Tenía quemaduras por frío, unas que, si no se hubiesen detenido, probablemente le habría matado las células hasta gangrenarle -me quemó todo el pecho. Había hasta congelado todo el aire que pasaba por su camino. No creaba hielo, era algo mucho, mucho peor, tío: Era congelar el aire, hasta dolía respirar.-.
Luego de su explicación, comenzó nuevamente a abotonarse la camiseta para volver a permitir que el charco de sangre cada vez se amplifique más, haciéndole una base roja oscura entre las piernas -No sé de dónde es ella. Es muy reacia a contármelo, ¿Sabes lo que pasó la vez que empecé a contarle sobre lo que había visto en la gema grande que tiene en el cuello? ¿Recuerdas?- buscaba intentar generar cierta complicidad; Si Kiyoshi había visto a Gwen, habría notado que, en su cuello, colgaba un collar con una gema azul bastante grande que la adornaba aún más de lo que ya lo está por naturaleza -Ese collar es un guardapelo realmente, dentro había una fotografía y un papel. En cuanto empecé a querer leer lo que decía el papel...- la vista del pelirrojo, desviada, fue hacia un lado, frustrada por la confusión. Rascaba su mentón, una y otra vez, pensativo -Me detuvo tirándoseme encima, como si quisiese bloquear aquello. Luego, otra vez, averiguamos un poco de su pasado y esa tal Griselda no es ella, pero sí su hermana, ¡AGH!- y, finalmente frustrado, comenzó a sacudirse sus ya despeinados cabellos con ambas manos debido a lo imposible de poder pensar -No sé si meterme en algo as...í...ayu...- el mareo ya sí fue violento, la palidez, fuerte, la expresión atónita peor. Sus ojos empezaron a volar en direcciones aleatorias como si quisieran centrarse pero, otra vez, el pelirrojo estaba próximo a desmayarse pero esta vez por falta de sangre justo delante del médico -...da...ría...o mejor...- como un trompo empezó a tambalearse.
El impacto de su espalda y de la sangre brotando sin parar hicieron que le manchase parte del rostro de forma aleatoria, más aún con el sangrado que tenía justo a sus espaldas. Cualquiera pensaría que, quien viese esa escena, podría imaginarse una pelea encarnizada donde Kiyoshi había sido vencedor y, el pelirrojo, su pobre y joven víctima por su fuerte dependencia al alcohol. Aún así, y a punto de quedarse catatónico, Owen seguía pensando en Gwen. Su obsesión, honestamente, llegaba a puntos casi ridículos.
![[Imagen: dV2mArB.png]](https://i.imgur.com/dV2mArB.png)
-Estamos juntos en esta, borrachín. Así nos separemos, te ayudaré a que encuentres a esos cabrones.-
Y la sangre seguía a borbotones en su cabeza, incluso, empezando a tornar esa piel ligeramente bronceada en algo más pálido. Todavía anestesiado un poco por el etanol circulando por su cuerpo, ciertamente, el diálogo entre ambos, ahora sí, parecía mucho más ligado a la confianza y al apego entre ellos, sabiendo que estaban juntos en una travesía que, a todas luces, podía complicarse infinitamente más del o que podrían solamente imaginarse. Sin embargo, lo que sí vio complicarse Owen fue la expresión del médico que, atónito, se aterró de solamente imaginarse la marabunta de personas que vendrían a aquel posible casamiento; El chico era alguien de contactos, simpático, alegrón y muy explosivo, pero, ¿Sumados a todos los que podría traer Gwen de su propio camino? Eso sería una fiesta tan loca que hasta los bardos harían epopeyas con ella -Vas a venir y te va a molar, no me seas blandito.- fue todo lo que contestó el pelirrojo, el cual se mostraba tan desafiante como provocador.
Aunque...la conversación de ellos dos, automáticamente, capturó por completo la atención del pelirrojo que cada vez sufría de un déficit de sangre; A su alrededor, una pequeña marca carmesí empezaba a dibujarse y él, todavía ligeramente anestesiado (Y ahora completamente pendiente de Kiyoshi) más ignoró su imparable hemorragia. Su rostro, completamente fijo en él, mantenía un ceño fruncido que hasta hacía cuestionar las propias palabras del profesional no muy lejos de su posición: "Cuando las personas nacen ciegas, hay formas de lograr que puedan ver" -...tengo mis dudas con respecto a eso.- fue algo que balbuceó, con sus ojos desviados hacia un costado; Un recuerdo, fuerte, latente, apareció en su cabeza como un flechazo a toda velocidad:
Recuerdo
No recuerdo exactamente sus palabras, pero su respuesta fue negativa, junto a que le dijeron que no era necesario ver este mundo o algo así. Es un tonto, pues cada uno debería decidir eso luego de verlo por su cuenta. Pero bueno, tampoco es que pudiera hacer algo. Desconozco quiénes la cuidaban antes de conocerla. Me dijo que viajaba sola. ¿Tú realmente estás bien sabiendo que está en el mundo por ahí, sola, sin ver? —
![[Imagen: 8uP2Pgl.png]](https://i.imgur.com/8uP2Pgl.png)
-¿Le dijo que...no era necesario que viese este mundo?-
Seguía terrible, muy terriblemente pensativo. Era como si todas las piezas apuntasen directamente a un culpable: La propia iglesia en la que ella tanto se aferró y confió desde que tiene uso de razón, ¿La misma que la privó de conocimiento o de ver por algo en particular? -Estoy bien, porque ella es infinitamente más fuerte que yo, tío.- le resultó inevitable contestar aquello, usando su palma para descansar el mentón con el codo apoyado sobre una de sus piernas. Estaba muy, demasiado interesado en todo lo posterior que el médico había espetado, ya que pese a que Owen pueda parecer muy efusivo, gritón y bastante pendenciero, era un joven exageradamente reflexivo (A su manera), y más en las cosas que le interesaban en demasía -Ella tiene un poder especial, hermano.- Le miró fija y fuertemente a los ojos, clavando esos orbes celeste brillante en él -No es algo tangible. Bueno, parte de su poder sí lo es. Ella se comió una de las frutas raras de esas en un templo en el que estuvimos.- En la mano del pelirrojo, ahora, empezaba a marcarse el carmesí de la sangre que no se detenía y hacía la situación hasta incluso más bizarra, mezclando seriedad con aquel charcadero sanguíneo -Ellos decían que era una diosa del hielo de no sé qué historias, pero, luego de darle UN- hizo énfasis en el número, apuntando hacia el cielo con el índice -mordiscón, se empezó a sentir rara. Era una fruta celeste, muy grande, llena de espirales por todos lados. Ella dijo que sabía horrendo y empezó a brotar un frío tan fuerte que- y, empezando a desabotonarse su chaqueta roja desde el centro conjunto con el ¡uuuuuuuuIK! del cierre, mostró cómo toda la parte central de su pecho (pectorales, parte de los deltoides y el inicio de los abdominales) estaban mucho más oscuros, todavía, sanando, de algo que había acontecido hace varios meses, producto de su gigantesca sensibilidad a las temperaturas frías; Tenía quemaduras por frío, unas que, si no se hubiesen detenido, probablemente le habría matado las células hasta gangrenarle -me quemó todo el pecho. Había hasta congelado todo el aire que pasaba por su camino. No creaba hielo, era algo mucho, mucho peor, tío: Era congelar el aire, hasta dolía respirar.-.
Luego de su explicación, comenzó nuevamente a abotonarse la camiseta para volver a permitir que el charco de sangre cada vez se amplifique más, haciéndole una base roja oscura entre las piernas -No sé de dónde es ella. Es muy reacia a contármelo, ¿Sabes lo que pasó la vez que empecé a contarle sobre lo que había visto en la gema grande que tiene en el cuello? ¿Recuerdas?- buscaba intentar generar cierta complicidad; Si Kiyoshi había visto a Gwen, habría notado que, en su cuello, colgaba un collar con una gema azul bastante grande que la adornaba aún más de lo que ya lo está por naturaleza -Ese collar es un guardapelo realmente, dentro había una fotografía y un papel. En cuanto empecé a querer leer lo que decía el papel...- la vista del pelirrojo, desviada, fue hacia un lado, frustrada por la confusión. Rascaba su mentón, una y otra vez, pensativo -Me detuvo tirándoseme encima, como si quisiese bloquear aquello. Luego, otra vez, averiguamos un poco de su pasado y esa tal Griselda no es ella, pero sí su hermana, ¡AGH!- y, finalmente frustrado, comenzó a sacudirse sus ya despeinados cabellos con ambas manos debido a lo imposible de poder pensar -No sé si meterme en algo as...í...ayu...- el mareo ya sí fue violento, la palidez, fuerte, la expresión atónita peor. Sus ojos empezaron a volar en direcciones aleatorias como si quisieran centrarse pero, otra vez, el pelirrojo estaba próximo a desmayarse pero esta vez por falta de sangre justo delante del médico -...da...ría...o mejor...- como un trompo empezó a tambalearse.
¡PUMB!
Hasta caer de espaldas contra el suelo, a punto de perder la consciencia.
![[Imagen: JL79eBs.png]](https://i.imgur.com/JL79eBs.png)
-...o...no...tortu...rarla.-
El impacto de su espalda y de la sangre brotando sin parar hicieron que le manchase parte del rostro de forma aleatoria, más aún con el sangrado que tenía justo a sus espaldas. Cualquiera pensaría que, quien viese esa escena, podría imaginarse una pelea encarnizada donde Kiyoshi había sido vencedor y, el pelirrojo, su pobre y joven víctima por su fuerte dependencia al alcohol. Aún así, y a punto de quedarse catatónico, Owen seguía pensando en Gwen. Su obsesión, honestamente, llegaba a puntos casi ridículos.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
