[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 3]
#45
Cuando por fin me disponía a moverme con Owen, lista para largarnos de ahí antes de que otro idiota decidiera hacerse el héroe, algo raro empezó a pasar y cuando digo raro, me refiero a maldita sea, ¿qué demonios está ocurriendo ahora? Las rocas comenzaron a caer por todas partes, como si la cárcel de piedra donde nos habían encerrado estuviera perdiendo la paciencia y derrumbándose encima de nosotros. El suelo temblaba, el aire se llenó de polvo, y yo apenas tuve tiempo de entender qué estaba pasando cuando ¡PAM! un pedazo enorme de esa misma pared decidió saludarme a la fuerza golpeándome justo en el hombro contrario al que estaba Owen.

—¡Tsk! ¿En serio? ¿Ahora esto? —solté entre dientes, más molesta que adolorida. Pero apenas tuve tiempo de gruñir cuando todo se fue al demonio aún más rápido de lo que esperaba, porque no cayó una pared, no, no. Cayeron TODAS, como si alguien hubiera decidido patear el escenario entero y mandarnos a todos al abismo. El estruendo retumbó por todas partes, y de pronto, frente a mí, se abrieron niveles, plataformas, alturas, un maldito laberinto vertical que no tenía ni idea de que existía, como si la cárcel hubiera sido una caja dentro de otras cajas que ahora se estaban desarmando como un truco barato de magia y allí, en una de esas plataformas, vi a Gwendy.

Owen no necesitó más. En cuanto la reconoció, ese pelirrojo enano impulsivo se transformó en un resorte humano, saltó sobre mi hombro como si fuera un trampolín, y él un atleta olímpico buscando medalla. —¡¿QUÉ?!— No tuve ni medio segundo para quejarme, el desgraciado ya estaba volando hacia ella.

—¡Espérame, chico! —grité, aunque sabía perfectamente que no iba a hacerlo porque su cerebro ya había apagado todo excepto “Gwendy–Gwendy–Gwendy”. Así que me lancé detrás de él, corriendo entre los escombros que seguían lloviendo como si el cielo nos tuviera tirria personal, pedazos de roca del tamaño de mi cabeza pasaban rozándome, el suelo cambiaba, se abría, temblaba, era un caos absoluto, un escenario perfecto para que cualquier idiota muriera.

Cualquiera menos yo, claro, mis pasos resonaban fuertes mientras esquivaba bloques que caían y saltaba grietas que antes no estaban allí ni por accidente, tenía los ojos fijos en Owen, que seguía avanzando sin mirar atrás, y aunque hubiera querido gritarle por usarme de trampolín, bueno, la verdad es que verlo correr así por Gwendy tenía su encanto, pero igual pensaba gritarle luego y fuerte.

Corría detrás de Owen, esquivando escombros y saltando como si el piso estuviera lleno de trampas mortales, con el corazón trepándome por la garganta. Cada vez que lo veía dar un salto demasiado grande o tropezar entre tanta piedra suelta, me imaginaba lo peor, que soltara a Gwendy, que ella cayera al vacío, y que me tocara a mí recoger los pedazos. Sí, técnicamente puedo hacerlo, pero preferiría que no fuera necesario, gracias.

Y mientras más avanzábamos, más me daba cuenta de algo que no me gustaba ni un poquito: nos estábamos alejando del barco. Cada paso, cada salto, cada plataforma rota nos llevaba más adentro de ese desastre de piedra desmoronándose, lo cual, sinceramente, me preocupaba más que todo lo demás. ¿Hacia dónde demonios íbamos? ¿Y por qué siempre, siempre, meternos en estos líos terminaba sintiéndose como correr directo a la boca de un monstruo nuevo? Pero ahí seguía yo, pisándole los talones a Owen, lista para atraparlos a ambos si las cosas se torcían aunque preferiría que no se torcieran tanto.

Cajita feliz
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 852 - 100 = 752
Energia: 1013 + 0 = 1013
Espiritu: 60 + 0 = 60


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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 3] - por Mercedes Benz - 18-11-2025, 11:30 PM

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