Medianoche, Dia 77, Primavera del año 11.
Aguas cercanas a la costa de la Isla Toko.
Aguas cercanas a la costa de la Isla Toko.
Venimos de aqui
Llevaban ya prácticamente una semana navegando por las aguas del Grand Line, y, desde luego no fue un camino de rosas, debido a la conjunción de los siete campos magnéticos diferentes de las primeras siete islas que hay a la entrada del Grand Line, el clima era cuanto menos caótico. Ciertamente estuvieron muy atareados con las labores de navegación, pero también había sido una buena experiencia y les había ayudado el estar tan ocupados para sobrellevar mejor lo sucedido en los Cabos Gemelos. Desde que se puso el sol, Gronn había detectado que el clima se había estabilizado con lo que suponía que debían estar cerca de la isla Toko, que era su primer destino. Así que andaba pendiente del horizonte para en cuanto visualizase la isla a lo lejos, buscar algún tipo de ensenada o pequeña bahía en la que poder atracar el barco y mantenerlo más o menos oculto. Por fortuna el clima era apacible y apenas había nubes pero la luz de la luna era muy débil con lo que tenían que ser muy cautos a la hora de aproximarse a la costa.
-Kuraku, usa la cuerda con el saco con piedras para calcular la profundidad. Garnet, transformate en tigre, mantén la vista fija al frente y avisa a Sasha si hay algún arrecife para que pueda evitarlo.
Hacía relativamente fresco y la brisa suave, Gronn se sentía en su salsa y con ganas de ver que podía encontrar en aquella isla. Se dedicó a arriar las velas ligeramente para reducir la velocidad y tener más margen de maniobra. Tras unos minutos más navegando a menor velocidad, Garnet avisó de que había visto la isla, y en efecto, a lo lejos se apreciaba la negra silueta de una isla en la noche. Gronn pudo ver que había dos pequeñas agrupaciones de luces, aunque teniendo en cuenta que era en torno a la medianoche, esas posibles poblaciones seguramente serían más grandes de lo que aparentaban. Viendo la morfología de la isla, por la silueta, apreció una especie de estuario que parecía llegar del cañón de un río.
-Sasha pon rumbo hacia aquel hueco que se distingue en la costa.-dijo el gyojin señalando como a unos veinte grados a babor.-Buscaremos una ensenada en aquel estuario para dejar el barco y desembarcar.
Pronto encontraron una ensenada oculta entre dos acantilados y ahí decidió que atracarían. Realizaron las maniobras de atracado como mejor supieron dadas las condiciones de visibilidad y algún rozón en el casco hicieron, pero nada grave, no se produjo ninguna entrada de agua en la bodega.
Una vez echado el ancla, lo primero que hizo Gronn fue recoger el cuerpo de Nekah y bajo del barco con cuidado de no maltratar los restos de su amigo. Después volvió a subir a por el cuerpo de Xas mientras su compañeros preparaban una balsa con las maderas que había en la bodega, y cuando la barca estuvo lista, colocaron los cuerpos de sus dos queridos amigos sobre la balsa. Gronn aún no podía aceptarlo del todo y una lagrima indiscreta rodó por su mejilla, mientras decía:
-Ahora ya podréis descansar en paz, mis hermanos, nosotros seremos los portadores de vuestros sueños, así que no os preocupéis.-dijo con la voz quebrada mientras en un último gesto se llevaba una de las plumas de las alas de Nekah y un mechón de pelo de Xas.
Había empezado el último adiós a sus nakama.
-Kuraku, usa la cuerda con el saco con piedras para calcular la profundidad. Garnet, transformate en tigre, mantén la vista fija al frente y avisa a Sasha si hay algún arrecife para que pueda evitarlo.
Hacía relativamente fresco y la brisa suave, Gronn se sentía en su salsa y con ganas de ver que podía encontrar en aquella isla. Se dedicó a arriar las velas ligeramente para reducir la velocidad y tener más margen de maniobra. Tras unos minutos más navegando a menor velocidad, Garnet avisó de que había visto la isla, y en efecto, a lo lejos se apreciaba la negra silueta de una isla en la noche. Gronn pudo ver que había dos pequeñas agrupaciones de luces, aunque teniendo en cuenta que era en torno a la medianoche, esas posibles poblaciones seguramente serían más grandes de lo que aparentaban. Viendo la morfología de la isla, por la silueta, apreció una especie de estuario que parecía llegar del cañón de un río.
-Sasha pon rumbo hacia aquel hueco que se distingue en la costa.-dijo el gyojin señalando como a unos veinte grados a babor.-Buscaremos una ensenada en aquel estuario para dejar el barco y desembarcar.
Pronto encontraron una ensenada oculta entre dos acantilados y ahí decidió que atracarían. Realizaron las maniobras de atracado como mejor supieron dadas las condiciones de visibilidad y algún rozón en el casco hicieron, pero nada grave, no se produjo ninguna entrada de agua en la bodega.
Una vez echado el ancla, lo primero que hizo Gronn fue recoger el cuerpo de Nekah y bajo del barco con cuidado de no maltratar los restos de su amigo. Después volvió a subir a por el cuerpo de Xas mientras su compañeros preparaban una balsa con las maderas que había en la bodega, y cuando la barca estuvo lista, colocaron los cuerpos de sus dos queridos amigos sobre la balsa. Gronn aún no podía aceptarlo del todo y una lagrima indiscreta rodó por su mejilla, mientras decía:
-Ahora ya podréis descansar en paz, mis hermanos, nosotros seremos los portadores de vuestros sueños, así que no os preocupéis.-dijo con la voz quebrada mientras en un último gesto se llevaba una de las plumas de las alas de Nekah y un mechón de pelo de Xas.
Había empezado el último adiós a sus nakama.
