19-11-2025, 11:02 PM
Él mismo iba a acercar su propia mano y, sin embargo, aquella mujer parecía haberle leído la mente. ¿Costumbres que poseía, quizás? No dudó ni por un segundo en tomar la mano de la mujer con el fuerte olor a perfume, contemplándola directamente a los ojos en una mirada pícara, atrevida, sin temor. La alzó ligeramente, agachando su cuello y parte de su torso para que sus labios se rozaran con el dorso de la mano en un beso suave, corto, pero perfectamente cargado de intensidad, al igual que su propia mirada.
Descendió la mano lentamente, con suavidad hasta liberarla, tenía que descender su mirada para contemplarla debido a la altura de la muchacha. Podría haber dicho lo típico para poder expulsarla del lugar, misma que ella parecía querer evitar, pero no quería que fuera así. Conociendo su trasfondo y ahora viendo la semejanza con aquella que fue su madre en su momento, ahora no podía evitar contemplarla. Antes de que se presentara ya conocía su nombre, comprensivo ante la belleza que poseía, y la mujer que la miraba con aquella seguridad. Sorprendente, debía admitir. Su frase solo le divirtió, como si hubiera anticipado aquella frase predilecta. —Un nombre digno de una belleza como la suya, señorita Runin.
No esperó demasiado para guiar a la mujer en su lugar. No eran necesarias más palabras cuando la aceptación salía en esa forma de esos labios de la morena. Sus ojos fueron a sus propios hombres, los mismos que hasta entonces habían custodiado el lugar, quienes todavía parecían devorar a la mujer con la mirada. Su semblante ahora era el habitual; firme, seguro y serio.
La inclinación seguido del “sí jefe” fue la afirmación que necesitó antes de proseguir su camino. La elegancia gritaba por todo el entorno. No tardaron demasiado en alcanzar el lugar al que la iba a llevar; la misma oficina en la que él mismo había estado esperando apenas minutos atrás antes de encontrarse con ella. La simpleza era tan llamativa como la clara elegancia. Escritorio al final de la puerta principal de la estancia, los laterales con estanterías, unos con libros, otros con cristaleras y alcohol que claramente no muchos podrían permitirse y, por último, una pequeña mesa, junto a tres sofás, dos de gran tamaño y uno que era individual. El cuero se respiraba y percibía en caso de tocarlo.
Se acercó a uno de los estantes, tomando dos copas de cristal y un vino que ni siquiera se había abierto. La fecha del mismo gritaba la exclusividad. Él mismo lo destapó, abriéndolo con el porte elegante que lo caracterizaba, llenando ambas copas en el orden correspondiente. Primero el de la muchacha, estirándoselo para que lo tomara con la mano, luego el suyo propio, elevando la copa para mayor satisfacción de ambos. —Señorita Runin, parece usted ser de lo más interesante. Estoy seguro que tendremos una conversación de lo más interesante. Siéntese donde usted se sienta más cómoda. — Acomodó una mano en el bolsillo derecho de su traje, retirando una pequeña cajetilla de metal, elevándola a la altura de su hombro, contemplando a la mujer. —Espero que no le importe que fume un poco... O puedo ofrecerle un cigarrillo si también fuma.
![[Imagen: AO7Drq3.png]](https://i.imgur.com/AO7Drq3.png)
—Quizás la curiosidad la haya llevado a la persona indicada, querida.
Descendió la mano lentamente, con suavidad hasta liberarla, tenía que descender su mirada para contemplarla debido a la altura de la muchacha. Podría haber dicho lo típico para poder expulsarla del lugar, misma que ella parecía querer evitar, pero no quería que fuera así. Conociendo su trasfondo y ahora viendo la semejanza con aquella que fue su madre en su momento, ahora no podía evitar contemplarla. Antes de que se presentara ya conocía su nombre, comprensivo ante la belleza que poseía, y la mujer que la miraba con aquella seguridad. Sorprendente, debía admitir. Su frase solo le divirtió, como si hubiera anticipado aquella frase predilecta. —Un nombre digno de una belleza como la suya, señorita Runin.
No esperó demasiado para guiar a la mujer en su lugar. No eran necesarias más palabras cuando la aceptación salía en esa forma de esos labios de la morena. Sus ojos fueron a sus propios hombres, los mismos que hasta entonces habían custodiado el lugar, quienes todavía parecían devorar a la mujer con la mirada. Su semblante ahora era el habitual; firme, seguro y serio.
![[Imagen: z7lB9NV.jpg]](https://i.imgur.com/z7lB9NV.jpg)
—Que nadie nos interrumpa hasta nuevo aviso.
La inclinación seguido del “sí jefe” fue la afirmación que necesitó antes de proseguir su camino. La elegancia gritaba por todo el entorno. No tardaron demasiado en alcanzar el lugar al que la iba a llevar; la misma oficina en la que él mismo había estado esperando apenas minutos atrás antes de encontrarse con ella. La simpleza era tan llamativa como la clara elegancia. Escritorio al final de la puerta principal de la estancia, los laterales con estanterías, unos con libros, otros con cristaleras y alcohol que claramente no muchos podrían permitirse y, por último, una pequeña mesa, junto a tres sofás, dos de gran tamaño y uno que era individual. El cuero se respiraba y percibía en caso de tocarlo.
![[Imagen: syQks2p.png]](https://i.imgur.com/syQks2p.png)
—Planeaba, de todas formas, invitarle a beber algo. Me alegra ver que sabe qué elegir.
Se acercó a uno de los estantes, tomando dos copas de cristal y un vino que ni siquiera se había abierto. La fecha del mismo gritaba la exclusividad. Él mismo lo destapó, abriéndolo con el porte elegante que lo caracterizaba, llenando ambas copas en el orden correspondiente. Primero el de la muchacha, estirándoselo para que lo tomara con la mano, luego el suyo propio, elevando la copa para mayor satisfacción de ambos. —Señorita Runin, parece usted ser de lo más interesante. Estoy seguro que tendremos una conversación de lo más interesante. Siéntese donde usted se sienta más cómoda. — Acomodó una mano en el bolsillo derecho de su traje, retirando una pequeña cajetilla de metal, elevándola a la altura de su hombro, contemplando a la mujer. —Espero que no le importe que fume un poco... O puedo ofrecerle un cigarrillo si también fuma.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
