20-11-2025, 12:23 AM
(Última modificación: 20-11-2025, 04:01 PM por Onizuka Jin.)
¿Inesperado? No, desde luego el que lo conocía no iba a pensar así, por eso aquella mujer había caído en la confianza. La tomó en brazos incluso antes de que su cuerpo cayera contra el suelo. Una cosa era eso, otra cosa era dañarla. Si quería aprovechar la situación, no podía permitirse el lujo de que hubiera heridas innecesarias. La tomó entre sus brazos, con un cuidado nada característico en él y sus pasos llevándolo hasta el sofá. El cigarrillo, todavía apagado, entre sus propios labios. Ahora sí se había ganado una buena calada. Planeaba dejar a la chica en el sofá, encender el cigarrillo y esperar al joven Owen y, sin embargo, a medio camino, el golpe de la puerta y la sonrisa del mismo lo azotó. Vaya, llegó antes de lo previsto, pequeños detalles que era mejor. No soltó a la mujer, dejarla en el suelo podría resultar peligroso… Escuchó su nombre completo y sus labios esbozaron una sonrisa cargada de malicia, de oreja a oreja.
Su expresión gritaba todo lo que necesitaba saber. Al final, sí mereció la pena llegar hasta allí. Ese rostro no tenía precio. Ahora había encontrado ya no solo un nuevo punto débil del joven, sino algo que haría valorar más lo que tenía…
El sonido de la bolsa lo dejó tranquilo. Estaba viendo lo que se venía. Podría haberlo evitado, aquel duro puñetazo directo. De hecho estuvo a punto de soltar a la muchacha que tenía en brazos y, sin embargo, solo aguantó el golpe como si fuera nada. La comisura de sus labios comenzó a sangrar. Sus ojos, ahora cargados de seriedad, volvieron hacia él. El cigarrillo se aplastó entre sus dientes al apretarlos y evitar un daño mayor. Su mirada, ahora como una sentencia de muerte, se mantenía calmada pese a la agresión.
Su voz sonó lenta, como una silenciosa amenaza, más profunda y lenta de la que debería haber salido. ¿La mujer la estaría escuchando? ¿O habría caído en un abismo en que solo estaría en un trasfondo? Su conocimiento respecto al somnífero llegaba hasta allí. —Sería una lástima que la señorita Gwen se lastimara por ser tan agresivo con un amigo suyo. — Su rostro se suavizó, pero con un rostro cargado de maldad, la malicia de pura satisfacción.
Siguió su camino pese a los gritos de Owen, no se vio amedrentado, ni mucho menos amenazado. El miedo no estaba en él cuando ya tenía eso planeado. De hecho se esperaba una reacción así… Pero no que decidiera incluso mencionar la muerte de su propia madre. Cerró los ojos, ahora sí, dejando a la muchacha con cuidado en el sofá que habían compartido, cerca de los lirios blancos que había estado ordenando no hacía mucho antes. Su mano derecha se posicionó en uno de los mechones de la mujer, elevándolo lentamente. —Le romperías el corazón a tu madre si se enterase que prefieres verla a muerta por una mujer que apenas conoces de hace tan poco tiempo. — elevó lentamente su mano, dejando que el cabello de la mujer se deslizara de entre sus dedos lentamente por la inercia hasta que, finalmente, cayó por completo sobre ella. Su mano izquierda, en cambio, se había posicionado en el bolsillo de su abrigo del traje, retirando una daga de su interior, ahora con el arma en la mano, preparado para lo que fuera necesario. Se volteó para mirar directamente a Owen, retomando el cigarrillo que había desperdiciado, ahora habiéndose echado a perder. Elevó los hombros, despreocupado, contemplando al joven.
Su daga ahora se acercó a la garganta de la mujer. El filo, con el brillo intenso del hogar y el horario solo hicieron el brillo más intenso. —Qué frágil es la vida, ¿no crees? En un segundo, podría apagarse todo, desde ella, hasta su mundo... y el tuyo. — Si trataba de atacarlo de nuevo, ahora sí, sería más que suficiente para dañar la mujer. —Creo que estás perdiendo demasiado tu tiempo, y no me gusta. No olvides que tenemos un trato. Que hayas cambiado las preferencias no significa que estés eximido de tus responsabilidades. — Elevó la cabeza, sonriendo de nuevo con malicia.
La daga se movía, desde la zona inferior del mentón de la mujer hasta la clavícula, de arriba abajo, en una silenciosa amenaza clara. Estaba disfrutando ahora mismo del sufrimiento ajeno. Ahhh, esa agradable sensación de adrenalina que lo llenaba del mismo modo que el dolor propio... —No te preocupes, no está muerta, ni siquiera la he dañado. — Se sentó a los pies de la muchacha, cruzándose de piernas con la misma seguridad que en su primer encuentro, solo que ahora en un domicilio en el que el propio Owen vivía. —Deberías aprender a guardar secretos, jovencito. ¿Quién sabe quién más podría estar buscándola además de mí? — Inclinó ligeramente su espalda, observando el joven. Le dejó creer que quizás pudiera conocer más de lo que debería, siempre lo hacía, igual que lo había hecho con Gwen. —¿O pensabas que por ser ella sería capaz de defenderse de mí? — tonto consuelo de un inocente. Por supuesto que había estudiado a la chica mucho antes de que se presentara. No había pasado ese tiempo recopilando esa información solo por presentarse sin estar preparado. —Pero, por supuesto, ella estará a salvo si mantienes tu palabra. — Y ahora con mayores razones. Necesitaba conocer más de Uker y Maki… Ahora con mayor urgencia. Ambos habían traído sorpresas inesperadas. El conocimiento de Akura había hecho que acelerase el proceso. —Así que elije, Owen, porque yo no temo a la muerte y, si yo muero, ella también. Tengo tiempo de sobra para que mientras busques un arma o use tus puños, pueda abrirle la garganta. Y para cuando esté muerto, no te quedará absolutamente nada.— sí, estaba impacientándose y desde que lo envió, no había conseguido ni un pequeño detalle, o si había siquiera logrado adentrarse en la tripulación de Uker. Nada. —Por supuesto, puedo cambiar los términos y, en vez de brindarle esa protección a la madre que ya no pareces ni apreciar, a esta señorita de aquí. — Una nueva pausa, volviendo la mirada hacia él. ¿Dejaría que que estaba muerta, o ya habría captado que estaba a salvo? De momento solo quería alargar un poco más el momento antes de revelar que solo estaba dormida... Era más divertido si no sabía si estaba envenenada o si tenía tiempo límite. ¿Cuál de las opciones creería el pequeño Owen?
![[Imagen: AO7Drq3.png]](https://i.imgur.com/AO7Drq3.png)
—Ah, bienvenido.
Su expresión gritaba todo lo que necesitaba saber. Al final, sí mereció la pena llegar hasta allí. Ese rostro no tenía precio. Ahora había encontrado ya no solo un nuevo punto débil del joven, sino algo que haría valorar más lo que tenía…
-¿Qué cojones haces?-
El sonido de la bolsa lo dejó tranquilo. Estaba viendo lo que se venía. Podría haberlo evitado, aquel duro puñetazo directo. De hecho estuvo a punto de soltar a la muchacha que tenía en brazos y, sin embargo, solo aguantó el golpe como si fuera nada. La comisura de sus labios comenzó a sangrar. Sus ojos, ahora cargados de seriedad, volvieron hacia él. El cigarrillo se aplastó entre sus dientes al apretarlos y evitar un daño mayor. Su mirada, ahora como una sentencia de muerte, se mantenía calmada pese a la agresión.
![[Imagen: 1EDdPLy.png]](https://i.imgur.com/1EDdPLy.png)
—Owen.
Su voz sonó lenta, como una silenciosa amenaza, más profunda y lenta de la que debería haber salido. ¿La mujer la estaría escuchando? ¿O habría caído en un abismo en que solo estaría en un trasfondo? Su conocimiento respecto al somnífero llegaba hasta allí. —Sería una lástima que la señorita Gwen se lastimara por ser tan agresivo con un amigo suyo. — Su rostro se suavizó, pero con un rostro cargado de maldad, la malicia de pura satisfacción.
![[Imagen: k0E7Xsk.png]](https://i.imgur.com/k0E7Xsk.png)
—¿Qué pensaría ella si estuviera viendo esa cara ahora mismo? Pobrecita Gwendolyn.
Siguió su camino pese a los gritos de Owen, no se vio amedrentado, ni mucho menos amenazado. El miedo no estaba en él cuando ya tenía eso planeado. De hecho se esperaba una reacción así… Pero no que decidiera incluso mencionar la muerte de su propia madre. Cerró los ojos, ahora sí, dejando a la muchacha con cuidado en el sofá que habían compartido, cerca de los lirios blancos que había estado ordenando no hacía mucho antes. Su mano derecha se posicionó en uno de los mechones de la mujer, elevándolo lentamente. —Le romperías el corazón a tu madre si se enterase que prefieres verla a muerta por una mujer que apenas conoces de hace tan poco tiempo. — elevó lentamente su mano, dejando que el cabello de la mujer se deslizara de entre sus dedos lentamente por la inercia hasta que, finalmente, cayó por completo sobre ella. Su mano izquierda, en cambio, se había posicionado en el bolsillo de su abrigo del traje, retirando una daga de su interior, ahora con el arma en la mano, preparado para lo que fuera necesario. Se volteó para mirar directamente a Owen, retomando el cigarrillo que había desperdiciado, ahora habiéndose echado a perder. Elevó los hombros, despreocupado, contemplando al joven.
![[Imagen: 0Y1TQy3.jpg]](https://i.imgur.com/0Y1TQy3.jpg)
—Deberías asegurarte primero del estado de la señorita antes de tomar acciones, Owen.
Su daga ahora se acercó a la garganta de la mujer. El filo, con el brillo intenso del hogar y el horario solo hicieron el brillo más intenso. —Qué frágil es la vida, ¿no crees? En un segundo, podría apagarse todo, desde ella, hasta su mundo... y el tuyo. — Si trataba de atacarlo de nuevo, ahora sí, sería más que suficiente para dañar la mujer. —Creo que estás perdiendo demasiado tu tiempo, y no me gusta. No olvides que tenemos un trato. Que hayas cambiado las preferencias no significa que estés eximido de tus responsabilidades. — Elevó la cabeza, sonriendo de nuevo con malicia.
—¿O acaso pensabas que realmente podías huir?
![[Imagen: rYuOVU5.jpg]](https://i.imgur.com/rYuOVU5.jpg)
Karmas activados
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
