Al no notar el corazón en mi bolsillo lancé una mirada fulminante al resto de personas que había reunidos allí alrededor de la mesa de juego. Mierda debí estar atento antes, pero no había levantado sospechas aún, ¿Cómo era posible que alguien supiera que lo tenía ahí? Eché un vistazo rápido sobre el público tratando de discernir alguien que me pareciera más sospechoso que el resto pero antes que pudiera fijarme el mini cerdo comenzó a hablar.
Me crucé de brazos esperando a que terminara. ¿Quién coño se creía increpándome así? Tratando de ningunearme frente al público y lo que es peor, delante de la señorita de pelo azul. Escuché todo lo que tenía que decir, pese a que no me parecía más que basura y chorradas. Según el monólogo continuaba yo hacía gestos con la mano moviéndola como una boca para denotar que estaba hablando demasiado, además de poner los ojos en blanco. Parecía que iba a tomar el camino de la violencia. Pero cuánto me mentalicé de salir un puñetazo voló a mi cara. Fue más rápido de lo que esperaba, eso p iba de
Adiado borracho para poder reaccionar.
-!¿PERO QUÉ COÑO HACES SUBNORMAL DE MIERDA?! -Me agarró del chaleco mientras mis ojos se inyectaban en sangre y apretaba los dientes para contener mi rabia. Mi puño se aferró con más fuerza a mi arma, viendo como una de las mujeres que custodiaban la puerta se dirigía hacia nosotros. -!TE HE DICHO QUE SALGAMOS FUERA POR ALGO GILIPOLLAS! ¡¿ACASO NO TE LLEGA EL RIEGO BIEN AL CEREBRO O NO HAS VISTO A LAS DOS BELLEZAS QUE CUSTODIAN LA PUERTA?!
-Bramé viendo como una de ellas se acercaba hacia nosotros desenvainado parcialmente su sable, pero no sin aprovechar para lanzarle un atrevido guiño seductor. -Siempre he soñado morir por una bella señorita pero hoy no quiero convertirme en sashimi de rockero así que si me sueltas y salimos un momento te puedo enseñar por qué has tomado la decisión equivocada. -Sonreí mostrándole mi sonrisa, con mis dientes teñidos de rojo tras el puñetazo.
-Porque si te soy sincero, pegas como una niña. -Vacilé escupiéndole a la cara, esparciendo sobre ella un colgajo de saliva y sangre. Quería provocarle a ver si me pegaba y podía disfrutar en directo como me troceaban una chuleta de lomo pero en cuanto parecía que iba a continuar escalando una voz se alzó sobre el resto.
De la nada un Gyojin enorme quiso hacer denotar su presencia. Imponía pues parecía un maldito armario empotrado, pude contemplar como a su lado estaba la mujer con la que había estado hablado hace unos instantes. Vi como esta le cedió unas cajetillas de su propio bolso. Espera no me jodas que son pareja, he estado intentando ligarme a la chica de ese grandullón. Casi se me escapa una carcajada en el momento más incómodo, a la vez que el se encendía un puro.
En cuanto este comentó al mink que me soltase este lo hizo sin ningún inconveniente. Me ajusté las solapas de mi chaleco, lanzándole una mirada de odio y desagrado a Rentz. -Si quieres luego terminamos esto FUERA. -Elevé el tono de voz cuando dije el lugar con un tono más lento por si acaso no lo había entendido.
Si un paso hasta colocarme al lado del hombre pez. -Gracias por eso… No tenía intención de liarla realmente aquí dentro. Como he dicho iba de farol. -Le di un par de palmaditas en el pecho amistosas, sorprendiéndome de la dureza del pectoral de este. -Joder estás más fuerte que un boquerón en vinagre merluzo. Normal que com esos músculos te hayas ligado a una señorita tan perfecta como ella. -Le dije da dile un par de codazos amistosos en el costado mientras señalaba a su acompañante. Tras ello di un par de vueltecitas hasta colocarme de nuevo delante de él. -Mi nombre es Iggy, Iggy Rock, artista afamado y reconocido allá a dándole voy por mis canciones de como insultar de mil formas para meterse con el tío que se robó a tu novia. -Realicé una pequeña referencia, a la vez que vaciaba mis bolsillos para que viera que no llevo absolutamente nada.
-Y ahora enserio. -Me llevé una mano a la coronilla con una sonrisa nerviosa. -Es cierto que yo soy el tío que mató a veinte tíos en New Piano, pero te juro que fue por accidente yo creía que me querían arrancar el corazón pues el cara lenteja les dijo justo eso. -Según hablaba iba gesticulando efusivamente tratando de explicarme. -¡PERO LA VERDAD ES QUE YA ESTOY HASTA LOS COJONES! Literalmente me está dando más problemas que yo que sé he entrado con él al local pero me lo han robado y no sé quién lo tiene. ¿Pero podrías explicarme por qué es tan importante ese pedazo de piedra? Porque todos aquí parecéis saber qué es menos yo y ya me está tocando si las bolas.
Mi vista estaba puesta desafiante en la del bicho acuático, apoyé mi palanca sobre mi hombro y esperé a ver si este tipo podía aclararme en qué lío me había visto envuelto sin querer por “tomar prestado” aquel objeto de “New Piano”
Me crucé de brazos esperando a que terminara. ¿Quién coño se creía increpándome así? Tratando de ningunearme frente al público y lo que es peor, delante de la señorita de pelo azul. Escuché todo lo que tenía que decir, pese a que no me parecía más que basura y chorradas. Según el monólogo continuaba yo hacía gestos con la mano moviéndola como una boca para denotar que estaba hablando demasiado, además de poner los ojos en blanco. Parecía que iba a tomar el camino de la violencia. Pero cuánto me mentalicé de salir un puñetazo voló a mi cara. Fue más rápido de lo que esperaba, eso p iba de
Adiado borracho para poder reaccionar.
-!¿PERO QUÉ COÑO HACES SUBNORMAL DE MIERDA?! -Me agarró del chaleco mientras mis ojos se inyectaban en sangre y apretaba los dientes para contener mi rabia. Mi puño se aferró con más fuerza a mi arma, viendo como una de las mujeres que custodiaban la puerta se dirigía hacia nosotros. -!TE HE DICHO QUE SALGAMOS FUERA POR ALGO GILIPOLLAS! ¡¿ACASO NO TE LLEGA EL RIEGO BIEN AL CEREBRO O NO HAS VISTO A LAS DOS BELLEZAS QUE CUSTODIAN LA PUERTA?!
-Bramé viendo como una de ellas se acercaba hacia nosotros desenvainado parcialmente su sable, pero no sin aprovechar para lanzarle un atrevido guiño seductor. -Siempre he soñado morir por una bella señorita pero hoy no quiero convertirme en sashimi de rockero así que si me sueltas y salimos un momento te puedo enseñar por qué has tomado la decisión equivocada. -Sonreí mostrándole mi sonrisa, con mis dientes teñidos de rojo tras el puñetazo.
-Porque si te soy sincero, pegas como una niña. -Vacilé escupiéndole a la cara, esparciendo sobre ella un colgajo de saliva y sangre. Quería provocarle a ver si me pegaba y podía disfrutar en directo como me troceaban una chuleta de lomo pero en cuanto parecía que iba a continuar escalando una voz se alzó sobre el resto.
De la nada un Gyojin enorme quiso hacer denotar su presencia. Imponía pues parecía un maldito armario empotrado, pude contemplar como a su lado estaba la mujer con la que había estado hablado hace unos instantes. Vi como esta le cedió unas cajetillas de su propio bolso. Espera no me jodas que son pareja, he estado intentando ligarme a la chica de ese grandullón. Casi se me escapa una carcajada en el momento más incómodo, a la vez que el se encendía un puro.
En cuanto este comentó al mink que me soltase este lo hizo sin ningún inconveniente. Me ajusté las solapas de mi chaleco, lanzándole una mirada de odio y desagrado a Rentz. -Si quieres luego terminamos esto FUERA. -Elevé el tono de voz cuando dije el lugar con un tono más lento por si acaso no lo había entendido.
Si un paso hasta colocarme al lado del hombre pez. -Gracias por eso… No tenía intención de liarla realmente aquí dentro. Como he dicho iba de farol. -Le di un par de palmaditas en el pecho amistosas, sorprendiéndome de la dureza del pectoral de este. -Joder estás más fuerte que un boquerón en vinagre merluzo. Normal que com esos músculos te hayas ligado a una señorita tan perfecta como ella. -Le dije da dile un par de codazos amistosos en el costado mientras señalaba a su acompañante. Tras ello di un par de vueltecitas hasta colocarme de nuevo delante de él. -Mi nombre es Iggy, Iggy Rock, artista afamado y reconocido allá a dándole voy por mis canciones de como insultar de mil formas para meterse con el tío que se robó a tu novia. -Realicé una pequeña referencia, a la vez que vaciaba mis bolsillos para que viera que no llevo absolutamente nada.
-Y ahora enserio. -Me llevé una mano a la coronilla con una sonrisa nerviosa. -Es cierto que yo soy el tío que mató a veinte tíos en New Piano, pero te juro que fue por accidente yo creía que me querían arrancar el corazón pues el cara lenteja les dijo justo eso. -Según hablaba iba gesticulando efusivamente tratando de explicarme. -¡PERO LA VERDAD ES QUE YA ESTOY HASTA LOS COJONES! Literalmente me está dando más problemas que yo que sé he entrado con él al local pero me lo han robado y no sé quién lo tiene. ¿Pero podrías explicarme por qué es tan importante ese pedazo de piedra? Porque todos aquí parecéis saber qué es menos yo y ya me está tocando si las bolas.
Mi vista estaba puesta desafiante en la del bicho acuático, apoyé mi palanca sobre mi hombro y esperé a ver si este tipo podía aclararme en qué lío me había visto envuelto sin querer por “tomar prestado” aquel objeto de “New Piano”
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