23-11-2025, 02:28 AM
Conforme avanzaban por las calles algo rusticas de Baterilla, Dharma llevaba una conversación un tanto peculiar y también inusual con aquel gyojin rojizo y gran tamaño, al parecer no le incomodaba en lo mas mínimo ser el centro de atención o quizá las personas estaban habituadas ha convivir con diferentes seres. Por su parte el oriundo de Wano y de cabellos negros, no tenia reparo alguno en dialogar con cualquier ser que tuviera alma, al final todos eran lo mismo, recipientes en distintas vasijas, de todos tamaños, formas y colores. El mundo tenia esa peculiaridad, pero Dharma entendía que todo iba más allá de lo físico, así también lo eran a veces el bien y el mal. Cada instante que pasaba las personas de un estrato social mas bajo, tal cual y una ansias de obtener algo, se asomaban al pasar de los dos guerreros, cada uno con sus propias perspectivas, pero al final de cuentas lo eran.
| Digamos que llevar armas es más un estilo de vida que una guerra y una pelea es como un dialogo... Aprendí a defenderme, aprendí a atacar y después aprendí a mostrar la paz a quien la necesite... | Su tono tranquilo, pero siempre audible, mostraban un ser que parecía hablar con la verdad y así era. Pero quizá el método de paz era diferente en cada perspectiva. | Vale bro... yo bueno me mantendré al margen, parece que estamos del mismo lado ¿no? | Si bien Dharma tenia una gran curiosidad sobre aquella mujer que había visto robándole su bolso a una chica, pues no solo era una mujer había un par más de hombres merodeando y vigilando que todo saliera bien, sus sentidos eran buenos, pero esa información aun no la compartía con Juan, quería ver como se daban las cosas y si había problemas, de que era capaz aquel gyojin.
Conforme se iban adentrando, la tensión se sentía diferente en el ambiente, el pelinegro ajustaba sus armas con gracia, sin notarse nervioso, al mismo tiempo que movía un poco los hombros a manera de calentamiento, algo que tenia casi por naturalidad hacer. | Sí, conozco uno quizá algún día lo veas. | No dijo nada más su voz en el mismo tono de siempre pero esta vez más concentrado, mientras caminaban a un paso más lento podrían escucharse murmullos y algunas risas, como esperando algo, como si acecharan de alguna forma. Quizá se habían metido en una especio de barrio delincuente, quizá dominado por una banda de asaltantes o algún tipo de organización. No había problema si así era, pero no sabia que tanto podía actuar junto a un marine, que tipo de código tendría el rojizo, Dharma lo pensaba por un momento, pero se detuvo al paso siguiente. | Por aquí es la zona donde la anciana y unos cuantos tipos más se dirigieron tras lo ocurrido marine... | El de ojos verdes daba información final, eran mas tipos, pero pues el no había actuado por obvias razones, ¿Qué sentido tenia acabar con la vida de unos marginados de una isla que nadie le interesa? quizá era parte de su cultura. Pero ahora todo esto se volvía interesante, de primera mano podria ver actuar a este cangrejo gigante.
| Digamos que llevar armas es más un estilo de vida que una guerra y una pelea es como un dialogo... Aprendí a defenderme, aprendí a atacar y después aprendí a mostrar la paz a quien la necesite... | Su tono tranquilo, pero siempre audible, mostraban un ser que parecía hablar con la verdad y así era. Pero quizá el método de paz era diferente en cada perspectiva. | Vale bro... yo bueno me mantendré al margen, parece que estamos del mismo lado ¿no? | Si bien Dharma tenia una gran curiosidad sobre aquella mujer que había visto robándole su bolso a una chica, pues no solo era una mujer había un par más de hombres merodeando y vigilando que todo saliera bien, sus sentidos eran buenos, pero esa información aun no la compartía con Juan, quería ver como se daban las cosas y si había problemas, de que era capaz aquel gyojin.
Conforme se iban adentrando, la tensión se sentía diferente en el ambiente, el pelinegro ajustaba sus armas con gracia, sin notarse nervioso, al mismo tiempo que movía un poco los hombros a manera de calentamiento, algo que tenia casi por naturalidad hacer. | Sí, conozco uno quizá algún día lo veas. | No dijo nada más su voz en el mismo tono de siempre pero esta vez más concentrado, mientras caminaban a un paso más lento podrían escucharse murmullos y algunas risas, como esperando algo, como si acecharan de alguna forma. Quizá se habían metido en una especio de barrio delincuente, quizá dominado por una banda de asaltantes o algún tipo de organización. No había problema si así era, pero no sabia que tanto podía actuar junto a un marine, que tipo de código tendría el rojizo, Dharma lo pensaba por un momento, pero se detuvo al paso siguiente. | Por aquí es la zona donde la anciana y unos cuantos tipos más se dirigieron tras lo ocurrido marine... | El de ojos verdes daba información final, eran mas tipos, pero pues el no había actuado por obvias razones, ¿Qué sentido tenia acabar con la vida de unos marginados de una isla que nadie le interesa? quizá era parte de su cultura. Pero ahora todo esto se volvía interesante, de primera mano podria ver actuar a este cangrejo gigante.
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