23-11-2025, 07:23 AM
(Última modificación: 23-11-2025, 07:23 AM por Runin D. Kitay.)
El famoso vino de arroz. ¿Cuenta como algún tipo de vacío legal a su adicción? El sabor provoca cierta mezcla entre insatisfacción y gusto culposo. Los labios se aprietan en vanos intentos de desdibujar tibias sonrisas. ¿No debería empezar a sentir frío ante la exposición de su cuerpo a la otoñal madrugada? El cándido ambiente ceremonial y festivo, las danzas poco organizadas y las nuevas luces amontonadas previenen ello, quizá también lo haga el alcohol que atraviesa su garganta, quemándola en el proceso, generando ciertas corrientes tibias en su pecho, estómago, brazos y piernas.
La música empieza a parecer un poco estridente, no es su estilo aunque tampoco reniega de él cuando el índice de su diestra golpea la madera de la mesa, intentando seguir ritmos que se pierden cuando algunos adultos tratan de hacer patéticas interpretaciones del rugido de la bestia. Los pocos niños que quedan despiertos se persiguen entre ellos o huyen de coléricos padres que piden calma y descanso. La mirada chocolate se detiene específicamente en un infante que se esconde tras las faldas de su madre, parece asustadizo pero demasiado despierto como para dormir por voluntad propia, concentrado en una historia que nunca se termina de contar. Algo sobre héroes, sortilegios y destinos.
![[Imagen: Sdb10Ht.png]](https://i.imgur.com/Sdb10Ht.png)
Runin sonríe cuando ve al niño sonreír quedamente.
El niño se nota observado, mira a Runin y se escabulle con timidez.
Runin vuelve a sonreír.
Las voces parecen mullidas a su alrededor. ¿No ha sido demasiada aventura por una sola noche? No es suficiente, nunca es suficiente para ella, para personas como ellos. ¿Personas? ¿Desconocidos? ¿Nuevos conocidos? ¿Conocidos? ¿Amigos? ¿Historias pasadas y presentes? Todo se establece en relaciones imposibles de concretar. Un poco más de sake y la garganta pide agua, el estómago comida y el cuerpo un almohadillado cojín de diminutas plumas.
La aterciopelada voz escapa mientras los dedos divagan alrededor de una copa a medio beber, si, ha pedido algo más afín a su estilo aunque no a su gusto. Los labios se humedecen entre ellos.—Si la piratería me da información y dinero, entonces navegaré bajo la bandera de la muerte. —Levanta el cáliz, bate las pestañas en un ligero guiño. —Aunque sé más de plantas y animales que de mapas y bitácoras. Fufufufufu. —La risa escapa sin mostrar pizca de reserva, los hombros se sacuden debido a ella. Toma algo de fruta seca cortesía del rubio, no es su alimento preferido pero al menos entretiene.
—Ahora los piratas ya no temen decir que lo son. —Bromea observando al excéntrico grupo. Ryota realmente ha demostrado ser capaz de huir de las obligaciones. ¿Debería lanzarle una botella en la cabeza? Está tentada, demasiado, pero se controla lo suficiente como para desviar la mirada hacia Tezca. Está bien, si viera ese rostro en un cartel no podría olvidarlo. ¿Realmente es un hombre de mar? Parece más bien uno de pasarela, hasta podrían combinar bien juntos, refiriéndose a la estética, de momento.
![[Imagen: k9xgIxD.png]](https://i.imgur.com/k9xgIxD.png)
—Hey, cariño. Me prometiste algo de vino. ¿No piensas cumplir conmigo?
La expresión de aflicción claramente simulada se enfoca en Heras, esta no dura más que dos segundos antes de volver a su habitual sonrisa ladina. —¿O estás demasiado entretenido con las bellezas extranjeras y desconocidas como para cumplir tu palabra? —Las sacerdotisas se mueven de un lugar a otro, algunas han empezado a dejar comida sobre las mesas. —Y no tan desconocidas. —Contempla donairosa a Liora antes de mirar en dirección a la fémina que ha sido súbitamente invitada.
—¿Bebes, Liora? —Ofrece un vaso, empujando el líquido de penetrante aroma. —Siempre podemos esperar otro tipo de bebida, si no te interesa esta. —Empuja un poco su cabello para dejar al descubierto sus brazos, si, el calor realmente proviene de la bebida, no del ambiente. —No me digas que también eres una pirata. ¿O si, cariño? Fufufufu. —Vuelve a reír, lamiendo sus propios labios. —Qué pequeño es el mundo… —y qué grande es el deseo de libertad.
La música empieza a parecer un poco estridente, no es su estilo aunque tampoco reniega de él cuando el índice de su diestra golpea la madera de la mesa, intentando seguir ritmos que se pierden cuando algunos adultos tratan de hacer patéticas interpretaciones del rugido de la bestia. Los pocos niños que quedan despiertos se persiguen entre ellos o huyen de coléricos padres que piden calma y descanso. La mirada chocolate se detiene específicamente en un infante que se esconde tras las faldas de su madre, parece asustadizo pero demasiado despierto como para dormir por voluntad propia, concentrado en una historia que nunca se termina de contar. Algo sobre héroes, sortilegios y destinos.
![[Imagen: Sdb10Ht.png]](https://i.imgur.com/Sdb10Ht.png)
Runin sonríe cuando ve al niño sonreír quedamente.
El niño se nota observado, mira a Runin y se escabulle con timidez.
Runin vuelve a sonreír.
Las voces parecen mullidas a su alrededor. ¿No ha sido demasiada aventura por una sola noche? No es suficiente, nunca es suficiente para ella, para personas como ellos. ¿Personas? ¿Desconocidos? ¿Nuevos conocidos? ¿Conocidos? ¿Amigos? ¿Historias pasadas y presentes? Todo se establece en relaciones imposibles de concretar. Un poco más de sake y la garganta pide agua, el estómago comida y el cuerpo un almohadillado cojín de diminutas plumas.
“Mi nombre es Ryota Miyamoto”
“Tezca Norova”
Piratas, piratas, piratas.
![[Imagen: 6gsqxNX.png]](https://i.imgur.com/6gsqxNX.png)
—Runin Kitay.
“Tezca Norova”
Piratas, piratas, piratas.
![[Imagen: 6gsqxNX.png]](https://i.imgur.com/6gsqxNX.png)
—Runin Kitay.
La aterciopelada voz escapa mientras los dedos divagan alrededor de una copa a medio beber, si, ha pedido algo más afín a su estilo aunque no a su gusto. Los labios se humedecen entre ellos.—Si la piratería me da información y dinero, entonces navegaré bajo la bandera de la muerte. —Levanta el cáliz, bate las pestañas en un ligero guiño. —Aunque sé más de plantas y animales que de mapas y bitácoras. Fufufufufu. —La risa escapa sin mostrar pizca de reserva, los hombros se sacuden debido a ella. Toma algo de fruta seca cortesía del rubio, no es su alimento preferido pero al menos entretiene.
—Ahora los piratas ya no temen decir que lo son. —Bromea observando al excéntrico grupo. Ryota realmente ha demostrado ser capaz de huir de las obligaciones. ¿Debería lanzarle una botella en la cabeza? Está tentada, demasiado, pero se controla lo suficiente como para desviar la mirada hacia Tezca. Está bien, si viera ese rostro en un cartel no podría olvidarlo. ¿Realmente es un hombre de mar? Parece más bien uno de pasarela, hasta podrían combinar bien juntos, refiriéndose a la estética, de momento.
![[Imagen: k9xgIxD.png]](https://i.imgur.com/k9xgIxD.png)
—Hey, cariño. Me prometiste algo de vino. ¿No piensas cumplir conmigo?
La expresión de aflicción claramente simulada se enfoca en Heras, esta no dura más que dos segundos antes de volver a su habitual sonrisa ladina. —¿O estás demasiado entretenido con las bellezas extranjeras y desconocidas como para cumplir tu palabra? —Las sacerdotisas se mueven de un lugar a otro, algunas han empezado a dejar comida sobre las mesas. —Y no tan desconocidas. —Contempla donairosa a Liora antes de mirar en dirección a la fémina que ha sido súbitamente invitada.
—¿Bebes, Liora? —Ofrece un vaso, empujando el líquido de penetrante aroma. —Siempre podemos esperar otro tipo de bebida, si no te interesa esta. —Empuja un poco su cabello para dejar al descubierto sus brazos, si, el calor realmente proviene de la bebida, no del ambiente. —No me digas que también eres una pirata. ¿O si, cariño? Fufufufu. —Vuelve a reír, lamiendo sus propios labios. —Qué pequeño es el mundo… —y qué grande es el deseo de libertad.
Karmas Activos
