Brasas [Priv. | Pasado]
#2
Estaba fascinado por la mística sensación taciturna, siempre predispuesto sobre enaltecer con suya gloria de los misterios nocturnos bajo una mayor atención y disposición a ruido como sí hubiera mayor mérito sin el silencio, aunque resultara gustosa la espera, ¿no era maravilloso por sí cuanto podría resguardarse detrás de la quietud? cuantos gestos sutiles, pisadas amortiguadas o igual de repentinos actos, detrás siempre a los ruidos cotidianos, ¿quién sino había robado su caprichosa atención sin necesidad de mención? tan evidente, predecible y aburrido resultaba que sí continuaban habiendo preguntas únicamente eran formuladas como suponiendo unión en ellos, lamentablemente a últimos días y detrás de cada viaje llego a untarse esta suposición tan evidente para su oído que alcanzaba con dulce amargura la verdad, tan sencilla y carente de gracia, por la cual siquiera valía el pensar.

Encomendado con todas las herramientas de guerra que consideraba mientras estaba en su habitación frente de un espejo que alcanzaba apenas hasta sus codos observo esté durante un instante a su reflejo buscando juzgarse. Por supuesto, la figura agradable no alcanzaba todavía el idealismo y arrastrado por un pensamiento de firmeza esta vez tal como la anterior y como a sido siempre no llego para así preocuparse sobre el sentido de su camino, a gusto en sentido pleno, tal vez sobre gusto cotidiano, dibujándose desde aquel instante hasta encontrar a ella una sutil mueca risueña que pendía de medio lado y marcaba con hoyuelos su quijada para nada poco agradable, entonces había comenzado su viaje poco antes de medianoche retirándose estratégicamente bajo un plan simple por donde encontraría tiempo suficiente para apreciar en el horizonte a los turistas, a los comensales y su barco.

Lucky Dawn era por lejos la solución a cualquiera de las dificultades que por ahora empezaban a visualizarse en lo que atrevidamente me gustaba desvariar como ruta nuestra y sí, tenia detalles, debía remodelarse y poco más. Pero, igual y era nuestro orgullo, a manera que incluso lejos de que fuera el enfoque de nuestra historia por ese momento estaba centrando mi atención y apreciando la estructura que aguardaba en cierta forma mi esperanza, ¿y como iba a resultar sí no? sentimental o romántico, deposite mi tiempo únicamente sobre la estructura naval observando desde el puerto con el deseo casi irreconocible de ser acompañado, de tomar algo de vino y de mirar.

Más nuestro joven señor que iba vestido con modestia, sin calzado ni camisa, a pesar de poco, tomaba de aquella breve instante para agradecer hacia la fortuna que hasta nuestro presente había guiado para los primeros pasos, ¿cómo iba a ser para quien cree en el esfuerzo? por lo cual sabia, agradecía y oraba, protegido dentro del silencio que conllevaba la soledad hasta que llego hora de retirar la palma de la madera y dejar atrás el sinsentido gusto, entonces di media vuelta, disponiendo mi brazo derecho en el bolsillo para contar algunos billetes mientras que visualizaba cuanto iba a tardar para uno de los tantos comensales, decidido en que cumpliría lo que imaginaba.

Lógicamente no podía regresar sin algunas provisiones. Pero, también tenia mis propios caprichos por lo que una vez de regreso viajaría de forma rutinaria por cada una de las habitaciones como una manera de aprecio, haciendo de recadero a medias de solicitud y a medias de gesto desinteresado, tocando la puerta de cada uno mientras disponía sujeto al pomo de aquellas habitaciones todo tipo de comidas, golosinas u objetos queridos, aquellos que imaginaba o había escuchado en algún momento de su interés como resultaba en el caso de esta joven mujer mono obsesionada con los duraznos, o en el caso de Han quien se quejaba de la comida de Larry.

Y al final, entonces estaba la puerta que había abierto como si fuera mía.

No había hecho ruido, ni abriendo, ni cerrando, tal y como un pequeño observando a sus padres temeroso de resultar descubierto mientras que a sus espaldas avanzaba hasta encontrarme a uno o dos pasos detrás de sí, entonces me parecía un buen momento para hacer una pregunta -¿A qué no adivinas que mierda te compre?: esta maldita cosa te encantara, o eso creo, a veces, digo. No sé qué rayos estás pensando sí debo ser honesto.- razone con dulzura, infiriendo una cierta cantidad de groserías que considere adecuadas y a su vez actuando premeditadamente para qué apenas hubiera un atisbo de curiosidad o de querer voltearse hasta mi no pudiera.

Abrazándola desde la espalda como si fuera mi mujer,
Lo que obviamente hubiera deseado si siendo sincero,
Entrecerrando ambos ojos durante aquel gesto sutil,
Mientras escondía bajo mis muñecas aquel presente.

No iba a decir que era, debido claro a que en primera instancia tampoco lográbamos entendernos pero sí debo admitir que esperaba ser apartado y esperaba que ella buscara así entre mis brazos aquellas bolsas de cartón, siendo entonces solo cuando lo hiciera que ella podría percatarse que le había llevado en una mano una típica conjugación de ramo de flores, lencería y joyería, mientras que en la diestra traía comida rápida y vino tinto, esperaba que ambas cosas fueran de su agrado pero también debo admitir que no sabia que esperar por lo que únicamente recosté el lado izquierdo de mi cabeza sobre el suyo, paciente, silencioso, disfrutando observarle.
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Brasas [Priv. | Pasado] - por Bai Mudan - 22-11-2025, 04:46 PM
RE: Brasas [Priv. | Pasado] - por Dongryong Lu Yan - 24-11-2025, 12:30 AM
RE: Brasas [Priv. | Pasado] - por Bai Mudan - 24-11-2025, 09:58 PM
RE: Brasas [Priv. | Pasado] - por Dongryong Lu Yan - 30-11-2025, 02:16 PM
RE: Brasas [Priv. | Pasado] - por Bai Mudan - 30-11-2025, 05:01 PM

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