24-11-2025, 02:07 AM
Dia 16 de Invierno, Año 16
Reino de Sorbet, las afueras puerto oeste
18:00 horas cercano al ocaso.
Reino de Sorbet, las afueras puerto oeste
18:00 horas cercano al ocaso.
Si el pudiera diseñar el mundo, no resultaría tan misterioso como lo es actualmente, no habría tanta diversidad, no habría sorpresa. Sin embargo, este mundo tan vivo, se muestra a su vez como algo que puede ser cambiante, algo como tal, con vida. Dharma se encontraba cercano a uno de los puertos del reino de Sorbet, este puerto estaba del nado oeste, si bien no era el mas popular para los adinerados, era uno donde diversas embarcaciones decidían reposar sus barcos. Bajo estos conceptos es que el día de hoy surgía un nuevo objetivo, algo ya platicado, planeado de cierta forma, pero más que nada confiando en sus habilidades. Este día oficialmente podría decir que seria uno de los primeros trabajos para tripulación pirata Rākṣhasa, el nombre proveniente de una mitología y una cultura mística y poco conocida aun en este mundo, que para este espadachín, tenía algo más allá que solo lo representativo a nivel conceptual, su significado iba más hacia lo místico y demoniaco, pero también en un sentido más filosófico, serían los seres que detendrían el ciclo natural actual del mundo, vistos como monstruos, héroes, villanos, no importaría, pues es parte de su libertad.
Así pues, este pelinegro y su andar en una de las calles que lo dirigían al puerto, se quedaba en donde podía decirse que comenzaba dicho lugar, el clima era un poco frio, pero nada que realmente molestara para esta zona portuaria, el sol estaba en un punto donde sus colores naranjas y rojizos brindan un calor que no quema ni tampoco abruma. Un poco de brisa se pasea entre estos lares, un hombre de prominente altura y con dos espadas se recarga en una de las largas paredes de almacenes del puerto, al frente de él solo mar y kilómetros de mar azulado que era bañado por algunos rayos solares, a su izquierda varias embarcaciones unas pequeñas y otras grandes y colosales, toda la "avenida" portuaria ocupada por estas mismas y a su derecha no había más que el camino donde había venido desde el reino. Era la hora acordada con el día justo. Sus ropas habituales y cómodas sus espadas arropadas en sujeciones de cuero negro que colgaban de su cintura y se coordinaban por parte de su espalda y dorsales. Dharma estiraba ligeramente sus hombros y brazos, como de costumbre, calentando por cualquier cosa que pudiera suceder. Era el primero en llegar, pero quizá por unos cuantos minutos.
El sonido era casi mudo si no fuera por la propia naturaleza y el mar que se menaba e impactaba de vez en cuando con lo terrenal. La cantidad de gente iba aminorando con el pasar de los minutos, era el día más adecuado, justo cuando hay menos seguridad, una ventaja de ya llevar varios meses en esta isla. Estaban listos para hacerse de una embarcación que les fuera útil, ya le habían echado el ojo a un par de ellas o un poco más, sin embargo, no sabían si las mantendrían resguardadas dentro de los almacenes del puerto donde algunas recibían mantenimiento o dichos navíos se encontrarían simplemente en las aguas. Ahora todo dependía de ellos y su propia astucia. | " Buen clima, buen día" .| Dijo en sus adentros como un pensamiento fugaz, no sentía nervios o ansiedad alguna, tenia un buen presentimiento de todo.
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