Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto]
#36
Era sencillamente surrealista.

Si le hubiesen dicho que se hallaría dándole de comer a un oso recién lamido por las llamas les habría mandado al infierno por locos y mentirosos. Pero ahí estaba ella.

De algún modo conseguía distinguir la resignación del animal, su pecho hundiéndose con un suspiro pesado. Agotado, atacado. Solo quería comer, sin importar el precio a pagar, sin importar cuánto dolor pudiera ocasionar o incluso recibir, los instintos a flor de piel, consumiéndolo desde lo más profundo de sus entrañas, ¿estaba realmente en el derecho de penar su actuar? Solo se dejó llevar por su impulso, tan animal como primitivo.

Suspiró, resignada a una ridiculez más. ¿Era Ryota una buena o una mala influencia? A esas alturas era una incógnita sin resolver. Con cuidado y aún dubitativa se acercó al mamífero. El recuerdo de su imponente presencia frente a ella, propinando un zarpazo que aterrizó en el cuerpo del alado moreno era algo difícil de esquivar, difícil de enfrentar. Todo su cuerpo le gritaba que huyera, que no se acercara, que una bestia encarcelada era más peligrosa que el mismísimo infierno. Sus músculos tensándose uno tras otro, pero los ignoró, siguió hasta quedar arrodillada frente a él, depositando cerca de su hocico todo el alimento que llevaba entre sus brazos. Con cautela los acercó con ambas manos, arrastrándolos por el suelo hasta que podía lamerlos sin necesidad de mover nada más allá que sus propias fauces.


[Imagen: Viendo.png]

Su mirada se clavó en él, en cómo comía con resignación, en cómo su respiración se volvía más lenta, más acompasada... más calmada. Sus ojos ya no brillaban con fuego contenido, relucían una tranquilidad difícil de describir: sumisión, docilidad... Y por un segundo tuvo el impulso de alargar su mano. ¿Cómo se sentiría acariciarle? ¿Qué tan suave era su pelo? Deseó, por unos instantes, hundir sus dedos en su pelaje, solo por mera curiosidad, esa que le había jugado en contra en más de una ocasión. Paseó su ojos al resto de su cuerpo, ¿cuánto le estarían doliendo las heridas? ¿Y las quemaduras...? Se estremeció. Podía enfrentarse a casi cualquier cosa, pero por nada del mundo quería sentir en su propia piel lo que era que una lengua de fuego recorriera su cuerpo. No se le ocurría peor tortura, dolor más cruel. Y fue por eso que hasta sintió cierta lástima por él, aunque nunca lo admitiría, mucho menos al mejor amigo de las bestias.

Se levantó.

Ahora que el fuego estaba prácticamente extinto respiró paz. Aún sentía el hollín en sus pulmones, el humor cargando su pecho, pero ya no sentía terror. Dirigió su mirada a Ryota y Runin—. Estoy segura de que ella gana la apuesta, querido.


[Imagen: Sonrisa6.png]

Si algo conseguía apartarla de cualquier otro pensamiento, fuese negativo o positivo, eran las recompensas, el dinero. Los berries. Ágil por primera vez desde que el infierno se desató sobre la tierra, se escabulló hacia las relucientes y aún candentes monedas doradas. Sin siquiera dudarlo agarró algunas de las bolsas y las guardó en compartimentos ocultos de su vestido, no con el afán de quedarse con todo el botín, pero sí con la idea de que obtener una gran ganancia para su nula aportación. Quizás por eso compartiría más con los demás, a fin de cuentas cuidaron de ella sin siquiera dudarlo, sin pedir nada a cambio. Era una buena oportunidad para compensarles y saldar su moral deuda, ¿no?

Cuando Heras se aproximó a ella alzó el rostro, retrocediendo un par de pasos para observarle con mayor comodidad. ¿Por qué tenía que ser tan alto?


[Imagen: Ajam.png]

—Sí, estoy bien. —Su voz apenas un hilo contenido.— Al contrario, querido. Llegaste justo a tiempo. —Su orgullo sufriendo un golpe por reconocerlo, pero debía dejar su ego de lado y reconocerlo, precisamente por ello fue que le regaló una pequeña sonrisa. Ante su siguiente pregunta negó con la cabeza.— No, gracias por cubrirme... —Recordó, una vez más, el zarpazo que el oso le lanzó y cómo lo cubrió para que no la alcanzara. Con ojo preciso observó sus brazos, tomándose el atrevimiento de agarrar estos con sus -en comparación- pequeñas manos—. ¿Te hirió? —Sin embargo él no fue el único atacado. Su vista se dirigió a buscar a aquel chico rubio del cual no conocía el nombre, pero el golpe que había recibido había resultado, para ella, bastante escandaloso por el carmesí que cubría sus prendas.

[Imagen: Ya-entiendo.png]

Antes siquiera de que pudiera moverse a evaluar su estado, la extrovertida mujer de tez morena la agarró bajo su brazo, como un ave cuidando de un polluelo bajo su ala—. Si lo dices así, es imposible negarse. —Rio levemente. Su actitud alegre y jovial contrastaba brutalmente con la calma y tranquilidad de Liora. Dos polos opuestos de una moneda que sin saber por qué, sabía que encajarían a la perfección. ¿Se convertiría Runin una valiosa amiga que le enseñara a no temer tanto a mostrar su emociones?

Quién sabe.

Por el momento se dejaría llevar por la corriente.

Karmas


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RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - por Liora - 24-11-2025, 07:46 PM

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