[Pasado] La más grande apuesta, un grupo conformado por egoístas
#5
Nunca lo hubiese dicho, acostumbrada a la soledad, a no formar demasiados lazos con nadie... y ahora se veía junto a cuatro personas más.

[Imagen: Atenta.png]

Con sus caninos atrapó el labio inferior, jugueteando ligeramente con este en un evidente gesto nervioso. No sabía cómo reaccionar, cómo moverse sin parecer un bicho raro. Su actitud cargada de cálculo y frialdad se sentía tensa por la cercanía de más personas.

Durante la batalla sus emociones eran más reales, menos calculadas. Pero en ese instante era diferente. El fuego no consumía su alma, la calma reinaba en su caos. De alguna manera quería abrirse, mostrarse al mundo sin miedo a que ellos también pudieran desaparecer. Por breve que haya sido el encuentro un mínimo de aprecio reinó sobre ellos. Desde ese momento en adelante no podría permitirse que nada les pasara.

La reina del escape coronada con tiara de hielo, siempre esquiva ahora temiendo encariñarse de nuevo. Era más sencillo mantenerse al margen, deshacer la trenza del cariño y caminar como solitaria loba por un mundo cruel. Porque amar era condenar, porque apreciar era terminar sola. Siempre había sido así, desde que tenía uso de razón. ¿Cómo no temer?


[Imagen: Ajam.png]

Escuchó la voz de los niños, aquellos con los que danzó antes de que la bestia emergiera furiosa, y no dudó en dirigirse a ellos con una sutil sonrisa en los labios—. Me alegra saber que estáis bien. —Se inclinó hacia cada uno de ellos, sacudiendo sus cabellos con su mano, una maraña de hebras sobre sus cabezas. Decidió quedarse un rato con los pequeños, jugar, cansarles para que tuvieran calmados sueños, lejos de osos gigantes, de humo coronando montañas y fuego iluminando noches. Solo darles un momento de calma, donde los temores fueran vencidos por los buenos recuerdos.

Fue por ello que tardó un poco más en acercarse a la mesa. Su ojo buscó a Heras, su guía en el mapa. Si algo bueno tenía su altura era que precisamente por ello era sencillo de hallar, y con él, -en este caso- el resto del equipo.


[Imagen: Explicando.png]

Se sentó en uno de los espacios que vio libre, acomodando el vestido con precisión quirúrgica y colocando la coleta delante de unos de sus hombros. Sus prendas manchadas de hollín, destacando en la pálida tela. Escuchó atentamente cada una de las presentaciones, haciendo especial hincapié en el rubio para que dejara de ser un desconocido.

Intentó escurrir el bulto, pasar desapercibida hasta que Runin la delató, por un momento deseó que la tierra se la tragara, avergonzada por tener que presentarse ella también, pero no se puede huir de lo inevitable.


[Imagen: Distraida3.png]

—Yo soy Liora. —Esperó un segundo en el que sus músculos se tensaron, nunca se le habían dado bien las presentaciones y tampoco sabía hasta qué punto hablar. Intentó ocultar su nerviosismo tras una expresión estoica, la máscara que siempre llevaba—. Tal parece que todos aquí pecamos de lo mismo... —Un atisbo de sonrisa asomó en sus labios, ¿por qué la actitud de aquella despampanante mujer era tan contagiosa? La admiraba y a la vez se sentía un tanto abrumada, demasiada luz para un corazón tan oscuro—. Yo soy más partidaria de descubrir nuevas recetas.

Ante la oferta de Runin se quedó pensativa. No era partidaria del alcohol, en general, precisamente por su casi nula resistencia a él. Dudó uno, dos y hasta tres segundos hasta que afirmó con la cabeza—. Creo que esperaré. —No le gustaba demasiado el sake, así que si tenía que sufrir las consecuencias de una bebida, que al menos fuese de una más soportable y agradable a su exquisito paladar.


[Imagen: Sonrisa5.png]

Se inclinó a tomar algunos de los frutos secos entre sus dedos, llevando la otra extremidad bajo estos para evitar que se derramaran por el suelo. Ella nunca desperdiciaba la comida, de ningún tipo. Volteó a ver a Heras ante su pregunta—. Por supuesto, querido. Nos tenemos que poner al día. —Comentó con algo de confianza. Podía permitirse deslizar la máscara con quienes conocía un poco más. Le dio una sutil caricia en un brazo, indicándole que más adelante le actualizaría sobre sus días.

Descorchó la botella de vino con facilidad. Había perdido la cuenta de cuántas había llegado a abrir. Sirvió un vaso a Runin, el líquido deslizándose por el cristal hasta que estuvo por la mitad, ahí se lo extendió a la mujer—. Toma, querida. —Mostró una aspirante a sonrisa. Aunque genuina, era tensa... ella siempre tan complicada.

Acto seguido se sirvió otra copa para ella y dejó la botella en un costado de la mesa para que no molestara demasiado. Dio un par de vueltas al recipiente y olfateó el contenido, arrugando el puente de la nariz antes de dar un pequeño sorbo. Si algo -a parte del terror- podía calmar sus nervios, era el alcohol.


[Imagen: Viendo3.png]

Deslizó la mirada hacia la mujer de vestiduras elegantes y cabello oscuro esperando a que se acerara, hasta ahí podía sentir el olor del tabaco.

— [ Outfit ] ❜ ༗
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RE: [Pasado] La más grande apuesta, un grupo conformado por egoístas - por Liora - 24-11-2025, 10:01 PM

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