[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 3 [BARCO COMERCIAL]
#6
[personajeinvalido=2283]

Sus pasos acelerados estaban alcanzando la zona donde veía varios barcos. El encuentro con Hyak, desde la lejanía, veía también a la sirena de paso y... Un desconocido. Alguien que parecía acercarse a un Hyákinthos asustado. ¿Peligro, quizás? No podía verlo de otra forma, no recordaba aquella figura de cabellera larga y oscura, mucho menos de espaldas. Sus heridas no le permitían tampoco poder acelerar más de lo debido y, aún así, tomó el sobre esfuerzo necesario para acelerar. No podía permitirse perder al cirujano cualificado de una forma tan patética. Su mano se posicionó en la katana, ignorando la inutilidad de la híbrida, lentamente desenvainándola a espaldas del hombre. Sus ojos se concentraban, cargados del silencioso aire asesino que lo caracterizaba, un aire sombrío, silencioso, pero veloz que se iba acercando a ellos. El pensamiento era claro, el método, también; corte limpio, degollarlo de ser necesario. No había llegado tan lejos por nada. Sus heridas se apreciaban todavía, pero no importaba la sangre que lo estaba cubriendo, en ese momento solo funcionaba por puro instinto.

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Solo debía terminarlo todo en un momento…

—¡Jensen! ¿Qué…qué haces aquí?

Su mano apretó con firmeza la katana, ya a la mitad de desenvainar. Los músculos se relajaron, sin embargo, no bajó la guardia hasta que apreció cómo el terror parecía relajarse en el rostro del pelirrosa. Los pasos, sin embargo, no cesaron. Se mantenían sigilosos, igual que el método de volver a envainar el arma. Si no fuera por su experiencia, habría habido un enfrentamiento seguro, quién sabe quién era ese tipo, pero parecía relajar a Hyákinthos de algún modo. Sus ojos fulminaron con la mirada a la híbrida sirena, quien le resulto de lo más inútil. ¿Qué pasaba si existía peligro? Poco conocía de la conexión que existía entre el varón de cabello largo y ella. Tenía que acelerar el proceso, encargarse de ella antes de lo previsto. Ya buscaría algún método más adelante.

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—Tú. ¿Qué ha pasado con Hyákinthos?

Hablaba con el pelinegro. Su voz, firme, cargada de la amenaza silenciosa que tanto le caracterizaba. Incluso cuando él mirase, a menos que tuviera una percepción demasiado aguda, probablemente ni siquiera se habría dado cuenta de que estuvo de terminar de desenvainar el arma, la cual ahora se encontraba en perfecto estado, como si no hubiera sido tocado en ningún momento. Sabía que además Thrym lo estaría siguiendo a sus espaldas. Solo esperaba que no realizara una nueva estupi-…

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¿Por qué diantres tenía que pasarle a él?

Sí, ahora se encontraba en los brazos del gigante una vez más, siendo aplastado en un extraño abrazo grupal, siendo incluido el individuo que no conocía. Solo lo dejó hacer, deseando que aquello terminara pronto hasta que finalmente fue soltado gracias a las peticiones de Hyákinthos. Por supuesto en esa ocasión se quedó cerca del pelirrosa y el resto de los nuevos compañeros. Arqueó una ceja al ver al hombre abrazarlo. No sabía si realmente estaba siendo buena idea que en un estado de estrés hubiera un contacto directo. Si fuera necesario intervenir para ayudar a su socio y compañero, no dudaría en hacerlo. Poco duró el gesto, y aprovechó para retirar el metal de sus propios cigarrillos de su bolsillo a medida que retomaban la conversación. Retiró uno de ellos, acomodándolo entre sus labios y lo encendió, dando una larga calada, cerrando sus ojos al sentir la nicotina reavivarlo nuevamente, haciendo que la tensión que había padecido desde el combate contra Uoichi y el estrés repentino al creer a su compañero en peligro se fueran desvaneciendo en forma de humo saliendo de sus pulmones.

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—El otro gigante decía llamarse Kelvin Smash o algo así. Es de fiar… por ahora.

Lo decía precisamente porque el propio pelirroso le mencionaba, volteando la mirada hacia el gigante que no hacía mucho era su compañero de combate, solo para volver la atención poco después al que se había dirigido a él. Una vez más, recordando lo que siempre ocurría y ya se había comenzado a acostumbrar. Se agachó a la altura del pelirrosa, siempre manteniendo una distancia para evitar un agobio que pudiera alterarlo todavía más. Elevó su mirada para encontrarse con la asustada del propio joven e intentó mantener un semblante calmado. No fue difícil para él, ya estaba acostumbrado. Por supuesto, en voz baja, siempre procurando que solo el pelirrosa lo escuchara.

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—Soy Jin. Trabajamos juntos.

Negó finalmente con la cabeza. No, no había visto a ese capitán, no recordaba tampoco habérselo encontrado ni de casualidad. Finalmente elevó los hombros con despreocupación. —Seguro que estará bien. — Sus ojos descendieron ante la petición de ayuda del propio Hyákinthos. No sabía si sentir decepción, o si lo que fuera que había ocurrido fuera algo tan grave. Por el momento solo buscaría analizarlo con la misma paciencia de siempre. Si embargo, no podía evitar preguntarse qué pudo haber ocurrido y su mirada se volvió nuevamente fría, cargada de análisis.

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Lo que sabía era que tenía que calmarlo, o sería peor. Miró el Den-Den Mushi en las temblorosas manos del hombre. Buscó un tacto suave, poco habitual, uno que solo recordaba la noche de su encuentro y que sabía bien que el contrario había olvidado claramente. El cigarrillo se mantenía entre sus labios, ahora con una expresión más tranquila.

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—Déjame, yo hablaré con Ashveil. Puedes estar tranquilo.

Su voz sonaba más suave, tomando finalmente el Den-Den Mushi, usando un tacto suave en las manos ajenas, sintiendo él mismo el temor que parecía estar padeciendo. —No estás solo, Cherry. — Sí, primera vez que pronunciaba ese nombre fuera de la intimidad, en un nuevo intento de calmarlo. —Respira despacio, inhala y exhala. — al fin separó sus manos, con cuidado, y se acomodó justo a su lado, para que él pudiera escuchar también en caso de que Ashveil contestara al Den-Den Mushi. Si era así, preguntaría directamente dónde estaba, sin rodeos. No perdió de vista en ningún momento a ninguno de sus otros acompañantes, todavía alerta en caso de que el nuevo integrante hiciera algo más. Esta vez procuró evitar un agobio ya que, en caso de que intentaran acercarse de nuevo, obligarles a darles el espacio que el pelirrosa claramente necesitaba.


OFF
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 3 [BARCO COMERCIAL] - por Onizuka Jin - 25-11-2025, 02:15 PM

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