Stoned Immaculate (Priv. Maki— Pasado) (+18)
#1
La noche del 27 de Otoño caía serena y sosegada sobre el reino de Samba, no había una sola nube en el cielo y el aroma de la sal marina lo había traído a través de las calles desde que se bajó del Crimson Stage terminando de hacer el mantenimiento antes de su partida hacia los Cabos Gemelos. Las calles de aquella ciudad estaban repletas de energía, iluminadas por decenas de faroles de distintos colores que dotaban ese lugar con un ambiente festivo aun cuando no había nada particular que festejar. El viaje hasta Samba no había sido fácil para él pues aun se estaba adecuando a vivir en grupo, y el propósito tampoco era nada turístico más que una parada técnica antes de su verdadero objetivo: Partir hacia la Grand Line más pronto que tarde.

El sepulturero, por su parte, se había puesto como objetivo el conocer algo del reino antes de seguir su camino. Despues de todo, era la primera ciudad grande que pisaba desde que había partido de su hogar en Baterilla, y aunque aun lo conflictuaba internamente, pese a su objetivo y el deber que éste acarreaba gran parte de él estaba emocionado simplemente por conocer nuevas islas, historias y realidades. Anduvo como alma en pena sin un rumbo determinado por las calles, con ambas manos en los bolsillos y la mirada relativamente gacha, maravillándose la vida nocturna de éste lugar que no recordaba nada a la sistemática rutina mortuoria que el llevaba a cabo desde joven.

Terminó ingresando finalmente en lo que él, incrédulo, pensó se trataría de un bar donde tomar un trago. Cuando la puerta se abría y los clientes parecían salir casi a rastras; olores fuertes y dulzones provenían desde el interior. Olores que él nunca había sentido antes.

“Debe haber tragos que nunca he probado”

Pensó el novato bebedor, incrédulo. No obstante no tardaría en darse cuenta que estaba completamente equivocado pues, al cruzar las puertas de madera... Nadie bebía.

El lugar estaba casi en penumbras solamente iluminado por farolas de colores carmines con luces que parpadeaban, posiblemente velas detrás de las pantallas o lámparas de aceite pintadas para lograr tal efecto.

La mayoría de las mesas estaban abarrotadas de gente, pues eran mesas colectivas. Los había piratas, ciudadanos, trabajadores nocturnos, todos ellos con una cosa en común: Portaban largas pipas de cristal entre los dedos. El humo se elevaba en espirales y dibujaban formas en el aire, ese humo no era negro como el de la pira fúnebre, con un brillo característico. Algunos reían sin razón de la nada, otros decían cosas para si mismos que solo ellos podían entender mientras que la mayoría miraba un punto fijo como si estuviesen viendo aquello que nadie más podía. El ambiente era pesado, opresivo, pero no le molestaba en lo absoluto.

El muchacho se quedó quieto unos segundos parado a unos metros de la puerta, analizando la situación que se abría ante él.

— Creo que esto no es alcohol —Dijo posando la diestra en su mentón el genio de la deducción.

No tuvo que hacer mucho para juntar las piezas del rompecabezas que le faltaban, estas personas claramente estaban bajo los efectos de alguna planta alucinógena. Pupilas dilatadas, gente transpirando, euforia.

Pensó en darse media vuelta e irse, nervioso. Más notó un par de miradas paranoicas sobre él, inspiró con profundidad y se adentró diciéndose a si mismo que para algo era un pirata.

Se sentó en la única mesa vacía que encontró, posando ambas manos sobre sus rodillas a medida que observaba la pipa vacía frente a sí. Una persona trabajando en el lugar le habló, hubo intercambio de berries y finalmente la pipa estaba llena. Podía encenderla y sumarse a la movida colectiva del lugar.

Eros, nervioso, suspiró rascando su nuca antes de desviar su mirada hacia una mesa contigua. Y lo notó. Cinco anillos, todos distintos en una misma mano. Conocía esos anillos.

Los había visto en otro lugar, en otro tiempo. En su hogar, en sus criptas. Pertenecía a uno de los panteones exhumados. Quien los portaba parecía ser otro pirata, drogado. Eros sintió un calor recorriendo su cuerpo, estaba al alcance de su mano, su venganza, la violencia.

Debía esperar, ser precavido.

Casi sin quererlo, le dio una calada a la pipa frente a si para no llamar la atención mientras esperaba. Inhalo el humo, y exhaló. Entonces sintió como la realidad dejaba de ser tan palpable, tan perceptible. Poco a poco, iba entregándose a la dinámica del asado y la droga.

La puerta se abrió, una silueta ¿Mas gente llegando? Las mesas parecían llenas, definitivamente este lugar era interesante.
  Responder


Mensajes en este tema
Stoned Immaculate (Priv. Maki— Pasado) (+18) - por Eros Focalor - 25-11-2025, 09:26 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)