26-11-2025, 10:44 PM
El joven arquero hizo una revisión profunda del barco, caminando con cuidado y observando atentamente todos los detalles del mismo, comprobando el nivel de los daños que habrá sufrido tras caer sin timonel ni nadie que lo gobierno a tal velocidad, siendo que todos sus tripulantes salieron volando por los aires hasta caer a esos cubículos artificiales donde tuvieron que pelear por salir con vida de allí. El joven arquero aún se encuentra adolorido por el agujero en su hombro y por los escombros que le cayeron encima, pero por lo demás se encuentra bastante bien y fuera de peligro real, así como Rasmussen que se encuentra a su lado en la cubierta totalmente tranquilo, inmóvil esperando el momento de seguir el viaje. Durante su inspección el joven tiene cuidado de caminar despacio, viendo que cada paso sea seguro y no provoque un desequilibrio en el barco que termine en un naufragio y la pérdida total del barco y lo que se encuentra en la bodega. El arquero investiga con cuidado buscando fallos básicos y que él pueda reconocer, no es carpintero pero sus ojos de artesano están entrenados para al menos reconocer indicios de fallos importantes o daños más severos, por lo que el pelirrojo camina lenta y suavemente por el barco, adentrándose en la bodega a comprobar si está todo en orden, y salvo las osas esparcidas por la fuerza del impacto y algunos daños leves, pero nada preocupante.
Una vez terminado con la bodega, el joven se encamina a cubierta, donde pasa la mano por las barandas, los mástiles y observa con detenimiento el estado de todos los elementos del barco, viendo algunas grietas no muy graves en un mástil menor, arañazos en las barandas y algunas velas rasgadas, pero nada de eso impediría que el barco pueda moverse una vez los demás regresen. Bertram al terminar la inspección se dirige al lado de su montura, posando su mirada en la lejanía donde se encuentra esa estructura rocosa con forma de torre, el lugar donde seguramente hayan ido los piratas a intentar robar los posibles tesoros que queden y los demás marines de la División 84, quiénes probablemente tenían en mente averiguar qué había provocado esta situación y de ser posible arrestar algún pirata. Sin embargo, entre la distancia y la oscuridad lo único que logra ver son puntos y alguna luz tenue que no se vería con un mínimo más de luz natural. Si fuera navegante tal vez se plantearía gobernar el barco solo y llevarlo a la zona de la torre a buscar a los demás, pero con su nulo conocimiento de navegación, su poca visión de lo que se encuentra más allá de las rocas que rodean el barco ahora mismo y el estado actual del barco es mejor esperar a que Stroud regrese y se encargue de la navegación.
El arquero podría perfectamente haber ido allí, pero al regresar al menos disuade algún maleante decida robarles el barco, del cual dependen para poder seguir viaje y buscando cumplir sus objetivos y metas. El contramaestre se acerca a proa y trata de ver si hay alguien cerca que pueda necesitar ayuda o pretenda atacarle, pero no tiene un campo de visión muy amplio, así que se concentra en lograr ver lo más lejos que puede al mismo tiempo que se mantiene atento a cualquier sonido sospechoso que escuche cerca, tomando su arco en mano para estar listo por si acaso algún loco quiere seguir peleando, pero por el momento el joven no percibe nada cerca.
-Espero los demás estén a salvo y puedan volver al barco, mientras iré mirando a ver si encuentro un camino seguro para mover el barco.-
Tras ese pensamiento el joven empieza a moverse por el barco, observando lo que lo rodea por si hay alguna zona que tenga un camino más seguro para avanzar, aunque no está seguro de que lo encontrará con tan poca luz.
Una vez terminado con la bodega, el joven se encamina a cubierta, donde pasa la mano por las barandas, los mástiles y observa con detenimiento el estado de todos los elementos del barco, viendo algunas grietas no muy graves en un mástil menor, arañazos en las barandas y algunas velas rasgadas, pero nada de eso impediría que el barco pueda moverse una vez los demás regresen. Bertram al terminar la inspección se dirige al lado de su montura, posando su mirada en la lejanía donde se encuentra esa estructura rocosa con forma de torre, el lugar donde seguramente hayan ido los piratas a intentar robar los posibles tesoros que queden y los demás marines de la División 84, quiénes probablemente tenían en mente averiguar qué había provocado esta situación y de ser posible arrestar algún pirata. Sin embargo, entre la distancia y la oscuridad lo único que logra ver son puntos y alguna luz tenue que no se vería con un mínimo más de luz natural. Si fuera navegante tal vez se plantearía gobernar el barco solo y llevarlo a la zona de la torre a buscar a los demás, pero con su nulo conocimiento de navegación, su poca visión de lo que se encuentra más allá de las rocas que rodean el barco ahora mismo y el estado actual del barco es mejor esperar a que Stroud regrese y se encargue de la navegación.
El arquero podría perfectamente haber ido allí, pero al regresar al menos disuade algún maleante decida robarles el barco, del cual dependen para poder seguir viaje y buscando cumplir sus objetivos y metas. El contramaestre se acerca a proa y trata de ver si hay alguien cerca que pueda necesitar ayuda o pretenda atacarle, pero no tiene un campo de visión muy amplio, así que se concentra en lograr ver lo más lejos que puede al mismo tiempo que se mantiene atento a cualquier sonido sospechoso que escuche cerca, tomando su arco en mano para estar listo por si acaso algún loco quiere seguir peleando, pero por el momento el joven no percibe nada cerca.
-Espero los demás estén a salvo y puedan volver al barco, mientras iré mirando a ver si encuentro un camino seguro para mover el barco.-
Tras ese pensamiento el joven empieza a moverse por el barco, observando lo que lo rodea por si hay alguna zona que tenga un camino más seguro para avanzar, aunque no está seguro de que lo encontrará con tan poca luz.
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