29-11-2025, 03:34 AM
(Última modificación: 29-11-2025, 03:56 AM por Ryota Miyamoto.)
26 de Invierno – Año 16
11:00AM – MAÑANA - SOLEADO
Un volante de papel de arroz con letras pulcramente escritas, aquello fue todo lo que necesitaron para llegar al lugar en el que os encontráis. ¿Su contenido?
Frente a ustedes, la luz del sol cae de lleno sobre la amplia arena que se extiende ante sus ojos. Es un terreno impecable de tierra compactada, con un diámetro exacto de nueve metros, delimitado por grandes bloques de piedra de unos cuarenta centímetros de grosor y veinte de altura.
Alrededor, una zona cuadrada está cercada por tablones apilados uno junto a otro, ofreciendo la privacidad necesaria para los numerosos entrenamientos que se realizan diariamente en ese lugar.
Son pocas las personas que han acudido en busca de la recompensa, pero quienes están allí rodean la arena de pie, sobre el césped, observando todos en la misma dirección con un recelo difícil de ocultar. Frente a la entrada del recinto, sentado, se encuentra el hombre por el cual han venido.
Un hombre de belleza imponente: cabellos azabache, ojos azules resaltados por pintura ceremonial roja, vestiduras inmaculadas de entrenamiento, tan pulcras que pareciera que jamás tocaron el polvo y un cuerpo perfectamente tonificado. Reposa con arrogancia sobre el único asiento disponible; un trono elevado de madera, adornado con detalles dorados y tapizado en terciopelo color vino tinto.
A su alrededor, un séquito de diez hombres lo rodea, actuando de algún modo como sus asistentes. Todos visten el mismo traje de entrenamiento: un atuendo tradicional negro que deja claro que pertenecen al mismo dojo de artes marciales.
![[Imagen: GAo0D7v.png]](https://i.imgur.com/GAo0D7v.png)
“My Lord, Parece que estos pobres insensatos son todos los que se animan a retarlo a usted”
Indico uno de los seguidores del hermoso joven con aparente admiración.
![[Imagen: wcXYjrO.png]](https://i.imgur.com/wcXYjrO.png)
“Descuide, my lord, no son dignos de su atención.”
Continúo otro de ellos, demostrando la devoción que tenían por el hombre.
![[Imagen: 8jbk17d.png]](https://i.imgur.com/8jbk17d.png)
“La única forma de que los dejemos enfrentarse a usted, es si realmente son rivales dignos, my lord.”
Tras la confesión, los diez hombres con alturas variadas desde los dos metros hasta el metro con cincuenta, avanzaron, haciendo una fila horizontal frente a su señor. “¡Nosotros probaremos a los aspirantes!” Gritaron al unísono antes de darle la espalda al apuesto hombre, quien apenas esbozó una sonrisa sin pronunciar palabra, irradiando un aire de superioridad digno de cualquier rey.
El séquito caminó hasta la arena de combate, subió a ella, se desplazó hasta la mitad de la misma y comenzó a observar con descarada fanfarronería hacia aquellos que habían llegado con la esperanza de obtener el gran botín prometido.
“¡Aquel incauto que desee enfrentar a nuestro señor! ¡deberá derrotarnos a nosotros 10! ¡pues es la proeza mínima que nuestro señor haría con suma facilidad, así que si no se ven capaces de ellos mejor regresen por donde vinieron kirarararara!” De la misma forma en que lo harían simples abusivos, las reglas del supuesto “enfrentamiento” parecían ridículas.
Tanto así, que el reducido número de aspirantes del poblado perdió parte de su confianza, varios de ellos se convencieron de que era imposible derrotar a diez hombres al mismo tiempo. Y si ese artista marcial en el trono era capaz de semejante proeza, pensaban, jamás lograrían siquiera rozarlo.
![[Imagen: U2Ex2NH.png]](https://i.imgur.com/U2Ex2NH.png)
“Cobardes, el señor ya previno esto, así que, en su gran benevolencia, les permitirá afrontar la prueba para enfrentarlo en pareja, la regla es la misma si lo vencen se llevan una buena bolsa de berrys.”
Explico el hombre más pequeño del grupo, aquel de metro cincuenta. Aunque parecido no tiene mayor impacto en aquellos que perdieron las esperanzas de ganar.
¿Sería acaso una prueba injusta? ¿Realmente ese hombre era tan poderoso? ¿nuestros valientes aspirantes mostrarían su orgullo?
11:00AM – MAÑANA - SOLEADO
Un volante de papel de arroz con letras pulcramente escritas, aquello fue todo lo que necesitaron para llegar al lugar en el que os encontráis. ¿Su contenido?
“¿Eres lo suficientemente apto, inteligente, apuesto, entrenado, bien versado, habilidoso, increíble, capaz, fuerte, formidable, hercúleo, máximo, para enfrentarte al futuro?
Si eres tan idiota como para creer que sí, te esperamos en…
¿Realmente es lo que quieres? Tu vida podría peligrar…
Aventurero reconsidéralo, porque no hay vuelta atrás…
Hahaha que tonto, ¿realmente quieres enfrentarte al fracaso?
Bien, entonces te esperamos en la arena de entrenamientos en las afueras del poblado Korakueen, si ganas no solo tendrás nuestro respeto local.
También te daremos una cuantiosa suma, pero si mueres, es solo tu culpa.”
Si eres tan idiota como para creer que sí, te esperamos en…
¿Realmente es lo que quieres? Tu vida podría peligrar…
Aventurero reconsidéralo, porque no hay vuelta atrás…
Hahaha que tonto, ¿realmente quieres enfrentarte al fracaso?
Bien, entonces te esperamos en la arena de entrenamientos en las afueras del poblado Korakueen, si ganas no solo tendrás nuestro respeto local.
También te daremos una cuantiosa suma, pero si mueres, es solo tu culpa.”
Frente a ustedes, la luz del sol cae de lleno sobre la amplia arena que se extiende ante sus ojos. Es un terreno impecable de tierra compactada, con un diámetro exacto de nueve metros, delimitado por grandes bloques de piedra de unos cuarenta centímetros de grosor y veinte de altura.
![[Imagen: Z9uW0ij.png]](https://i.imgur.com/Z9uW0ij.png)
Alrededor, una zona cuadrada está cercada por tablones apilados uno junto a otro, ofreciendo la privacidad necesaria para los numerosos entrenamientos que se realizan diariamente en ese lugar.
Son pocas las personas que han acudido en busca de la recompensa, pero quienes están allí rodean la arena de pie, sobre el césped, observando todos en la misma dirección con un recelo difícil de ocultar. Frente a la entrada del recinto, sentado, se encuentra el hombre por el cual han venido.
Un hombre de belleza imponente: cabellos azabache, ojos azules resaltados por pintura ceremonial roja, vestiduras inmaculadas de entrenamiento, tan pulcras que pareciera que jamás tocaron el polvo y un cuerpo perfectamente tonificado. Reposa con arrogancia sobre el único asiento disponible; un trono elevado de madera, adornado con detalles dorados y tapizado en terciopelo color vino tinto.
Joven Maestro
A su alrededor, un séquito de diez hombres lo rodea, actuando de algún modo como sus asistentes. Todos visten el mismo traje de entrenamiento: un atuendo tradicional negro que deja claro que pertenecen al mismo dojo de artes marciales.
![[Imagen: GAo0D7v.png]](https://i.imgur.com/GAo0D7v.png)
“My Lord, Parece que estos pobres insensatos son todos los que se animan a retarlo a usted”
Indico uno de los seguidores del hermoso joven con aparente admiración.
![[Imagen: wcXYjrO.png]](https://i.imgur.com/wcXYjrO.png)
“Descuide, my lord, no son dignos de su atención.”
Continúo otro de ellos, demostrando la devoción que tenían por el hombre.
![[Imagen: 8jbk17d.png]](https://i.imgur.com/8jbk17d.png)
“La única forma de que los dejemos enfrentarse a usted, es si realmente son rivales dignos, my lord.”
Tras la confesión, los diez hombres con alturas variadas desde los dos metros hasta el metro con cincuenta, avanzaron, haciendo una fila horizontal frente a su señor. “¡Nosotros probaremos a los aspirantes!” Gritaron al unísono antes de darle la espalda al apuesto hombre, quien apenas esbozó una sonrisa sin pronunciar palabra, irradiando un aire de superioridad digno de cualquier rey.
El séquito caminó hasta la arena de combate, subió a ella, se desplazó hasta la mitad de la misma y comenzó a observar con descarada fanfarronería hacia aquellos que habían llegado con la esperanza de obtener el gran botín prometido.
“¡Aquel incauto que desee enfrentar a nuestro señor! ¡deberá derrotarnos a nosotros 10! ¡pues es la proeza mínima que nuestro señor haría con suma facilidad, así que si no se ven capaces de ellos mejor regresen por donde vinieron kirarararara!” De la misma forma en que lo harían simples abusivos, las reglas del supuesto “enfrentamiento” parecían ridículas.
Tanto así, que el reducido número de aspirantes del poblado perdió parte de su confianza, varios de ellos se convencieron de que era imposible derrotar a diez hombres al mismo tiempo. Y si ese artista marcial en el trono era capaz de semejante proeza, pensaban, jamás lograrían siquiera rozarlo.
![[Imagen: U2Ex2NH.png]](https://i.imgur.com/U2Ex2NH.png)
“Cobardes, el señor ya previno esto, así que, en su gran benevolencia, les permitirá afrontar la prueba para enfrentarlo en pareja, la regla es la misma si lo vencen se llevan una buena bolsa de berrys.”
Explico el hombre más pequeño del grupo, aquel de metro cincuenta. Aunque parecido no tiene mayor impacto en aquellos que perdieron las esperanzas de ganar.
¿Sería acaso una prueba injusta? ¿Realmente ese hombre era tan poderoso? ¿nuestros valientes aspirantes mostrarían su orgullo?
INFO

![[Imagen: 9pVjWLU.png]](https://i.imgur.com/9pVjWLU.png)
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