29-11-2025, 06:50 PM
La mink había seguido el rastro, le sorprendió ver todo aquello en la basura, el bigote falso y el traje que parecía nuevo. No era algo que se tirase a la basura en un lugar así, por lo general esas cosas podían seguir siendo usadas y tampoco era descabellado que lo donasen a alguien, decidió tomar el bigote postizo para seguir el aroma con mayor precisión. Mientras continuaba seguía pensando en ese escenario, era sospechoso pero si en verdad estaba frente a alguien experimentado en la recolección de información o en la infiltración podía ser parte de su plan. No había visto mucha gente rebuscando en la basura, quizás tardarían demasiado en percatarse de que había algo de valor entre la basura en aquella ciudad, aunque para su fortuna eso había dejado bastante información para su fiel nariz y al llegar hasta la señora pudo percatarse no solo de lo familiar que le resultaba su presencia si no también lo cerca que estaba del primer lugar que había visitado. Jamás creyó que un pensamiento tan básico como el intuir que el turista iría hacia la librería primero hubiera dado un acierto tan preciso de lo que sucedió. — Hmm... ¿Susto? No creo que sea prudente que una señorita tan bien vestida como usted se adentre en estos callejones oscuros... ¡Bwahahaha! A lo mejor está buscando la tienda de Ergé. — sonrió entre risas mientras se cruzaba de brazos, usando sus encantos para quitarle tensión a esa reunión aunque sabía que esa señora no estaba para nada nerviosa pero ella le seguiría un poco el juego. — Lamentablemente está cerrado, estuve hoy y deben venir a arreglarle el techo y otras cosas por el incidente de hace unos días. — comentó encogiendo sus hombros, quería probarle a ver si conocía que el techo era una excusa barata y generarle interés en la verdadera información que ella podría tener.
— La verdad estaba buscando a alguien, se le cayó este bigote y quería devolverlo, también tengo información importante pero no pude dejar a una pobre samaritana sola en un lugar como este. — sonrió mostrando el bigote postizo antes de sonreír, no quería incordiar al pobre sujeto aunque quizás esa clave le mostrase que era mejor unir esfuerzos en contra de esos ladrones. — ¿Nos hemos visto antes? Huele a algo conocido y mi nariz nunca me falla... — inspiró hondo confirmando que era a quien buscaba, pero reservando con naturalidad que tenía otros mecanismos para estar tan segura, si algo tenía claro es que no podía dejarle escapar esta vez ya que cada minuto que perdiesen jugando a las escondidas era un tiempo precioso para que los ladrones escapasen o comenzaran a eliminar la evidencia de sus actos para continuar con sus vidas y si algo deseaba Berry era darles unas buenas patadas por los pobres ciudadanos que habían quedado afectados por sus fechorías.
— La verdad estaba buscando a alguien, se le cayó este bigote y quería devolverlo, también tengo información importante pero no pude dejar a una pobre samaritana sola en un lugar como este. — sonrió mostrando el bigote postizo antes de sonreír, no quería incordiar al pobre sujeto aunque quizás esa clave le mostrase que era mejor unir esfuerzos en contra de esos ladrones. — ¿Nos hemos visto antes? Huele a algo conocido y mi nariz nunca me falla... — inspiró hondo confirmando que era a quien buscaba, pero reservando con naturalidad que tenía otros mecanismos para estar tan segura, si algo tenía claro es que no podía dejarle escapar esta vez ya que cada minuto que perdiesen jugando a las escondidas era un tiempo precioso para que los ladrones escapasen o comenzaran a eliminar la evidencia de sus actos para continuar con sus vidas y si algo deseaba Berry era darles unas buenas patadas por los pobres ciudadanos que habían quedado afectados por sus fechorías.
Resumen
Karmas
inventario
Akuma
