Owen no había desaprovechado ni un solo instante de haberse quedado en el barco y la tripulación de los Cabaret; Sabía que todavía su cometido a la hora de espiar a Uker y Maki seguía más vivo que nunca (al igual que ellos dos, hubiese querido que perecieran en aquel fortuito encuentro en el Red Line), pero no quería desaprovechar la idea de acompañar a Gwen, aunque sea, un poco más. Todo lo que había pasado le había generado cierto nudo en el estómago que le llenaba de ansiedad no solamente por lo que pudiese pasarle a ella, no, sino...por lo que pudiese pasarle a él.
Ahí yacían varios de los integrantes de los cabaret, incluido aquel extraño hombre-hurón que parecía ser así por naturaleza, y no un elemento mestizo como el que se podía transformar Eros que, también, ahí yacía junto con Kiyoshi y la mujer que tan enloquecido tenía a esos pelos rojos. Ciertamente poco le importaba el estado del navío a Owen, ya que era un polizón (Otra vez) de aquella tripulación, ya se volvería a encontrar con los miembros de los olvidados más adelante, por muy olvidados que los estuviese dejando ahora mismo.
-Ey, Post Morten, ¿Al final hablaste con Kiyoshi lo de tu tristeza y esa cosa que tienes?- no se lo había preguntado en persona, pero, diciéndolo en voz alta mientras tenía su cuerpo posado sobre uno de los laterales del navío, teniendo justo a su lado derecho a la mujer que le tenía nadando en suspiros.
Una extraña vibración empezó a retumbar justo a los pies del pelirrojo que -...- alertándose por aquello al igual que parecían estarlo haciendo todos, le permitió alzar la mirada con un clarísimo reflejo centinela.
Podía ocurrir que dentro de la extraña cama del sepulturero se hallase un sistema vibratorio que le meciese para dormir, ya ese individuo era lo suficientemente peculiar como para no poder hacer preguntas que resultasen extrañas. Pero lo que alertó al chico fue lo que respondió el hombre pelivioleta: "El casco" -...el casco.- y sus ojos, grandes y de pupila pequeña, lo pusieron completamente alerta en una milésima de segundo. No dudó en ponerse pendiente de todo el ajetreo y movimiento en el que empezó a ocurrir una sucesión de daños diversos no solamente en el propio navío, sino, viendo cómo las olas le hacían muchísimo más daño que de costumbre -¡!- obligando a Owen a aferrarse con fuerzas a la barandilla que evitaba una caída -¿¡Porqué cojones compraron un barco tan barato!? ¿¡Está hecho de lágrimas de Minks, y sueños rotos!?- porque fue la primera raza que se le ocurrió, ya que el remate no tendría ningún sentido mencionando a la humana.
El sacudón, otra vez, se hizo presente. Eros estaba muy al corriente, como carpintero que había comentado ser, de que el estado del Crimson no solamente había quedado delicado producto de la travesía vivida hacía poco tiempo, sino, que en ciertos sectores se había vuelto completamente irreparable.
![[Imagen: 1b26024ab7e448351b4945859a00b92d.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/1b/26/02/1b26024ab7e448351b4945859a00b92d.jpg)
-¡CIERTO, GWEN!-
Y atrapándola de la cintura y completamente agradecido de haber recordado lo que Eros le había dicho en el Reino de Samba, no dudó en atraparla en brazos para, así, alzarla hasta pegarla a su pecho -¡Gwen, vamos, que esta cosa tiene menos aguante que un helado al sol!- y, desplazándose con toda la agilidad que pudo hasta el otro extremo del barco, no dudó ni un ápice de segundo en viajar hacia uno de los variados botes salvavidas que allí yacían, ayudándola para que pudiese quedar sentado en el mismo mientras observaba a quien mejor controlaba todo el navío cómo proceder -¡POST MORTEN! ¡¿Y AHORA?! ¿¡A qué cosa le doy, o polea, o lo que sea!?- porque el pelirrojo, de verdad, sabía poco y nada de barcos, así que su griterío podía estar infundado (Bueno, era gritón por naturaleza).
Ahí yacían varios de los integrantes de los cabaret, incluido aquel extraño hombre-hurón que parecía ser así por naturaleza, y no un elemento mestizo como el que se podía transformar Eros que, también, ahí yacía junto con Kiyoshi y la mujer que tan enloquecido tenía a esos pelos rojos. Ciertamente poco le importaba el estado del navío a Owen, ya que era un polizón (Otra vez) de aquella tripulación, ya se volvería a encontrar con los miembros de los olvidados más adelante, por muy olvidados que los estuviese dejando ahora mismo.
-Ey, Post Morten, ¿Al final hablaste con Kiyoshi lo de tu tristeza y esa cosa que tienes?- no se lo había preguntado en persona, pero, diciéndolo en voz alta mientras tenía su cuerpo posado sobre uno de los laterales del navío, teniendo justo a su lado derecho a la mujer que le tenía nadando en suspiros.
Una extraña vibración empezó a retumbar justo a los pies del pelirrojo que -...- alertándose por aquello al igual que parecían estarlo haciendo todos, le permitió alzar la mirada con un clarísimo reflejo centinela.
![[Imagen: 9eb184de7a5118cd5da54781e94d3a04.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/9e/b1/84/9eb184de7a5118cd5da54781e94d3a04.jpg)
-Eros, ¿Tienes un sarcófago vibrador o qué pasa?-
Podía ocurrir que dentro de la extraña cama del sepulturero se hallase un sistema vibratorio que le meciese para dormir, ya ese individuo era lo suficientemente peculiar como para no poder hacer preguntas que resultasen extrañas. Pero lo que alertó al chico fue lo que respondió el hombre pelivioleta: "El casco" -...el casco.- y sus ojos, grandes y de pupila pequeña, lo pusieron completamente alerta en una milésima de segundo. No dudó en ponerse pendiente de todo el ajetreo y movimiento en el que empezó a ocurrir una sucesión de daños diversos no solamente en el propio navío, sino, viendo cómo las olas le hacían muchísimo más daño que de costumbre -¡!- obligando a Owen a aferrarse con fuerzas a la barandilla que evitaba una caída -¿¡Porqué cojones compraron un barco tan barato!? ¿¡Está hecho de lágrimas de Minks, y sueños rotos!?- porque fue la primera raza que se le ocurrió, ya que el remate no tendría ningún sentido mencionando a la humana.
— ¡A los botes de emergencia, ya, esto se hunde! Apresuren la marcha, dejen todo lo que no sea indispensable —
![[Imagen: 76138bd9410499bdeef487fad89d137f.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/76/13/8b/76138bd9410499bdeef487fad89d137f.jpg)
-¡TÍO, PERO SI VI CARTONES QUE AGUANTAN MÁS!-
El sacudón, otra vez, se hizo presente. Eros estaba muy al corriente, como carpintero que había comentado ser, de que el estado del Crimson no solamente había quedado delicado producto de la travesía vivida hacía poco tiempo, sino, que en ciertos sectores se había vuelto completamente irreparable.
— ¡Owen, Owen! ¡Tonto, ayuda a Gwen, que no caiga al agua! —
Un recuerdo, como un flechazo atronador, atacó la cabeza del pelirrojo en un segundo:
Recuerdo:
![[Imagen: 1b26024ab7e448351b4945859a00b92d.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/1b/26/02/1b26024ab7e448351b4945859a00b92d.jpg)
-¡CIERTO, GWEN!-
Y atrapándola de la cintura y completamente agradecido de haber recordado lo que Eros le había dicho en el Reino de Samba, no dudó en atraparla en brazos para, así, alzarla hasta pegarla a su pecho -¡Gwen, vamos, que esta cosa tiene menos aguante que un helado al sol!- y, desplazándose con toda la agilidad que pudo hasta el otro extremo del barco, no dudó ni un ápice de segundo en viajar hacia uno de los variados botes salvavidas que allí yacían, ayudándola para que pudiese quedar sentado en el mismo mientras observaba a quien mejor controlaba todo el navío cómo proceder -¡POST MORTEN! ¡¿Y AHORA?! ¿¡A qué cosa le doy, o polea, o lo que sea!?- porque el pelirrojo, de verdad, sabía poco y nada de barcos, así que su griterío podía estar infundado (Bueno, era gritón por naturaleza).
-Hablo- , Narro , -Pienso-
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