01-12-2025, 09:13 PM
— Sobrevive, Owen —
![[Imagen: 59a888d6e9636c36a153db306bca9037.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/59/a8/88/59a888d6e9636c36a153db306bca9037.jpg)
-¿¡Y ME LO DICE UN SEPULTURERO!?-
¿Irónico? En demasía, pero así parecía ser la vida de este muchacho pelirrojo donde una atrás de otra las cosas, ciertamente, siempre se iban a torcer un poco más. Su mujer favorita en todo el mundo parecía estar preocupada por el carpintero de su tripulación y no es para menos; Era quien parecía muchísimo más implicado en la protección del navío que cualquiera de todo el resto que no dudó, presas del pánico y el desconocimiento, saltar para huir de aquello y más la propia Gwen que, como le recordó el médico de su tripulación, era completamente vulnerable a específicamente el agua de mar. Ella se veía incómoda con todo lo que estaba pasando, el pelirrojo no dudó en voltearse a escucharla y sentir la incomodidad propia de quien empieza a ver cómo los destinos, porque le dan la gana, se tuercen hasta destruir lo que simbolizaba una vía de escape para conocer al mundo de la mujer que más amaba. Los amarres, poleas y diversos artilugios que les permitieron movilizarse en un barquito de emergencia pareció prepararles para tierra firme...pero faltaba alguien más: El hombre de cabellos violáceos.
Gwen se lo hizo reaccionar -¿Eros?- y, casi como si hubiese recibido un flechazo mientras el botecito empezaba a navegar con lentitud, observó cómo el suelo reventó justo a sus pies mientras el maltrecho Crimson Stage abandonaba este mundo, desmoronándose hasta volverse tablones, tela, soga y artículos diversos flotando en el mar mientras que aquel lúgubre hombre violáceo, ciertamente, parecía hundirse con el propio océano.
![[Imagen: 80d79dd8f6be0ab0e800d8955a8d448f.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/80/d7/9d/80d79dd8f6be0ab0e800d8955a8d448f.jpg)
-¡Eros se hunde con el resto! ¡Ya vengo!-
Porque no podía divisar la cabellera de Rosse ni la altura inmensa de la propia Mercedes, para nada: El océano, desgraciadamente, parecía habérselos tragado. No podía decir lo mismo del pelivioleta que había conocido en profundidad y del cual tenía una rivalidad marcada, sino, porque si ni Kiyoshi, ni Gwen ni el muchacho hurón iban a poder lanzarse al agua, él sí podría para intentar rescatarle. Se enderezó mientras le divisó a la cercanía y, dando un salto con fuerzas que movió el barquito de lado a lado, meciéndolo, ¡SPLASH!, comenzó a nadar contra una corriente que ejercía una presión física enorme, una par que parecía querer comerte en dirección hacia la próxima tierra firme que allí aparecería delante de todos ellos: Little Garden.
-Te tengo, tío.- El cuerpo del hombre pelivioleta había sucumbido ante el mar, pero no ocurría lo mismo con el pelirrojo que, estirando sus brazos hacia la espalda para pegarle justo detrás de él, atrapó el antebrazo del hombre-topo con su izquierda para comenzar a remar incansablemente con la derecha. Duro, pesado, molesto y a contracorriente, pero Owen, ciertamente, tenía una fuerza y una determinación que, aún haciéndole tragar bocanadas extensas de agua salada, no detenían su marcha en persecusión al botecito marrón que progresivamente navegaba a una tierra firme muy próxima.
Largo, tendido y molesto, estiró el cuerpo del hombre de ojos ámbar brillante -¡NGGGGGG!- para dibujar una línea húmeda en una costa que golpeaba una y otra vez -...agh...agh...- y, mientras el muchacho jadeaba sin parar, sentía el fuerte calambre del remo que fue todo su brazo derecho y los incansables minutos que no cesó la marcha. Con ambas manos sobre las rodillas e intentando recuperar el aliento mientras sentía aquel sabor salado y espantoso en la lengua, cerraba y abría los ojos con fuerzas, intentando prestar atención a sus alrededores y la tranquilidad que le daba de que todos, aunque sea temporalmente, habían llegado al mismo punto: Little Garden -¿Qué...es este lugar? Coño, Eros estaba pesado.- su pecho se inflaba y desinflaba, en una orquesta que lo acompañaba su expresión patidifusa y extrañada de ver esa vegetación tan estrafalaria, exótica y descomunal acompaña de ruidos animales que jamás había escuchado -Tendremos que ver por dónde empezar por aquí, revisaré la zona por si me encuentro algún comerciante y, con suerte, tengo información de mi tripulación.- volteó a verles, lamentándose ligeramente de tener que volver a separarse de Gwen -Tengo que completar aquello y luego iremos a por esa casa en Karate, ¿Si?- su sonrisa ladina se enfocó hacia el rostro de la muchachita que yacía no muy lejos de él.
No dudó en aproximarse a su mujer favorita mientras que el goteo marino no cesaba en sus ropas y cabello, el cual estaba relativamente caído producto de la humedad -Pero antes, necesitas esto, Gwenchi.- una bolsita que había preparado con anterioridad, una que pensaba entregarles en el instante que había pisado tierra firme, había aparecido -Cincuenta mil berries, suficientes para que hagas muchas cosas en muchos lados. No quiero que te niegues, tómalos.- no era una orden, pero sí, una petición: Tomó la mano derecha de aquella preciosa chica con antifaz blanco y, con la izquierda del pelirrojo sosteniendo una bolsita de tela marrón, cargando el importe exacto para que pudiera solventar muchas necesidades en muchos lugares -Sé que, hasta ahora, no los has necesitado, pero el dinero mueve todo este mundo que necesitas cambiar, Gwen.- lo acomodó justo debajo de la palma de ella, sin parar de sonreírle con esos dientes blancos y colmillos extensos -Y te apuesto que vas a hacer mucho más dinero que este. Te apuestos estos mismos cincuenta mil berries, si quieres. Pero ojo,- colocó una mano en su cintura, dando un pequeño movimiento de cadera hacia adelante -yo nunca pierdo mis apuestas ni rompo mis promesas, ¿Vale?- volteó, con complicidad -¿Vale, Kiyoshi?- destacando que, esos dos, también, habían formado un nexo en el que acompañarían sus sueños.
Sin saber que las cosas se torcerían hasta un punto de no retorno.
OFF
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
