02-12-2025, 04:12 AM
(Última modificación: 02-12-2025, 04:31 AM por Ryota Miyamoto.)
Pocas, son las veces en que los solitarios ven su alrededor colmado de personas, jubilo o camaradería. Viajar hacia donde apuntan los propios deseos, tan personales y egoístas a veces suele ser un trayecto solitario… aunque no tiene por qué serlo.
Antes de iniciar la competencia, sentado frente a la mesa y observando los dumplings rellenos, la mirada ámbar del joven se desvió. La sonrisa de Runnin, la entereza de Heras, el ánimo confiado de Tezca y la expresión desafiante de Liora… todo ello despertó en su interior una sensación cálida, más allá de su propia ebriedad o de la euforia del momento.
![[Imagen: K5C0aa5.png]](https://i.imgur.com/K5C0aa5.png)
“Kekeke mamá no educo a un perdedor.”
Remarcó con seguridad mientras observaba los alimentos; para los demás, aquella expresión confiada podría ser la prueba de que tenía un as bajo la manga.
“Y cuando she trata de dinero, jamásh pierdo” añadió, con un brillo en los ojos que hacía parecer verdadera tal afirmación.
La derrota fue absoluta. En realidad, no tenía ningún plan, solo era un ebrio con el gatillo fácil para perder su dinero cada vez que lograba reunir unos cuantos berrys en la billetera.
![[Imagen: zr0AYra.png]](https://i.imgur.com/zr0AYra.png)
“No, aun… aun puedo continuar bro”
Se negaba a abandonar la competencia, pero no pudo con el último dumpling que la señorita de hebras azabache logró devorar sin perder ni un ápice de elegancia. “Aun…” (Pum) Su cabeza finalmente cayó sobre la mesa, mientras de fondo escuchaba los vítores al unísono de quienes habían presenciado la batalla que todos libraron.
![[Imagen: 08QnMWU.png]](https://i.imgur.com/08QnMWU.png)
La amazona fue alzada junto a la silla entre gritos de celebración, mientras Ryota apenas lograba levantar la cabeza, completamente derrotado.
El sabor de la derrota le sabía a una mezcla de jengibre, aceite de sésamo y carne especiada. Y le resultaba particularmente agradable; lejos de enfurecerse, sonrió, se peinó el cabello hacia atrás y se puso de pie para ir en busca de los demás, aprovechando que Runin se encontraba entretenida con la atención.
No tardo en encontrarlos, todos se reunían junto a Tezca a quien parecía que la comida no le había sentado bien.
![[Imagen: l33WRAd.png]](https://i.imgur.com/l33WRAd.png)
“Bien equipo” Si, los autoproclamaba uno. “Ahora vamosh perdiendo una competencia contra Runin pero faltan dosh, no podemosh dejar que se embolshe veinte mil berrysh, es cashi la mitad de lo que nos ganamosh defendiendo al pueblo de Honoy.” Sí, también sentenció que el dinero que se habían robado lo habían ganado de manera “legítima” y, no contento con eso, actuaba como si hubiera olvidado que, en un principio, fue él mismo quien propuso la apuesta hacía apenas unos minutos.
Quizás formar un equipo para impedir que Runnin ganara la siguiente competencia (y con ello la apuesta) fuera una artimaña tramposa de su parte. Pero, siendo sinceros, ¿realmente los demás piratas, ávidos apostadores, ladrones y vividores del lado oscuro de la ley estaban dispuestos a perder si seguían jugando de manera legítima? ¿O se unirían al “equipo Ryota” para conservar al menos una posibilidad de llevarse los veinticinco mil grandes?
EQUIPO RYOTA
Después de todo, no hay que odiar al jugador, si no al juego.
Fuera cual fuera el resultado del plan de Ryota, lo único cierto era que, tras la celebración, la victoria de la ganadora culminaría con Runnin recibiendo un vale vitalicio para comer todos los dumplings que quisiera en el restaurante que había organizado el concurso… aunque, claro, solo válido en la isla Karete.
La atención de todos tras ello, volvió a ser robada por el mismo representante anciano. “¡El concurso de dumplings fue todo un éxito! Agradecemos a todos los que participaron con tanto entusiasmo y los invitamos a seguir visitando Los Dumplings de Chichi, el lugar donde, si te preguntan “¿uno más?”, tú simplemente respondes: ¡Chichi!” Tras aquella sección publicitaria, el anciano tomo bastante aire.
“¡AHORA EL MOMENTO QUE TODOS HABÍAN ESTADO ESPERANDO Y POR EL QUE MUCHOS NOS DEPRIMIMOS TRAS EL ATAQUE DEL OSO!” La voz del anciano de repente tomo un tono mas profundo y emocionado. “¡LA VERDADERA JOYA DE LA CORONA DE ESTE FESTIVAL! ¡LA PASARELA DE LAS SACERDOTISAS!” El vitoreo de los presentes, incluyendo a Ryota resonó en el lugar, aunque casi de inmediato al hombre de calva prominente y baja estatura, le ofrecieron un papel. “Oh… entiendo… eso podría funcionar”, indicó, apagando el ánimo de todos los presentes ante el repentino imprevisto. “Parece que las sacerdotisas aún tardarán un poco en estar listas, así que daremos paso a… ¡la pasarela local! ¡Quienes deseen ganar un kimono de seda tejido por la anciana Kitomiko o, en su versión masculina, un hermoso keikogi japonés de entrenamiento, suban a la pasarela y den su mejor desfile!” Ambos premios no solo se veían hermosos, sino que también podrían ser vendidos por un buen dinero, quizás lo suficiente para saldar los cinco mil de la apuesta.
“¡Bien! ¡Vamohs a ganar este deshfile para vencer a Runin! ¡equipo Ryota a las trehs!” exclamó, con el entusiasmo desbordado propio de un ebrio ambicioso. "¡Equipo Ryota!"
Era muy probable que nadie siguiera aquellos delirios etílicos, pero aun así hizo el ademán de reunir a su “equipo”. Incluso Runnin, que seguramente ya estaba allí con ellos, terminó incluido en el gesto. Finalmente, Ryota se dirigió hacia la “pasarela improvisada” la misma mesa de los dumplings frente al altar, unida a otras dos para crear un tramo de al menos ocho metros donde se podía desfilar sin problema.
Antes de subir a la mesa, entregó sus datos al alcalde. Luego se quitó la camiseta oversize blanca que llevaba puesta y, sin pensarlo dos veces, le arrebató una jarra de agua a uno de los hombres que pasaba por allí. Se la vació encima, empapándose el torso y despeinandose de forma provocativa, justo antes de comenzar a modelar con una soltura digna de elogio.
Su caminata atrajo miradas, comentarios… e incluso algún que otro posible celo. Al llegar al extremo opuesto de la pasarela improvisada, desvió la mirada hacia Runin, como si le lanzara un desafío silencioso: esta vez, no pensaba perder.
Ryota pasarela
“Ryota Miyamoto, originario de la isla Baterilla. Sus sueños son muchos… desea varias cosas... Le encantan los paseos por la playa, surfear, las chicas en todas sus presentaciones y le dan miedo las arañas.”
Al terminar su desfile, los elogios y los vítores de varias madres solteras retumbaron por toda la celebración. Al parecer, Ryota había logrado cosechar una buena cantidad de aplausos.
OFF ROL
