Hatred [Priv. Bertram] [Pasado]
#2
El joven arquero se hallaba aún en Isla Karate tras ser enviado de mensajero a entregarle una carta a Moja y donde tuve que lidiar con ese grupo de bandidos que acabamos neutralizando con cierta facilidad entre la agilidad del mink y mis tiros certeros fueron suficientes para neutralizarlos. De normal hubiera regresado de inmediato a Roshawn a entregar al grupo de bandidos para que los encerraran y decidieran qué hacer con ellos, a donde mandarlos a pasar su condena y cuanto tiempo tendrían de condena. El joven mantenía su arco continuamente en su espalda, junto a las flechas, pues a pesar de estar en una isla donde los propios habitantes tenían su organización para mantener las calles seguras y cuidar de los demás, el marine sabía que el peligro siempre estaba acechando y era mejor estar preparado que confiarse y acabar muerto. Tras neutralizarlos a todos y que quedara solo uno con vida, el que tenía un mejor aguante y una mejor capacidad, se percató que era demasiado tarde para poder llevarlo hasta la isla, siendo que debería pasar la noche en puerto y luego poner rumbo al cuartel. Por suerte el bandido no tenía como atacar ni huir en el estado que se encontraba por lo que Bertram simplemente lo dejó encerrado en una habitación del barco que lo llevaría de regreso a Roshawn y decidió dar una vuelta por la isla, asegurarse que ninguno de los compañeros del sujeto quedó suelto o si no había más peligros por la zona.

El joven se ajustó nuevamente el carcaj y empezó a caminar tranquilamente por el pueblo, rascándose detrás de la cabeza mientras pensaba

-Menudo dolor de cabeza va a ser lidiar con ese hombre, hubiera preferido poder partir ya, pero si no se puede mala suerte.-

Los ojos del joven arquero se acostumbraban lenta y paulatinamente a la iluminación de esa hora, momento en el que no había casi personas en la isla y por ende no había mucho peligro de chocar o mucha actividad, haciendo más fácil observar y detectar posibles actitudes sospechosas. Los pasos del joven, lentos, calmados y silenciosos, acostumbrado a evitar hacer ruido para no espantar a sus presas el arquero se especializó en la discreción, aunque tenía una mala costumbre en combate de anunciar sus ataques mientras los lanzaba, lo cual eliminaba en gran parte el efecto sorpresa. Pese a ello, si lograba una buena posición sin que lo percibieran, su velocidad de disparo podría ayudar a que, a pesar de que se dieran la vuelta al escuchar su grito, Además, con su nuevo estilo elemental si lograba impactar, podría llegar a mermar las capacidades enemigas, de forma que aunque escuchara el anuncio de su técnica y pudiera mirar hacia él, podría no tener las capacidades necesarias para poder defenderse.

Mientras caminaba el joven trataba de entrenar sus ojos, buscando mejorar su capacidad de observar los detalles y su capacidad de percibir los mismos en un menor período de tiempo, lo que le ayudaría a lidiar con determinadas situaciones donde podría estar en desventaja. De la misma manera, iba pensando en métodos para tratar de mejorar su desempeño en combate, como aumentar la destreza y agilidad de sus dedos a la hora de disparar las flechas para lograr un impacto más certero con mayor fluidez. Si la calle hubiera estado abarrotada seguramente no podría dedicar parte de su atención a esos temas, debiendo estar atento a las personas caminando y a cualquier cosa que saliera de lo común. Idóneamente estaría ya de camino a Roshawn, entrenando en el barco o estudiando para planificar sus nuevas municiones y nuevas estrategias, sin embargo el destino quiso llevarlo por un camino diferente, uno que pronto podría cambiar su vida o afianzar su determinación.

Mientras el joven caminaba pudo ver a dos sujetos salir de una taberna cercana, aunque al contrario de lo que solía verse en el aspecto de las tabernas, esta parecía más un restaurante de lujo que una taberna. Normalmente el pelirrojo se iría por su camino, pero algo en el ambiente le resultaba cuanto menos sospechoso, no sabía si era en sí que la taberna era demasiado lujosa o algo en la forma de moverse de ellos, pero debido a sus sospechas el marine decidió ir tras el rubio y el pelirrosa, manteniendo una distancia prudente y una actitud natural, haciendo parecer que simplemente seguía el mismo camino de casualidad al tener destinos en la misma dirección, pero sus ojos se mantenían atentos a cualquier posible peligro.
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Mensajes en este tema
Hatred [Priv. Bertram] [Pasado] - por Hyákinthos - 02-12-2025, 06:47 AM
RE: Hatred [Priv. Bertram] [Pasado] - por Bertram Gaufrid - 02-12-2025, 04:10 PM

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