[Social] Pan de gamba [Presente relativo]
#8
—Pero eres tú la que la tiene en la mano, subnormal. Así que es como si pagaras tú. —¿Le acababa de despeinar? ¡Será hijo de p*ta! El tipo se tomaba unas confianzas que no le gustaban—. Según vayamos acabando las cosas ves trayendo más, esta chica come como un Jabalí.
 
—Vuelve a tocarme el pelo y te enseño como uno más uno son dos ostias, gilipollas. ¡Puff! —Una advertencia bastaría. Si no, a las malas, podía enseñarle la tabla del cuatro y destrozarle la columna—. Pero llevas razón, es como si pagara yo, sí.
 
—¿No estarás timando a la señorita señor Rock? —soltó el camarero. ¡Ja! Timar. Una apuesta era una apuesta, y la habían ganado los dos. Por lo tanto, Lampedusa había tenido derecho a saciar su estómago y él a comerse el pan de gambas ese que tanto le gustaba, aparte de las birras.
 
—No te preocupes, la cartera creo que la ha robado. ¿A qué es guay? Es una ratera como yo.
 
—Ratero, pastelero, peluquero, al final te van a explotar como a un pringado. —Le dio un pequeño sorbo a la cerveza, para después volver a inflarse a comer.
 
Joder, cuanta hambre tenía. No estaba tan bueno como la galleta de antes, pero oye, a caballo regalado… Tras preguntarle por su nombre, el pastelero se puso de pie e hizo el gilipollas antes de agarrarle la mano.
 
—Me llamo Iggy, Iggy Rock, un placer conocerle señorita. —Le plantó un beso y prosiguió—. Por desgracia no tengo un nombre tan genial como Juanito Valderrama, pero el mío también está guapo…
 
—Yo diría que es hasta mejor. Juanito Valderrama suena a típico tío que cuenta chistes de mierda en la cantina de un bar. ¡Puff! —El resoplido logró apartarle el mechón de pelo castaño oscuro que tapaba su vista.
 
El tipo continuó haciendo cabriolas como si fuera un payaso de circo. ¿Tal vez lo era? Con tanta tontería que hacía no le extrañaba en lo absoluto. Al final le tendría que enseñar varias cosas sobre como no pluriemplearse. Lo mejor en la vida era disfrutar de una buena pelea verbal o con los puños, viajar, ver mundo y hartarse a comer. Él tabernero como que le cortó un poco el rollo, pero el tal Migaja siguió con su cantinela. Al menos compartían lo de pasárselo de p*ta madre. ¿Y quién le hacía ascos a una buena música?
 
El tipo dijo que le resultaba raro que no le conociera de antes, lo cual, para Lampedusa, tenía todo el sentido del mundo. Era la primera vez que veía al pluriempleos en su vida. El tipo se volvió hacia ella de nuevo con esa cara de querer trincársela en un callejón solitario.
 
—¿Y tú qué zampabollos, estás aquí por algo en concreto, buscas venganza, riquezas, amor…?
 
Ya estaba otra vez con las gilipolleces. La borrachera comenzaba a pasársele, así que estaba más o menos centrada. En su interior había dos Lampedusas, una cabreada con tanta confianza que se tomaba el tipo y otra que despertaba una calidez que hacía muchos años no había sentido. No pudo evitar recordar a su antiguo capitán, Merza. El roca boba se parecía en algunos aspectos a él.
 
Terminó por claudicar ante la Lampedusa tranquila, cosa que ya de por sí le resultó increíble que sucediera. Se cruzó de brazos y sonrió con ferocidad mientras se señalaba con el dedo pulgar.
 
—Me llamo Lampedusa, pero todos me llaman La pelusa. Supongo que es porque es más fácil de recordar, eso y porque siempre me dejaba porquería al barrer la cubierta en mi antigua tripulación. —Recordarlo hizo que bajara la mirada antes de continuar—. Mi vieja la palmó cuando yo nací, y mi viejo a los pocos años también. Viví en la calle como una parguela hasta que me recogió Merza. —En sus labios se dibujó una sonrisa bobalicona—. Aquella fue como la familia que nunca pude disfrutar. Unos eran más cabrones que otros, pero familia al fin y al cabo. Solo que al final la marina de los coj*nes la mandó a tomar por culo. Solo yo me libré, y porque mi capitán, que para mí fue como mi segundo padre, me ayudó a escapar en un bote a cambio de perder la oportunidad de escapar. —Casi se le escapó una lágrima. Casi. Dios, debía de parecer una cría llorica de esas—. Ejecutaron a casi todos, entre ellos a Merza, y al resto los metieron entre rejas. —Tomó otro buen sorbo de cerveza y prosiguió—. Y yo, bueno… Desde entonces sobrevivo. Robo a pringados para comer y si con eso no tengo nada que llevarme a la boca pues me voy por ahí hasta encontrar algo por el bosque, la selva, donde p*llas me lleven los pies. Pero a veces, por lo que sea, le da el terreno por moverse y me pierdo más que un pulpo en una casa. Y esa es mi mierda. Supongo que la tuya será más llena de colorines y brillitos de los coj*nes, supongo.
 
Se encogió de hombros y se llevó otro pan de gambas a la boca. Puede que tuviera el estómago casi saciado, pero su corazón tenía por dentro un vacío que dudaba poder llenar jamás.

cosos


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RE: [Social] Pan de gamba [Presente relativo] - por Akashi Lampedusa - 04-12-2025, 01:25 PM

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