05-12-2025, 01:36 AM
Narrador / María Merlot
…………………………………….
…………………………………….
Su miraba ambarina veía el techo de la habitación mientras su mano continuaba su descenso, dejando un rastro rojo de dedos marcados en su delicada piel de porcelana. ¿Estaba haciendo calor? No, pero su cuerpo se sentía en llamas… posiblemente por el alcohol que su organismo mal manejaba, o simplemente se estaba enfermando. ¡Eso sería terrible! Y más aun porque quedaba un día adicional en el crucero, ella quería seguir disfrutando de la piscina. Tendría que decirle a Algodón de Azúcar que la revisara y medicará.
Al otro lado del caracol la voz que estaba buscando escuchar se hizo sentir. SI, sentir en cada parte de su piel… como un bálsamo para lo que anteriormente describió. Él tenía una manera muy “mundana” de hablar, como si fuera de los barrios bajos de alguna ciudad. Su estatus poco le importaba, la verdad, pero le resultaba curioso como había conocido tantas personas últimamente… algunas buenas, otras interesantes, unas cuantas intrigantes, como él. Quizás la curiosidad se debía a lo etéreo de su contacto, a la mayoría de los sentidos apagados, a dejarse envolver por su voz sin miedo o tapujos.
Al otro lado del caracol la voz que estaba buscando escuchar se hizo sentir. SI, sentir en cada parte de su piel… como un bálsamo para lo que anteriormente describió. Él tenía una manera muy “mundana” de hablar, como si fuera de los barrios bajos de alguna ciudad. Su estatus poco le importaba, la verdad, pero le resultaba curioso como había conocido tantas personas últimamente… algunas buenas, otras interesantes, unas cuantas intrigantes, como él. Quizás la curiosidad se debía a lo etéreo de su contacto, a la mayoría de los sentidos apagados, a dejarse envolver por su voz sin miedo o tapujos.
“¿Ah sí? Pero es que yo estoy grandote ¿Como vamos a compartir cama? ¿Vas a dormir sobre mi?”
Ante su comentario, la dama celeste solo pudo reír. Una risa encantadora como todo su ser — ¡Comphartiendla, Dhaaaa! — le respondió sin dejar sus risas ¿Era tan difícil imaginarse compartiendo una cama con alguien? Para ella no, luego continuo — ¿Grandhote? ¿Cómo Thyrrrmm? Enthonces shi, dhormire sobre thi como shi fuerhas una almohadha gighante — comento imaginándose alguien tan enorme como el pelirrojo que fungía como navegante de la tripulación de Ashveil.
“¿Por qué me llamas de noche? ¿Estabas pensando en mí y me extrañabas mucho? Hmm”
Sus palabras sonaron… ¿sugerentes? ¿acaso estaba insinuando lo que ella creía? Aunque estaba borracha… así que posiblemente estuviera malentendiendo todo. Por un momento hizo silencio, pensando en que responder mientras una sonrisa indescifrable se iba extendiendo por sus labios — Hmmm… Nho lho she… chreo que thu vhoz… me gustha… por esho te llamhe… — respondió con honestidad, no tenia porque ocultar lo obvio. Había sido divertido hablar con él antes, jamás olvidaría como llego al equivocado árbol de mango… cada vez que comiera uno, sin dudas pensaría en él.
“Claro que podemos ser amigos”
— ¡SHI! — su respuesta la lleno de alegría y adrenalina, la emoción en esa simple afirmación seguro fue palpable al otro lado de la línea. Al tiempo que gritaba se levantó con las manos hacia arriba hasta quedar sentada en la cama. Por un momento se mareo, el mundo le dio vueltas — ¿Phor quhe todo estha girando? — pregunto a la nada mientras llevaba las manos a su boca, intentando evitar que algo imprudente saliera por esta — ¿Phero quhe dhices? Nadhar es lo mhas hermosho del mundho… debherias inthentarlo y ashi nhos vhemos en Shamba — le respondió volteando a ver al caracol, que mostraba síntomas de trasnocho con esos ojos rojos y apagados… ¿acaso así estaba él? — Nho lo she, aun no hemhos llegadho a Sambha. Te haré othra llamadha cuandho lleguhe… y the conthare— apenas habían zarpado esa mañana.
¿Qué podía contarle ella a él? Sé le ocurrían mil y mil cosas… pero su estómago algo revuelto no la dejaba — Enyel…Hmmm — lo llamo llevando su diestra a la cien — Crheo quhe nechesito vhomitar… — fue lo primero que salió de sus labios, se sentía fatal desde que se levanto abruptamente, la sensación de algo revoloteando en su estomago y ascendiendo hasta su garganta fue su límite… — Lho… lho… nechseito — repitió sintiendo las arcadas, lo que la hizo tomar al caracol y correr al baño, una vez ahí lo dejo sobre la tapa del tanque del inodoro mientras ella volcaba su cabeza, y en especial su boca, al trono de esa habitación…
¿Qué podía contarle ella a él? Sé le ocurrían mil y mil cosas… pero su estómago algo revuelto no la dejaba — Enyel…Hmmm — lo llamo llevando su diestra a la cien — Crheo quhe nechesito vhomitar… — fue lo primero que salió de sus labios, se sentía fatal desde que se levanto abruptamente, la sensación de algo revoloteando en su estomago y ascendiendo hasta su garganta fue su límite… — Lho… lho… nechseito — repitió sintiendo las arcadas, lo que la hizo tomar al caracol y correr al baño, una vez ahí lo dejo sobre la tapa del tanque del inodoro mientras ella volcaba su cabeza, y en especial su boca, al trono de esa habitación…
¡Guaaaaarggsswwwggg!
¡Guaaaaaaaaaaarggsswwwggg!
¡Guaaaaaaaaaaaaaaaaaaarggsswwwggg!
¡Guaaaaaaaaaaarggsswwwggg!
¡Guaaaaaaaaaaaaaaaaaaarggsswwwggg!
¡Asqueroso! No había otra palabra para definir ese momento. Su largo cabello quedo los lados, por suerte no se lleno de vomito, aunque fuera sido lindo que alguien lo sostuviera mientras ella descargaba su estómago en el retrete por el agujero incorrecto de su cuerpo. Un par de minutos pasaron, la chica solo pudo limpiarse la boca con el papel de baño mientras tiraba de la cadena, todo desde su posición privilegiada en el suelo — Ahhhmmm que Iuunkkkk — musito olvidado que realmente no estaba sola, el Den Den Mushi siempre estuvo con ella… ¿qué expresión habrá colocado al transmitir su momento vomitivo? — Enyel…— lo nombro, no sabía si había colgado… en el fondo esperaba que sí, porque ese momento podía ser muy vergonzoso — … vomhite arcoíris… — bromeo para pasar su bochorno, porque lo cierto es que todas las bebidas coloridas que tomó se habían mezclado dando unos matices muy… únicos — Me siento… horriblheeeeee — extendió la palabra, levantándose al fin del piso y yendo al lavamanos donde procedió a cepillarse los dientes repetidas veces, tal vez lo único que escucha el hombre era el “chiquichiquichiqui” de las celdas contra los dientes y lengua de la mestiza. También aprovecho para tomar agua del grifo, lo que calmo la sed que no sabía que tenía.
— Yho promheto ensheñarte a nadhar. Shoy muy buena nadando, AMHO NADHAR — le empezó a contar mientras tomaba al caracol entre sus manos y regresaba a la cama, tirándose de espaldas sobre el mullido colchón — ¿Te gusta el azul cheleste? — le pregunto, aunque lo que en realidad quería decirle es que su cabello era de ese tono, no sabía porque salió lo otro… ¿Habría algún problema si su respuesta fuera negativa? No, la verdad era que no pero por alguna razón, en esa amistad etérea ella quería agradar…
— Yho promheto ensheñarte a nadhar. Shoy muy buena nadando, AMHO NADHAR — le empezó a contar mientras tomaba al caracol entre sus manos y regresaba a la cama, tirándose de espaldas sobre el mullido colchón — ¿Te gusta el azul cheleste? — le pregunto, aunque lo que en realidad quería decirle es que su cabello era de ese tono, no sabía porque salió lo otro… ¿Habría algún problema si su respuesta fuera negativa? No, la verdad era que no pero por alguna razón, en esa amistad etérea ella quería agradar…
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
