Cazadores siendo cazados [Presente Relativo T3]
#1
Grand Line | Paraiso | Corriente Rakusei
Segunda Isla | Little Garden | Día 39 de Invierno año 16

La Isla de Little Garden es un paraje detenido en el tiempo, donde la naturaleza salvaje ruge con libertad absoluta. El paisaje está dominado por vegetación prehistórica, helechos colosales que se elevan como si fueran árboles ancestrales, flores exóticas de pétalos gigantes que destilan colores imposibles y plantas tan grandes que proyectan sombras de tamaño titánico sobre la tierra húmeda. Entre esta jungla exuberante se abren paso cuevas profundas y formaciones rocosas irregulares, moldeadas por siglos de actividad volcánica y erosión primitiva. Los acantilados muestran estratos de colores oscuros y rojizos, casi como si la isla aún respirara con vida propia.

A lo largo del terreno serpentean riachuelos de agua cristalina, que corren entre raíces enormes y lianas trenzadas, alimentando pantanos, claros luminosos y zonas donde la luz del sol apenas toca el suelo. La atmósfera está cargada del aroma a tierra antigua, humedad constante y la amenaza siempre presente de criaturas gigantes o depredadores ocultos entre los matorrales. En Little Garden, cada paso puede llevarte a un hallazgo fascinante o a un peligro digno de eras olvidadas.

Aunque hoy el clima parece relativamente benévolo, la situación de los Sepultura, como se autodenomina la tripulación, está lejos de serlo. Tras haber perdido su barco apenas pisaron Little Garden, el grupo se ve obligado a recolectar recursos para improvisar un refugio que les permita sobrevivir al menos la primera noche en esta isla primitiva. En medio de su búsqueda, entre follaje gigante y raíces que emergen del suelo como serpientes fósiles, descubren una cueva, pero no una cualquiera. A simple vista, el lugar parece haber sido escenario de una cacería reciente, y no una cualquiera, algo en el suelo, en las paredes y en el aire les comunica de inmediato que lo ocurrido aquí no fue justo, para cada uno de los miembros de la tripulación, las señales aunque distintas a la interpretación de cada quien cuentan la misma historia. Las criaturas han sido acorraladas y alguien disfruta demasiado de la persecución.

Los primeros en notarlo son aquellos con oído fino, un murmullo lejano, voces humanas que rebotan entre las paredes húmedas de la caverna, no es eco del viento ni un engaño de la imaginación, alguien está hablando allá dentro. Quienes poseen una vista más aguda distinguen entonces siluetas moviéndose al fondo, recortadas por una luz tenue, quizá una antorcha, quizá un fogón improvisado, varias figuras se agrupan en torno a algo que no alcanzan a ver del todo. Las voces se hacen más claras a medida que avanzan unos pasos, si es que deciden hacerlo, están discutiendo sobre animales, sobre presas, sobre la situación de la caza. Un tono burlón aquí, uno impaciente allá, comentarios que destilan satisfacción, como si describiera un deporte más que una necesidad, sea lo que sea que esté ocurriendo en esa cueva, no parece un simple descanso de cazadores, sino parte del mismo escenario injusto que vio el grupo al entrar.

Siluetas que pueden ver


—Estos animales no son suficientes, Taroi. Necesitamos cazar más, y pronto. —La voz que resuena en la cueva es femenina, firme y segura, el tipo de tono que no admite discusión, quien pueda escucharla con claridad puede notar que se dirige a alguien en particular.
 
—Pero hermana, hemos pasado toda la semana cazando a estos estúpidos animales. ¿Por qué no estamos cazando piratas como mamá y papá? —contesta un chico. Por su forma de hablar y la ligereza en su voz, es evidente que es más joven que la chica que habló primer, el mismo hace una pausa y vuelve a hablar, esta vez dirigiéndose a otro — ¿Tú qué opinas, Taji? —
 
—Es cierto, hermana, deberíamos cazar piratas, como dice Taroi —responde una tercera voz, otro chico. Su timbre es parecido al del primero, pero hay algo distinto en su forma de hablar, es más pausado, más tenue, casi como si no quisiera que lo escucharan demasiado

Si el grupo decide avanzar más dentro de la cueva, el panorama se vuelve cada vez más inquietante. Pronto pueden percatarse de la cantidad abrumadora de cadáveres, restos y huesos desperdigados por el suelo, trozos de piel, vísceras secas y charcos oscuros manchan las piedras húmedas, mientras un hedor putrefacto invade sus narices con cada paso que dan. La escena se vuelve más grotesca a medida que profundizan, el aire es pesado, cargado de muerte reciente y antigua mezcladas en un único olor insoportable y para colmo cada metro recorrido intensifica una sensación de indignación que cala hondo, cualquiera entendería la cacería por necesidad, por alimento, pero aquí no hay rastro de supervivencia.

Escena de la cueva


La cantidad de cuerpos en descomposición, muchos dejados intactos salvo por heridas limpias y repetidas, delata algo mucho más siniestro, quien sea que estuvo cazando aquí lo hizo por puro entretenimiento y sea quien sea, se encontrará de frente con ustedes en solo unos pocos pasos.

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Cazadores siendo cazados [Presente Relativo T3] - por Tensui Marlin - 05-12-2025, 04:00 PM

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