06-12-2025, 07:11 AM
De pronto, sin siquiera haberme podido dar el gusto de comprenderlo estaba alrededor de muchos pudieses que tal vez y sí fueran de corazón, pero lejos de creer ciegamente a sus palabras escuchaba con atención a su cuerpo, sopesando con intriga la delicada piel oscura de su quijada de manera que extendería mi palma abierta sobre su nuca y mitad de cuello para poder permitirme brindar una caricia constante entre las hebras blancas de cabello, apartando con un gesto sutil escondido mientras la dejaba reclamarme a gusto ser mucha mujer para cualquier pirata como en quien me había convertido ¿cómo no sentirme a gusto con aquel desprecio que igual y esperaba?
No había manera de que llegara a quejarme. Pero, también encontré con tristeza su confesión(escondida) todavía sobre acusaciones siendo que incluso aunque no había dicho nada en principio sería difícil ignorar ser el primero, porque era cierto, el tiempo sucedió y únicamente podía revelar sobre la comisura de mis labios un gusto sincero no solo hacia su franqueza sino también hacia lo que imaginaba, sobretodo porque aceptaba nuestras diferencias, entonces incline mi postura buscando un poco de comodidad mientras reforce la posesión de mi mano sobre su quijada apartando hebras de cabello suelto, permitiéndome observar con detalle y desnudar apenas a su hombro.
-¿Sabes? qué todavía estes enamorada de un chico que te abandono para irse de aventuras...- resalte, burlándome cruelmente mientras presionaba su quijada con los dedos de mi mano obligándola a fijar su celeste con mis ojos, tal vez buscando mentiras, incapaz de creerlo por entero, para entonces presionar de sus mejillas sin delicadeza y siendo el pirata no el niño quien desvergonzado tomaría de su boca introduciendo su lengua contra la de ella, inclinando ambas cabezas, irguiendo su postura sobre ella y a pesar de la presión de sus cuerpos uno contra otro tomando algo de espacio con su brazo que antes estaba sobre su cintura, deslizándose con atención hasta abajo.
Los dedos de su mano izquierda bajaban jugueteando como si fingieran caminar en la parte baja de su columna para entonces rodear el lado también izquierdo del trasero de ella, apretando su glúteo y presionando pa arriba. Por supuesto, quería que se sintiera mía aunque fuera por aquel breve instante mientras le quitaba la boca con gusto y alejándome no sin antes morder su labio inferior, mantuve el agarre en su carne sin querer apartarme, entonces incline a esta hacia atrás mientras erguía mi postura sobre ella para poder permitirme con deslizar de mi tabique en su cuello mientras inevitablemente mis labios rosaban por debajo de la quijada hasta su clavícula.
Besando ocasionalmente a su piel con ternura. Pero, entonces deteniéndome justo por encima de la clavícula en donde todavía podíamos considerar que había cuello para empezar con lo egoísta, buscando hacerle un chupón, permitiéndole hablar sobre quien me creía o incluso tentado a contestar su pregunta por un momento en cual llegue a detenerme y casi ver hacia “atrás”, casi apuntando, casi afirmando, pero generar el chupón era primero, incluso diría prioritario, razón por la que deje a su imaginación la respuesta a su pregunta mientras jugaba a ser aquel pirata por el cual me había nombrado por lo menos hasta que con su propia voz pensara en darme un alto.
No había manera de que llegara a quejarme. Pero, también encontré con tristeza su confesión(escondida) todavía sobre acusaciones siendo que incluso aunque no había dicho nada en principio sería difícil ignorar ser el primero, porque era cierto, el tiempo sucedió y únicamente podía revelar sobre la comisura de mis labios un gusto sincero no solo hacia su franqueza sino también hacia lo que imaginaba, sobretodo porque aceptaba nuestras diferencias, entonces incline mi postura buscando un poco de comodidad mientras reforce la posesión de mi mano sobre su quijada apartando hebras de cabello suelto, permitiéndome observar con detalle y desnudar apenas a su hombro.
-¿Sabes? qué todavía estes enamorada de un chico que te abandono para irse de aventuras...- resalte, burlándome cruelmente mientras presionaba su quijada con los dedos de mi mano obligándola a fijar su celeste con mis ojos, tal vez buscando mentiras, incapaz de creerlo por entero, para entonces presionar de sus mejillas sin delicadeza y siendo el pirata no el niño quien desvergonzado tomaría de su boca introduciendo su lengua contra la de ella, inclinando ambas cabezas, irguiendo su postura sobre ella y a pesar de la presión de sus cuerpos uno contra otro tomando algo de espacio con su brazo que antes estaba sobre su cintura, deslizándose con atención hasta abajo.
Los dedos de su mano izquierda bajaban jugueteando como si fingieran caminar en la parte baja de su columna para entonces rodear el lado también izquierdo del trasero de ella, apretando su glúteo y presionando pa arriba. Por supuesto, quería que se sintiera mía aunque fuera por aquel breve instante mientras le quitaba la boca con gusto y alejándome no sin antes morder su labio inferior, mantuve el agarre en su carne sin querer apartarme, entonces incline a esta hacia atrás mientras erguía mi postura sobre ella para poder permitirme con deslizar de mi tabique en su cuello mientras inevitablemente mis labios rosaban por debajo de la quijada hasta su clavícula.
Besando ocasionalmente a su piel con ternura. Pero, entonces deteniéndome justo por encima de la clavícula en donde todavía podíamos considerar que había cuello para empezar con lo egoísta, buscando hacerle un chupón, permitiéndole hablar sobre quien me creía o incluso tentado a contestar su pregunta por un momento en cual llegue a detenerme y casi ver hacia “atrás”, casi apuntando, casi afirmando, pero generar el chupón era primero, incluso diría prioritario, razón por la que deje a su imaginación la respuesta a su pregunta mientras jugaba a ser aquel pirata por el cual me había nombrado por lo menos hasta que con su propia voz pensara en darme un alto.
